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Fueron peregrinos de principio a
fin

Vista del
‘gazebo’ en el que el Arzobispo de Miami, John C.
Favalora, y los obispos auxilares celebraron la Misa con la
que fue clausurado el Jubileo 2000 arquidiocesano en Cayo
Hueso el sábado, 6 de enero.
(Fotos: Ana Rodríguez-Soto y Brenda Tirado-Torres)
Ana Rodríguez-Soto
La Voz Católica
CAYO HUESO — Viajaron en una caravana
de ocho automóviles. Treinta miembros de la parroquia St.
Helen en Fort Lauderdale desearon finalizar el Jubileo del Año
2000 de la misma manera en que lo comenzaron: en peregrinación.
"Algunas parroquias han tenido
otras actividades. Parece que nosotros estamos en ánimo de
peregrinación”, indicó Alberto Castineira, uno de los
miembros del grupo.
Por los pasados tres años él y otras
personas han formado parte de 'Renacer', un programa de
renovación espiritual en el cual miembros de las parroquias
se reúnen para lecturas bíblicas y discusiones. Sesenta y
cuatro de las 111 parroquias de la Arquidiócesis formaron
parte de 'Renacer'.
El grupo de St. Helen, compuesto por
hispanoparlantes del Caribe, Centro y Suramérica, decidió añadir
el elemento de la peregrinación a su 'Renacer' durante el Año
Jubilar.
Su primera visita en diciembre de 1999
fue a la Ermita de la Caridad en Miami, seguida en marzo por
una peregrinación a San Agustín. Además asistieron a las
Misas Jubilares en los condados de MiamiDade y Broward.
Decidieron cerrar el año haciendo el viaje de cinco horas
desde el norte de Ft. Lauderdale hasta Cayo Hueso para la
celebración final del 6 de enero.
Durante su recorrido se detuvieron para
entregar juguetes y llevar un camión lleno de muebles y ropa
a unos campesinos en Homestead.
“Para poder hacer de ésta una
verdadera peregrinación jubilar, queríamos comenzarla con un
acto de caridad”, explicó Castineira. “La gente de
nuestra parroquia estaba gozosa por la oportunidad de
compartir. Todos estaban llorando”, describió.
“Esta peregrinación fue muy especial
para nosotros al poder compartir con esas personas”, expresó
Nidia Silva.
Ella y otros pasaron la noche en Cayo
Hueso, repartiéndose entre las camas, colchones de aire y
bolsos para dormir en el Centro de Renovación Espiritual de
la parroquia Santa María Estrella del Mar.
“Todavía somos jóvenes. Estamos
recordando los días de nuestro encuentro”, bromeó
Castineira.
Silva exhaltó el programa 'Renacer'.
“Hemos llegado a conocernos mejor; nos hemos convertido en
una familia”.
Su esposo, Samuel, añadió que no
piensan concluir las reuniones de 'Renacer' por el hecho de
que el Año Jubilar haya terminado.
“Vamos a mantener el programa”,
aseguró.
Ana Rodríguez-Soto es reportera para
la edición local de The Florida Catholic.
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