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Capacitar a las personas sin paternalismo

Un donativo de $195 puede dar trabajo y techo a una familia salvadoreña


Como Arquidiócesis nos hemos comprometido a construir 7,000 viviendas provisionales en las zonas más afectadas. P. Alliet

Araceli M. Cantero
La Voz Católica

SAN SALVADOR—Con un donativo de $195 dólares cualquier católico puede costear una vivienda temporal para una familia salvadoreña.

Es la propuesta que ha hecho la Arquidiócesis de San Salvador para salir al paso de la crisis de vivienda ocasionada por los recientes terremotos de enero y febrero que ha afectado a un 25% de la población.

La propuesta es urgente dado que pronto empiezan las épocas de lluvia y miles de  salvadoreños están viviendo en la calle.

"Como Arquidiócesis nos hemos comprometido a construir 7,000 viviendas provisionales en las zonas más afectadas", dice el padre Esteban Alliet director de Caritas en la Arquidiócesis  de San Salvador, una de las zonas más afectadas por los recientes terremotos 


María Rosa González de San Cristóbal en su casa improvisada

Las viviendas de 16 metros cuadrados se montan sobre una estructura de madera que se recubre con láminas de aluminio.

  La Arquidiócesis está adquiriendo materiales para que las mismas familias construyan su propia vivienda temporal.

Un Comité Arquidiocesano para la Construcción de Viviendas Temporales está comprando los materiales en coordinación con el Fondo de Inversión Social y Desarrollo Local (FISDL), y distribuyéndolos a las zonas afectadas. La primera fase se desarrollará en el departamento de Cuscatlán.

Se ha determinado que en una primera fase del Programa se tiene la capacidad de adquirir y destinar 1,000 viviendas para la Vicaría de Santa Lucía y 6,000 para la Vicaría de San Juan.

El Programa de Viviendas tiene varios criterios

• Proveer de láminas y cuartones a quienes viven bajo toldos. 

• Concentrarse en ayuda a los cantones y caseríos más afectados. 

• Que la comunidad misma se organice para construir.

  Dar prioridad a familias con mujeres embarazadas, niños menores de 10 años, personas discapacitadas y personas con enfermedades graves permanentes .

Mons. Eduardo Alas es Director Ejecutivo de Caritas Nacional  que sirve de apoyo a la labor social que realiza la Iglesia en todas las diócesis.

Y aunque reconoce que la Iglesia en El Salvador busca ayudas para reconstruir el país, el Obispo subraya que hay que superar el paternalismo.

"De los Estados Unidos hemos recibido mucho dinero pero seguimos igual, no vemos mejorar el nivel de desarrollo", dice el Obispo de Chatalenango en el norte del país, una zona muy castigada durante la guerra civil salvadoreña pero a penas afectada por los terremotos.

Al hablar de la labor de Caritas, la agencia de ayuda social de la Iglesia, Mons. Alas subraya que "hay que capacitar a las personas para que sean ellas las que se responsabilicen y responda a su propia situación".

Por eso en el Salvador Caritas busca ante todo la formación de las personas y su compromiso.

"Algo tendrá el pobre que aportar, ya sea voluntad, salud, deseo de mejorar", dice. "Tiene que aprender a organizarse, a administrar bien. De ahí la importancia de la formación y llegar a preguntarle ¿Qué das tú a cambio, que vas a poner de tu parte?". Y en este proceso, dice, "vamos ayudando a la gente y administrando los recursos que se nos van dando".

Par lograr lo que se propone, Caritas ha de cambiar la mentalidad de la gente, dice, "porque la gente piensa que Caritas es la que da sin exigir responsabilidad". Y sólo con la formación va "creando personas capacitadas en las comunidades: albañiles, carpinteros"…

Después de los terremotos y superada la etapa de emergencia con énfasis en las  necesidades primarias de las personas: toldos , víveres, ropa… el país  ha entrado de lleno una etapa ce construcción de viviendas provisionales para proteger a mas de cien mil damnificados sin hogar. Y esto se ha de hacer antes de que se inicie la época de lluvia en el mes de mayo.

Pero además se debe afrontar la fase de construcción de viviendas definitivas, templos, escuelas y hospitales.

Mons. Alas sabe que queda largo camino por andar porque se trata de volver a reconstruir el país.