San Patricio:
un tributo a Mons. William Barry
MIAMI BEACH — El edificio de la iglesia San Patricio es un tributo a
su fundador, Mons. William Barry, quien murió meses antes de
terminado.
Mons. Barry no sólo construyó
la comunidad católica de la Playa, sino casi todos los
edificios del complejo parroquial que existe hoy.
Estuvo al frente de la fundación
de varias instituciones católicas, como el Hospital San
Francisco en 1928, el primer hospital católico del Sur de la
Florida; el periódico The Florida Catholic en 1939; y la
Universidad de Barry en 1940.
Persuadió a su hermana, la
Madre Gerald Barry, superiora de las Dominicas de Adrian, para
abrir una universidad para mujeres. Las religiosas además
dieron clases en San Patricio hasta poco antes de cerrar la
escuela superior. Mons. Barry también trajo a los
Franciscanos de
Allegany para que trabajaran en el hospital.
”Vives bajo su sombra”, dice Mons. John Vaughan, uno de
los sucesores de Mons. Barry y párroco de San Patricio desde
1996. ”Era un hombre asombroso. Recogía fondos para
proyectos yendo de casa en casa y logrando que las personas le
dieran una cantidad de dinero”.
Mons. Barry ayudó su causa al
anunciar, después del desplome de Wall Street en el 28, que
su parroquia guardaría el dinero en bancos. Dirigió la
iglesia San Patricio por 40 años, ganando al final el título
no oficial de ”alcalde de Miami Beach”.
En
los 1980 Miami Beach tuvo un considerable aumento poblacional.
El padre James Murphy, párroco de 1981 a 1996 vio los
bautismos superar los funerales de nuevo. Restauró los
vitrales de la iglesia, convirtió la vieja cafetería en un
centro preescolar y reemplazó el viejo Salón Barry con un
centro parroquial nuevo de dos pisos.
Mons. Vaughan también ha hecho
renovaciones significativas, como la remodelación del
edificio de $4.1 millones. Esto le devolvió la grandiosidad a
la iglesia de estilo romanesca, a la vez que ha elevado los
estándares litúrgicos modernos.
Su
congregación ahora supera las 2,000 familias, la mayoría de
ellas argentinas e hispanas de América Central, con un menor
número de cubanos y europeos. La escuela tiene 220 alumnos;
la preescolar cuenta con 135 y tiene a más de 171 en la lista
de espera.
A.
RODRIGUEZ-SOTO
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