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Miami
 

Tres sacerdotes, tres países

El Arzobispo Favalora ordenó
tres nuevos presbíteros en la Catedral

Los nuevos sacerdotes de la Arquidiócesis de Miami, Jesús A. Bohórquez, Reginald Jean-Mary y Jorge Rodríguez de la Viuda. 
(Fotos: B. Tirado-Torres)

Brenda Tirado Torres
La Voz Católica

MIAMI — Representan a tres países y son muestra del auge vocacional en la Arquidiócesis.

Perú, Haití y Colombia se hicieron presentes en la catedral de Santa María el 12 de mayo para aplaudir a los tres nuevos sacerdotes, Jorge Luis Rodríguez de la Viuda, Reginald JeanMary y Jesús Alberto Bohórquez.

“Aquí está representado el gran mosaico de culturas de la Arquidiócesis, lo que abre la mente y el corazón a lo que es la Iglesia y su gente”, expresó el padre JeanMary.

“En los últimos años ha habido un resurgimiento de vocaciones diocesanas en la Arquidiócesis”, informó el padre Pedro Corces, director de la Oficina de Vocaciones de la Arquidiócesis de Miami. En su opinión, la Iglesia Católica en el estado de la Florida disfruta en estos momentos de un florecimiento vocacional aunque las vocaciones sacerdotales no han crecido a la par con el número de católicos en los Estados Unidos.  

Los obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Miami, Mons. Gilberto Fernández (izq.) y Mons. Thomas Wenski imponen sus manos sobre los padres Bohórquez y Rodríguez de la Viuda.

“En el sur de la Florida ha habido un auge muy particular”, señala. “Ha habido mucho interés por parte de hombres quienes, una vez establecidos en una carrera profesional, deciden seguir el llamado al sacerdocio”, explica el padre Corces, sacerdote de origen cubano.

Es el caso del padre Jorge Rodríguez de la Viuda, quien había dado inicio a su carrera como asistente de gerente en la cadena hotelera Sheraton en Perú aún siendo parte de un grupo juvenil católico en su país. “Me iba muy bien, tanto así que me trasladaron a los Estados Unidos precisamente cuando estaba considerando seriamente solicitar ingreso al seminario de los Padres Vicentinos en Lima”, contó el joven de 38 años.

Mientras trabajaba en el hotel Sheraton BalHarbour participó en el coro y en el grupo de jóvenes adultos de la parroquia St. Patrick en Miami Beach.

“Fui a un fin de semana vocacional en el seminario St. John Vianney y me encantó”, dijo el padre Rodríguez de la Viuda. La experiencia le llevó a un nuevo proceso de discernimiento pues en esta ocasión sabía que tendría que seguir al Señor lejos de su familia.

Sus padres le veían como “el hijo que estaba muy bien en su trabajo profesionalmente”. Les costó aceptar la vocación de Jorge porque creían que la vida religiosa es de mucho dolor y privaciones “pero como me ven alegre y realizado estuvieron muy contentos con la decisión y me han apoyado durante todo este tiempo”, aseguró.

El padre Reginald JeanMary también tenía una carrera en su natal Haití. El joven sacerdote haitiano trabajaba como contable en una compañía francesa cuando comenzó a ayudar a una de las tantas parroquias necesitadas en su país.

“Conocí a un sacerdote en mi pueblo y nos convertimos en buenos amigos”, relató. El sacerdote le invitó a desarrollar un programa de alfabetización en su parroquia. “En ese trabajo fue que descubrí que Dios me estaba llamando para algo más profundo”, recordó.

El padre JeanMary llegó a la Florida en 1992 y ese mismo año entró al seminario. Sus padres que permanecen en su país "están muy contentos ahora pero al principio mi padre no lo estaba porque quería que fuera abogado”, contó. “Yo le hice caso a mi corazón y en vez de seguir las leyes humanas, opté por seguir la Ley Divina”.  

El padre Reginald Jean-Mary ora sobre una de las asistentes a su ordenación.

El padre Corces hace notar además que “dado el hecho de que la Arquidiócesis tiene tanta vitalidad a nivel parroquial, también hay muchachos jóvenes interesados en la opción a la vida sacerdotal”.

Un ejemplo es el padre Jesús Alberto Bohórquez quien entró al seminario a los 19 años de edad. Siendo adolescente estuvo muy involucrado en el grupo juvenil de la parroquia San Isidro, en Pompano Beach. Dijo que esto influyó en su inquietud vocacional, además de su familia.

“Para nosotros el asistir a Misa no era una obligación como si fueras a marcar tarjeta, sino algo tan formal como la tradición de algunas familias que salen a comer los domingos”, recordó. “Así como me enseñaron a lavarme los dientes, me enseñaron a ir a Misa”.

Explicó cómo la comunidad de San Isidro ayudó a su familia cuando atravesaba una época muy difícil poco tiempo después de llegar de Colombia. En San Isidro los Bohórquez encontraron “una comunidad viva, una nueva familia y un verdadero pastor en el padre Ricardo Castellanos”, aseguró el nuevo sacerdote quien recuerda cómo entonces se ofreció para ayudar en la catequesis para conquistar a una joven catequista.

“¡No me estaba dando cuenta de que esa fue la estrategia del Espíritu Santo para conquistarme a mí!”, indicó con simpatía el sacerdote de 28 años.

A través de su catequesis para los niños de Primera Comunión “me di cuenta de que mientras más le daba al Señor, más hambre de El tenía y más gozo experimentaba”.

Tomó la decisión de entrar al seminario “cuando sentí que si no le daba el sí al Señor, el corazón me estallaría”, compartió emocionado. El impulso final lo recibió de una compañera catequista, Aurea López.

“Ella me dijo ‘si es del Señor que tú entres al seminario, El se va a encargar de tus papás'”, contó el padre Bohórquez. “Yo creo que ella fue el ángel que me mandó el Señor para darme la seguridad”.

Para más información sobre el ministerio sacerdotal diocesano  llamar a la Oficina de Vocaciones  al (305)7621152 en MiamiDade o al (954)5255157, ext. 1152 en Broward.