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Cuba
 

Obstáculos y falta de diálogo

En las relaciones Iglesia y Estado en Cuba a tres años de la visita de Juan Pablo II


Mons. José Félix Pérez, secretario adjunto de la Conferencia de Obispos Cubanos quien junto al obispo Emilio Aranguren visitó la sede de los obispos norteamericanos en Washington. Foto: A. Cantero

Agostino Bono
Noticias Católicas

WASHINGTON (CNS)— Aunque la visita del Papa a Cuba en 1998 dejó un impacto permanente en mucha gente, las relaciones IglesiaEstado siguen llenas de obstáculos, ha señalado el obispo de Cienfuegos, Emilio Aranguren Echevarría.

El secretario general de la Conferencia de Obispos Cubanos confirmó que existe por parte del gobierno un sutil esfuerzo por ‘despapar’ a Cuba aunque el pueblo conserva los carteles de la visita del Papa en sus puertas.

En una visita a la sede de los obispos norteamericanos en Washington, Mons. Aranguren y su secretario asociado, Mons. José Félix Pérez Riera comentaron sobre la vida y las dificultades de la Iglesia cubana.

"La frase oficial para describir las relaciones con el gobierno es ‘formalmente buena’ lo que se traduce en que pudieran ser mejores", dijo Mons. Pérez. Explicó que la relación es puramente administrativa sobre aspectos técnicos de la reparación de las iglesias y el uso de las propiedades.

"No existe un diálogo formal sobre cuestiones más profundas", indicó.

Subrayó que la Comisión de Justicia y Paz de los Obispos no cuenta con el reconocimiento del gobierno, lo que dificulta la tarea en favor de los derechos humanos.

Dicha comisión recibe pedidos para interceder  por presos específicos pero no hay nadie en el gobierno para recibir tales pedidos de la comisión, explicó.

"Los obispos a nivel individual pueden interceder por los presos y algunas veces han tenido éxito", dijo Mons. Pérez.

Ambos señalaron que las medidas del gobierno para ‘despapar’ a Cuba son parte del esfuerzo por reafirmar la ideología de la revolución cubana.

Como ejemplo dijo que las imágenes de Fidel Castro recibiendo al Papa ya no se muestran en la televisión cubana. Y al mismo tiempo el gobierno ha obstaculizado el trabajo de algunos grupos culturales que habían desarrollado relaciones flexibles con la Iglesia después de la visita papal.

"Mi opinión personal es que Cuba está retrocediendo  hacia una afirmación  de la ideología marxistaleninista", dijo Mons. Pérez.

Y sin embargo, dijo Mons. Aranguren, la visita del Papa suscitó interés en la Iglesia y han surgido comunidades de fe , especialmente en las zonas sin templos.

"Se iniciaron durante la preparación de la visita papal", dijo el Obispo.

En estas comunidades la gente de los barrios se reúne para orar, leer la Biblia, para la instrucción religiosa de los niños y para obras de caridad.

"En mi diócesis de Cienfuegos tenemos 102 de estas comunidades y hay más de 500 en toda Cuba", dijo.

La mayoría de los dirigentes de estas comunidades son laicos  " y están tomando un papel importante en los barrios", comentó Mons. Aranguren.

Ambos confirmaron un aumento en el número de seminaristas. Unos 115 en los dos seminarios cubanos y de 10 a 15 estudiando fuera.

Es un aumento que se ha notado desde la visita del Papa pero no es espectacular, dijo Mons. Aranguren. Uno de los retos hoy en Cuba es evangelizar a los jóvenes porque después de 40 años de gobierno comunista se ha perdido la transmisión de la fe de padres a hijos. Además, dijo,  el rígido sistema escolar no deja a los estudiantes tiempo para participar en cosas de la Iglesia. Y si son católicos prácticos y quieren ser líderes políticos sufren restricciones.

Sobre el embargo de los Estados Unidos contra Cuba, ambos reiteraron la posición contraria de la Iglesia, desde 1969. Al mismo tiempo dijeron que la influencia de la Iglesia cubana para acabar con el embargo  o mejorar las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos es insignificante.