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Miami
 

Un campeón de los grupos étnicos

El obispo auxiliar Thomas Wenski recibió un homenaje por sus 25 años sacerdotales


Feligreses que asistieron a la Misa por los 25 años de sacerdocio de Mons. Thomas Wenski le saludan efusivamente  tras la celebración eucarística. (Fotos: Robert O’Steen)

Robert O’Steen
La Voz Católica

MIAMI — El obispo auxiliar de Miami Thomas G. Wenski fue aclamado como "el obispo del pueblo" y como campeón de todos los grupos étnicos en una Misa en que se celebró sus 25 años de ordenación al servicio de la Iglesia.

El arzobispo John C. Favalora dijo que el obispo Wenski, al cuidar de los "pobres, los necesitados, los encarcelados, los inmigrantes y desamparados" sigue los pasos de Cristo.

 En su homilía durante la Misa en la Catedral de Santa María, el obispo Wenski contó que desde que estaba en el seminario siempre tenía esperanzas de poder trabajar en el ministerio hispano. Aunque es de ascendencia polaca, el obispo hablaba ya con fluidez el español y le interesaba ese ministerio.

"En el seminario me decían 'el cubanazo'. Casi llegué a ser un representante del ministerio bilingüe", dijo y explicó que había iniciado su sacerdocio en Corpus Christi, una parroquia mayoritariamente hispana en el barrio de Allapattah de Miami. Pero allí conoció a un pequeño grupo de haitianos y comenzó un camino de sorpresas.

"Empecé a trabajar con haitianos y a no ser que estuviera fuera de la ciudad en alguna misión, en 18 años sólo oficié Misa en creole. El Señor nos conduce por caminos llenos de sorpresas, pero nunca nos abandona".

Monseñor Wenski dijo que en sus 25 años de gozo, pruebas y tribulaciones "mi llamado ha sido confirmado, profundizado y, espero, consolidado".

Acerca de la dimensión espiritual, le dijo a los obispos, sacerdotes y laicos de diferentes grupos étnicos presentes en la celebración que la Eucaristía es el centro de todos los ministerios sacerdotales que se ofrezcan a cualquier grupo de gentes, viejas, jóvenes, casados, inmigrantes. La Eucaristía les permite participar en el misterio de la Resurrección y de la salvación, dijo.

 "Si perdemos esta perspectiva, podemos fácilmente convertirnos en funcionarios flojos e infelices burócratas".

Además de agradecer a todos los que lo habían apoyado, en especial agradeció a todos los laicos que en su sacerdocio "nunca han cesado de edificarme con su amor por lo que hacemos por ellos como sacerdotes. ¿Dónde estaríamos nosotros si no fuera por sus oraciones?¿Dónde estaríamos?".

Al finalizar la Misa, Caritah Egalite dijo que "él significa mucho para los haitianos. Es el abuelo de la comunidad haitiana".

"Lo hemos seguido por tres años desde que lo nombraron obispo", dijo Dameuta Walach, de la comunidad polacoamericana de Pompano Beach, donde tuvieron una celebración para él hace unas semanas.

Peter Coats, asistente especial del obispo Wenski por varios años, dijo que "lo he visto ser leal con sus amigos cuando lo han necesitado. Le es fiel a las personas en las buenas y en las malas. La lealtad y el honor son las dos cosas mejores que puede tener alguien. Es ser como Cristo. En el obispo Wenski se puede confiar", dijo Coats enfáticamente.

"En los próximos 25 años espero tener más de lo mismo: la misma oportunidad de servir y más sorpresas", comentó el obispo Wenski.