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Miami
 

Fiesta de fidelidad y amor

Mons. Román bendice a más de 150 parejas que celebraron sus aniversarios


Armando y Georgina Marín brindan con refrescos tras la celebración de matrimonio. Foto: Dora Amador-Morales

Dora Amador-Morales
La Voz Católica

MIAMI - Es una historia de fidelidad y entrega, de superar escollos, de perdonar y ser perdonado; una historia de amor grande que se ha fraguado al rojo vivo de las pruebas y del tiempo. La viven más de 300 hombres y mujeres que acaban de cumplir sus 25, 50 y más años de matrimonio; el multitudinario aniversario de bodas se celebró el 3 de marzo en la iglesia St. Timothy. El banquete de la fiesta, una Eucaristía presidida por Monseñor Agustín Román.

“No hay una sola cámara de televisión aquí, pero si fuera una historia de divorcio y violencia la prensa sí estaría cubriéndolo; es una noticia importante y buena lo que aquí está ocurriendo, aquí reunidos hay 2,521 años de matrimonio y felicidad y eso es una historia ejemplar y hermosa, digna de contar”, expresó Monseñor Román, quien no ha faltado a una sola de las Misas que en honor a los aniversarios de bodas celebra la Arquidiócesis de Miami desde hace 21 años.

Entre las más de 150 parejas que ese día celebraron sus aniversarios, hubo una que suscitó la ovación más larga y entusiasta del público. Fueron Zoila y Ramón Cruz, que cumplieron este mes sus 66 años de matrimonio.

“Yo tenía 15 años cuando él me pidió y fuimos cinco años novios, así que en total, llevamos 71 años juntos… y revueltos”, dice una jocosa Zoila Cruz, quien está convencida de que fueron la crianza en la fe cristiana, fuertemente arraigada en su familia camagüeyana, y el estilo “de antes” los pilares que han mantenido su matrimonio feliz.

“Hemos tenido traumas, como cuando salimos de Cuba y tuvimos que empezar de nuevo. Momentos difíciles, pero la fe en Dios, y el respeto mutuo le da la estabilidad al matrimonio para enfrentar cualquier cosa. Hemos sido muy dichosos”.


El matrimonio de Carmen y Guillermo Giral, aquí con sus dos hijos, celebró sus Bodas de Plata

Según un informe del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud (National Center for Health Statistics, NCHS), las causas principales de divorcio en Estados Unidos son: falta de comunicación, problemas financieros, infidelidad y cambios drásticos en las prioridades de uno de los cónyuges. El Centro informa que en 1999, la tasa de divorcio fue de 0.41% per cápita.  Por otra parte, el Buró del Censo de Estados Unidos indicó en una investigación de 1998, que entre 1970 y 1996 el número de personas que se divorciaron se cuadruplicó. Y el NCHS afirma que la mayoría de las relaciones entre parejas jóvenes que optan por convivir sin casarse bajo el mismo techo “para probar”, no terminan casándose, sino en rompiendo su relación.

“Comprensión, compromiso y comunicación, esas son las bases de un matrimonio”, dice Georgina Gorís, quien tiene 56 años de casada con Jesús Gorís.

“Es que ahora se casan con la idea de que si no me conviene me divorcio”, explica Armando Marín. “Ya traen eso en la mente y no debe ser así”.

“Hay que respetarse, escucharse, el respeto es lo más importante”, dice Georgina. Los Marín tienen 58 años de casados.

“El matrimonio es algo sagrado”, afirma Carmen Giral. “Cuando se casa, la pareja tiene que pensar que es un sacramento lo que recibe y que es para toda la vida", enfatizó.

"Nosotros tenemos 25 años de casados. Cuando se analizan las dificultades, viendo el conjunto, uno se da cuenta de que la mayoría de los problemas son boberías, hay que superarlos y seguir adelante”, indicó Giral.

“La pareja tiene que buscar más allá de los físico”, apunta su esposo, Guillermo. “Es necesario encontrar lo espiritual en esa persona con quien vas a pasar el resto de tu vida y con quien vas a crear una familia”.

En la homilía, monseñor Pablo Navarro, párroco de la Iglesia St. Timothy, hizo referencia a la trascendencia que tiene la renovación de los primeros votos, viviendo con el mismo espíritu amoroso ese entregarse el uno al otro “en lo bueno y en lo malo, en la riqueza y en la pobreza, en salud y enfermedad, hasta que la muerte los separe”.

“Ahora ustedes saben lo que es el matrimonio”, dijo monseñor Navarro. “No están como cuando se casaron, enamorados del amor; en ustedes ‘ha sucedido’ el matrimonio, se aman el uno al otro, y una razón importante es su relación con Jesucristo y con aquello que nos dejó dicho: ‘Amense unos a otros, como yo los he amado’. Qué fácil resultaría retirarse, dejarlo todo cuando se enfrentan problemas, pero no estarían celebrando hoy juntos una vida con Dios. Y la llave del amor es el perdón”.

El Centro de Enriquecimiento Familiar de la Arquidiócesis de Miami celebra este acontecimiento anual desde hace más de 20 años con una Eucaristía, seguida de un cóctel. El Centro ofrece una variada gama de servicios de orientación y ayuda a la familia, entre ellos, el ministerio a parejas casadas, preparación matrimonial a las parejas; ayuda espiritual a las personas que han perdido un familiar; cursos y talleres para padres; acompañamiento a personas separadas y divorciadas, y otros.

Para más información sobre el Centro de Enriquecimiento Familiar de la Arquidiócesis de Miami, llame al (305) 762-1140.