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En
diálogo pastoral los laicos cubanos
Signo
de solidaridad y de colaboración entre católicos de Cuba y
de la diáspora

Izq.
Laura M. Fernández, Sor Aida Ramírez, Luis Montoto, José
Ramón Fernández y M. Cristina Prince
Araceli M. Cantero
LaVoz Católica
BOYNTON BEACH, FL —Católicos cubanos
de la diáspora y de la Isla acordaron continuar
encontrándose anualmente para crecer en solidaridad y
conocer mejor las
diversas realidades en las que viven su fe y su compromiso
eclesial.
“Vamos dando pasos para ahora y para
el futuro”, dijo el obispo Dionisio García de
Bayamo-Manzanillo al concluir un encuentro de dos días en el
Seminario Regional de San Vicente de Paul.

Mons.
Dionisio García, de Bayamo, con Ana Villamil, del
Departamento de Laicos de los Obispos de Estados Unidos
Por segunda vez, laicos cubanos de
varias diócesis de Cuba acudieron a la cita con cubanos de
distintas diócesis de los Estados Unidos y Puerto Rico para
compartir experiencias. También reflexionaron sobre el tema
de la reconciliación y
plantearon la necesidad de reforzar la comunicación e
integrar a los católicos que llegan de Cuba en la pastoral de
las iglesias que los acogen.
El
encuentro es uno de los frutos de la visita de Juan Pablo II a
la Isla y del esfuerzo de colaboración entre las diócesis a
ambos lados del estrecho de La Florida. Primero se iniciaron
encuentros para sacerdotes que ya
se han reunido varias veces. El pasado año se inició
un encuentro semejante con unos 25 laicos nombrados por los
obispos bajo el criterio
de que han de ser personas comprometidas en la Iglesia Católica.
Los participantes en la reunión a primeros de febrero conocieron el plan
pastoral de la Iglesia en Cuba que
sigue las grandes líneas del documento Iglesia en América
y las pautas del Plan Global 1999-2003 del Consejo Episcopal
Latinoamericano ( CELAM), conversión, comunión y
solidaridad.
"Ustedes
en la diáspora también están implicados en nuestro
plan global de pastoral", señaló José Leonardo Fernández
de la diócesis de Bayamo-Manzanillo.
De hecho, en una de las líneas de acción
del plan se pide que se continúen "los ya iniciados diálogos
con católicos cubanos en la diáspora".
Entre los participantes de fuera de
Cuba había cubanos que dejaron la Isla
en los años 60 como Gonzalo Saldaña de la diócesis
de Atlanta para quien el encuentro "ha sido una manera de
reconectarme" dado que su trabajo es con
hispanos de la Región del Sureste
y fuera del ambiente de Miami.
Luis Montoto dejó Cuba en 1980 a los
12 años y
deplora que "no conocemos la magnitud de la labor del
laico cubano, no sabemos aquí ni la mitad de lo que
hacen".
Todos señalaron la necesidad de
articular una mayor atención a los
católicos cubanos que están llegando ahora y con
frecuencia no encuentran un espacio de participación en las
diócesis que los reciben. Y es que, mientras en Cuba se trata de una Iglesia territorial con
unas líneas de pastoral comunes
los participantes de la diáspora son exiliados que
viven la fe en distintos países y con gran pluralismo en la
pastoral de sus diócesis. En el caso de Miami la situación
se hace más compleja por el pluralismo cultural.
"Yo me siento parte de esa iglesia
y en comunión con ustedes, pero aquí como diáspora hay
mucha labor", dijo Felícito Rodríguez de los
Encuentros Juveniles.
El joven de origen cubano dijo tener
amigos que han venido hace poco "y a quienes les cuesta
ajustarse como me pasó a mi". Y añadió que no son sólo
cubanos.
"También debo preocuparme por el
guatemalteco… que vino hace poco y le cuesta incorporarse a
esta realidad", explicó.
Entre las áreas de intercambio y
posible colaboración el grupo nombró los temas de familia,
misión, liturgia, sacerdotes y vida religiosa, laicos y ayuda
caritativa, siempre teniendo en cuenta el realismo político y
eclesial que marca a las distintas realidades.
Un tema central del encuentro, los días
2 al 4 de febrero, fue la reconciliación. Participantes de
ambas partes presentaron una reflexión sobre el tema que dio
lugar al compartir del grupo. También presentaron la
vivencia del año jubilar.
"La Iglesia en Cuba está en
tiempo de Gracia y Cruz" señaló la hermana Aída Ramírez
de la Arquidiócesis de la Habana al hablar de las actividades
jubilares en la Isla.
Para Gustavo Andújar, también de La
Habana un aspecto significativo del Jubileo fue la participación
de personas a las que normalmente la Iglesia no llega como los
comunicadores y los artistas. El Jubileo cerró con un
Congreso Eucarístico y la
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