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Miami
 

La ley y el espíritu de Dios

Cardenal Obando Bravo pide unidad a los nicaragüenses


La multitud se agolpa para saludar al cardenal Obando Bravo en la iglesia de la Divina Providencia. Foto: Dora Amador Morales

Dora Amador-Morales
La Voz Católica

WESTCHESTER— En su visita a Miami el cardenal  Miguel Obando y Bravo subrayó  que el pueblo nicaragüense debe votar a conciencia  el 5 de noviembre y  en presencia de Dios.

"Si sigue la división, los sandinistas obtendrán la victoria",  dijo después de una Misa en la iglesia Ntra. Señora de la Divina Providencia.

Su presencia y su voz se sin-tieron con fuerza en el templo, abarrotado y silencioso.

Para los nicaragüenses que lo escuchaban con el corazón puesto en la patria, el Cardenal, quien ha mediado en situaciones muy conflictivas, es su mayor esperanza.

"Es el que puede traernos la reconciliación, el que puede unir al pueblo nicaragüense", dijo Vilma Aragón,  que había acudido a la Eucaristía.

"Es algo grandioso para nosotros tenerlo aquí", comentó el nicaragüense Orlando Andino.

"El Cardenal es el puente que tenemos, el único que existe entre Nicaragua y el exilio", apuntó Xiomara Tamargo.

Pero el Cardenal, que vino a agradecer la ayuda económica que la parroquia presta a iglesias de Nicaragua, no ocultó su temor ante la difícil situación que atraviesa el país, e instó a los cristianos a ejercitar su responsabilidad política.

"Nosotros como Iglesia, y especialmente como religiosos, no podemos tomar una postu-ra política", aclaró. Y subrayó que los laicos sí pueden hacer-lo. "Los laicos sí", dijo "todo cristiano está llamado a ser un profeta. Y deben serlo, sobre todo contando con los poderosos medios de prensa a su alcance".

Invitado por el  párroco P. Luis R. Rivera, el Cardenal vino de visita a Miami y ofició una Misa el 4 de febrero , al final de la cual  se le hizo entrega de un cheque de $6,500.

"En nombre del pueblo nicaragüense les doy las gracias. Necesitamos mucha ayuda", expresó.

"El proyecto lo iniciamos hace tres años con la idea de reconstruir parroquias destruidas por el huracán Mitch", explicó el padre Rivera.

"Estos fondos fueron recaudados en la fiesta de la Purísima, y son  para la parroquia Vida Nueva, que como las otras que han recibido ayuda,  Tipi Tapa y Matiarés, son de la diócesis de Managua".

La fiesta de la Purísima es la celebración de la Inmaculada Concepción de María,  el 8 de diciembre. Durante los últimos tres años lo recaudado en la fiesta se envía a la Iglesia de Nicaragua.

"Pero la reconstrucción es lenta", comentó el vicario de Masaya, Monseñor Francisco Castillo, quien vino acompañando al Cardenal.  "Necesitamos un millón 300,000 dólares, principalmente para el área más afectada, que es San Jerónimo".

Al final de la Eucaristía, el Cardenal saludó a los más de mil fieles que entre gritos de "¡Viva Cristo Rey!" "¡Viva Nicaragua!", se apiñaban fuera de la parroquia para darle la mano o abrazarlo. Algunos portaban carteles con alusión al conflicto político que enfrenta el país, y muchos esperaban algún comentario alentador.

Terminado el encuentro con el público, el Cardenal  ofreció una conferencia de prensa en la que predominó el tema de la política y las elecciones nicara-güenses.

Ante insistentes preguntas de la prensa sobre la peligrosa situación que encara el país, asediado por la división, la corrupción, denuncias de violación de derechos humanos y alegatos de que parte de la Iglesia está siendo manipulada por los sandinistas, el Cardenal recomendó la lectura de las Cartas Pastorales de la Conferencia Episcopal, en las  que  la Iglesia ha condenado la situación del país.

El cardenal Miguel Obando y Bravo, que cumplió 75 años el 2 de febrero, seguía viaje rumbo a Roma, donde presentará su renuncia al Santo Padre, como corresponde a todo obispo al llegar a esa edad. Dependerá del Papa ahora aceptar o no dicha renuncia.