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Miami
 

Lamenta el sentimiento anti-árabe

Pide a Estados Unidos que estudie la verdadera historia del Medio Oriente


El Patriarca melquita Gregory III Laham.

Ana Rodríguez-Soto
La Voz Católica

MIAMI —Antes de realizar cualquier intento de paz, los Estados Unidos deben estudiar "la verdadera historia" del Medio Oriente, sugirió  el líder mundial de los católicos melquitas en su visita a Miami.

“Si no tienen clara la visión de la historia, tomarán posiciones y destruirán todo el proceso de paz”, expresó el patriarca Gregory III Laham, cuyo esfuerzo hizo posible la histórica visita del Papa Juan Pablo II a Damasco y Siria el pasado mes.

El Patriarca, cuya sede se extiende desde Antioquía hasta Alejandría y Jerusalén, visitó la iglesia católica melquita de San Judas localizada en la zona de Brickell, en Miami, el 28 de mayo. Fue su última parada en una visita de 16 días a las comunidades melquitas del país.

En Miami celebró la Misa con representantes de otras denominaciones cristianas, en su mayoría melquitas de descendencia siria, libanesa y egipcia.

“Exhorto a los americanos a que lean mejor la historia no sólo con ojos judíos, no sólo con ojos árabes, pero con los verdaderos ojos de la historia, de la realidad histórica”, dijo el Patriarca nacido en Damasco. “Creo que hay muchos prejuicios contra el mundo árabe”.

Informó que previo al control británico de Palestina, la población de la región era 80 por ciento árabe y 20 por ciento judía. En estos momentos las estadísticas se han invertido en gran parte debido a la inmigracion judía tras la Segunda Guerra Mundial. El Patriarca fue vicario de Jerusalén durante 26 años antes de asumir su actual posición el pasado noviembre.

“He visto correr la sangre y escuchado el crujir de huesos de muchos palestinos y actos terroristas de ambos lados”, dijo. “La ocupación también es terrorismo. Tomar mi tierra es terrorismo. El terrorismo no es sólo arrojar una piedra”.

Sin embargo añadió que estaba optimista de que se alcanzara la verdadera paz en la región. El líder melquita recordó su participación en un evento a principios de la década de 1990 cuando gente de todas las religiones, judíos, musulmanes y cristianos hicieron una cadena alrededor del Muro de Jerusalén “para decir que era una ciudad de paz si era tu ciudad, mi ciudad, de aquél y de todos nosotros”.

Vio cómo niños palestinos “que habían lanzado piedras a los soldados israelíes por algún tiempo ofrecían ramas de olivo a esos mismos soldados tras la firma del primer acuerdo de paz.

“Podemos estar optimistas y realistas”, indicó el Patriarca. “La paz es posible si todos los lados aceptan la visión que presentó el Papa” durante su visita a los Altos del Golán.

“El Santo Padre fue con mucho valor hasta Quneitra (un poblado fantasma en tierra siria), no para estar a favor de un lado, sino para unir ambas partes, para decirles ‘Miren, aquí tienen un reto: tener una nueva visión del mundo en términos de la paz y del proceso de paz’”, manifestó.

En términos de las relaciones entre Roma y la Iglesia Ortodoxa, la visita del Papa fue un evento histórico de acuerdo al Patriarca. Dijo que la invitación a visitar Siria no sólo llegó por parte de los obispos católicos del país pero también del patriarca ortodoxo griego y su contraparte ortodoxo de Antioquía. La rama ortodoxa de la Iglesia Melquita de Antioquía fue la que se separó de Roma en 1724.

Ambos patriarcas invitaron a todos sus obispos en el mundo a llegar hasta Damasco para la visita e insistieron en acompañar al Papa durante su estadía, incluso viajando en el Papamóvil.

“Nunca antes había sucedido durante visita alguna”, dijo el Patriarca. “Eso lo hizo el Santo Padre”.

De hecho, su mera presencia debe servir de inspiración para los cristianos y para aquellos que se involucren en las negociaciones de paz en el Medio Oriente.

“El mismo se impuso un reto. Estaba enfermo, débil, temblando, pero llegó”, expresó. “El reto siempre está presente para nosotros como cristianos, como fieles, para retarnos nosotros mismos, retar nuestro mundo con una nueva visión y nuevas posiblidades. Cuando Dios nos reta, nos da el poder para lograrlo”, aseguró el líder melquita. “Tenemos que confiar y no atemorizarnos ante los retos en la vida”u