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¡Nuestra
Señora de Guadalupe, Madre de América, Ruega por Nosotros!
Señor Jesucristo, te agradecemos que
el Evangelio del Amor del Padre, con el que Tú viniste a
salvar al mundo, haya sido proclamado ampliamente en América
como don del Espíritu Santo que hace florecer nuestra alegría.
Te damos gracias por la ofrenda de tu vida, que nos entregaste
amándonos hasta el extremo y nos hace hijos de Dios y
hermanos entre nosotros. Aumenta, Señor, nuestra fe y amor a
ti, que estás presente en tantos sagrarios del Continente.
Concédenos ser fieles testigos de tu
Resurrección ante las nuevas generaciones de América, para
que conociendote te sigan y encuentren en ti su paz y su alegría.
Solo así podrán sentirse hermanos de todos los hijos de Dios
dispersos por el mundo.
Tú, que al hacerte hombre quisiste ser
miembro de una familia humana, enseña a las familias las
virtudes que resplandecieron en la casa de Nazaret. Haz que
permanezcan unidas, como Tú y el Padre sois Uno y sean vivo
testimonio de amor, de justicia y solidaridad; que sean
escuela de respeto, de perdón y mutua ayuda, para que el
mundo crea; que sean fuente de vocaciones al sacerdocio, a la
vida consagrada y a las demás formas de intenso compromiso
cristiano.
Protege a tu Iglesia y al Sucesor de
Pedro, a quien Tú, Buen Pastor, has confiado la misión de
apacentar todo tu rebaño. Haz que tu Iglesia florezca en América
y multiplique sus frutos de santidad. Enséñanos a amar a tu
Madre, María, como la amaste Tú. Danos fuerza para anunciar
con valentía tu Palabra en la tarea de la Nueva Evangelización,
para corroborar la esperanza en el mundo.
¡Nuestra Señora de Guadalupe, Madre
de América, ruega por nosotros!
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