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El Salvador no esta derrotado

El
arzobispo de San Salvador, Mons. Saenz Lacalle
WASHINGTON (EFE) — En una visita a la
capital de EU, el arzobispo de San Salvador, Fernando Saenz
Lacalle, agradeció en Washington
el apoyo de la comunidad internacional y especialmente
de los salvadoreños que residen en el exterior por su ayuda a
los damnificados por los terremotos que han azotado al país
centroamericano.
El titular de la Iglesia Católica
salvadoreña dijo que el motivo principal de su visita el 16
de marzo fue "fortalecer el contacto con la comunidad
salvadoreña y agradecer su generosa colaboración en un
momento de emergencia".
Añadió que su país continúa
afrontando grandes retos en el proceso de reconstrucción tras
los terremotos que han sumido a miles de salvadoreños en una
situación de pobreza extrema.
Durante su estancia de tres días en
Washington, Mons. Saenz Lacalle se reunió con el embajador de
El Salvador, René León, y
con representantes de la comunidad salvadoreña del área
metropolitana .
Además, se entrevistó con el cardenal
Theodore E. McCarrick, Arzobispo de Washington. El
prelado había visitado El Salvador tras el primer terremoto
del pasado 13 de enero y abogó por la aprobación del
"Estado de Protección Temporal" (TPS) para los
salvadoreños indocumentados en los Estados Unidos.
El Gobierno estadounidense aprobó el
pasado 2 de marzo el 'TPS' para unos 150,000 salvadoreños
indocumentados que entraron en el país antes del pasado 13 de
febrero.
Monseñor Saenz Lacalle manifestó que
El Salvador atraviesa en estos momentos por una etapa crítica,
ya que necesita, aseguró,
de toda la ayuda internacional para el proceso de reconstrucción
del país.
El Arzobispo subrayó sobre todo en la
falta de viviendas "dignas y seguras" que necesitan
miles de salvadoreños que ahora viven a la intemperie y que
temen aún mayores daños con la llegada en mayo de la época
de lluvias.
Durante la reunión con los miembros de
la Conferencia Episcopal, la delegación salvadoreña que
acompañaba al prelado solicitó fondos para la reconstrucción
de unas 400 iglesias y capillas destruidas por los sismos de
los pasados 13 de enero y 13 de febrero.
"Estas iglesias no son sólo
edificios, sino que son lugares de reunión para la
comunidad", explicó.
Otro objetivo de la visita es fomentar
las actividades de la nueva Comisión Pastoral para los católicos
salvadoreños en Los Estados Unidos y apoyar un acercamiento
entre las comunidades religiosas de ambos países.
El Arzobispo resaltó el espíritu de
superación de los salvadoreños que, pese a las catástrofes
naturales que dejaron más de 1,000 muertos y millones de dólares
en daños materiales, luchan por reconstruir sus vidas.
"La actitud de los salvadoreños
no es de derrota, sino de fe y optimismo", declaró.
Tras su visita a Washington, Monseñor
Lacalle viajó a España y el Vaticano.
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