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MIAMI—Después
de seis años de experiencia pastoral en Cuba, el Padre Jesús
Belda Mas ha escrito un libro que se hace lectura
indispensable para quienes buscan una base seria
de conocimiento sobre la Iglesia Católica en la Isla.
Pero ojo, la obra de 380 páginas,
escrita por el sacerdote valenciano, no es para ser digerida
de una sentada. Cuba, ¿a dónde vas? es más bien un libro
para los estudiosos de Cuba, una obra de referencia a la que
siempre se puede acudir. Y pudiera convertirse en el libro de
texto obligatorio para todo agente pastoral que se proponga
prestar sus servicios a la Iglesia de la Isla.
El
padre Belda no escribe desde la teoría. Su reflexión parte
de una experiencia pastoral concreta en la diócesis de Santa
Clara, en la zona central de la Isla, donde compartió la vida
de la gente en los pueblos de Cabaiguán, Guayos y Fomento y
en más de 13 comunidades cercanas.
Y
aunque el libro tiene un enfoque pastoral, no carece del análisis
que también “es crítico con el sistema imperante y quiere
motivar a desarrollar un modelo social justo”, dice el
sacerdote de 41 años.
Ordenado
en 1984 en España, el padre Belda se incorporó a la
iglesia cubana en 1992. Dice que fue feliz allí, compartiendo
“en grupo las
alegrías y dificultades del servicio” en diferentes
proyectos de ‘Cáritas’ como son los comedores para niños,
ancianos, o la cría de animales con pequeños créditos
financiados por grupos en España.
Su experiencia le permite afirmar lo que ha escuchado
de otros. “Que hay más catolicismo auténtico en Cuba hoy
que nunca”.
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Ocho
capítulos llenos de datos
MIAMI— A lo largo de ocho capítulos
el autor del libro Cuba, ¿a dónde vas? deja que el
lector vaya haciendo sus propios juicios, pero le
ayuda con sus planteamientos y con abundantes datos,
citas de documentos
y comentarios de los obispos, de religiosos y líderes
laicos. También ofrece al final de cada capítulo su
propia conclusión valorativa .
El libro esta estructurado en
tres partes.
I. La situación heredada,
(1492-1952): que resume la historia de Cuba desde
Cristóbal Colón hasta 1952, con una valoración del
catolicismo cubano hasta entonces.
II. Los desafíos al frente,
(1952-1989): que valora la debilidad de las
instituciones políticas de los años 50, las etapas
iniciales de la revolución castrista
y los efectos del Concilio Vaticano II en la
Iglesia en Cuba.
III. Propuestas Actuales
(1989-2000): que resume los efectos del ‘período
especial’ después de la caída del bloque soviético,
la reacción de la Iglesia ante tales cambios
mundiales y el perfil de la Iglesia actual y sus retos
hacia el futuro.
El autor afirma que:
- La iglesia cubana es una
iglesia comprometida que ha hablado; no ha sido ni es
colaboracionista con el sistema.
- La iglesia cubana oficial
—sus obispos— necesita llegar a ser una Iglesia más
profética.
El autor señala que “en
numerosas ocasiones los obispos cubanos son
demasiado tímidos, indecisos y miedosos” y aporta
citas de clérigos y laicos
al respecto.
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La iglesia cubana tiene magníficas posibilidades
futuras para realizar un modelo eclesial innovador y
para acompañar una reforma social justa. Son
fundamento para ello, la Carta Pastoral de los obispos
cubanos ‘El amor todo lo espera’ de 1993 y la
doctrina de Juan Pablo II en su visita a la Isla en
1998. |