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Del
Monte al Mundo
Son
ermitaños y desde el bosque predican la Palabra de Dios en
prensa, televisión y radio

El monje Antonio Lootens, a
su paso por Miami. (Foto: D. Amador Morales)
Dora
Amador Morales
La Voz Católica
MIAMI
— Parece contradictorio, difícil de concebir que unos
ermitaños estén tan implicados en producción de cine,
televisión y radio. ¿Cómo equilibran su vida contemplativa
y apostólica? ¿El silencio y la soledad que exige la condición
eremítica y la inserción en el mundo de los medios de
comunicación?
La
respuesta se
halla en un bosque de Bucaramanga, donde viven 90 ermitaños
—60 mujeres y 30 hombres— que desde el corazón de un
monte colombiano irradian al mundo el Evangelio valiéndose de
micrófonos, cámaras y computadoras. Allí, en unas 34 hectáreas
de exuberante vegetación
y tierra fértil, que
cultivan ellos mismos para su alimentación, tienen una prensa
y un pequeño estudio de grabación, que les ayudó a instalar
la Madre Angélica, de EWTN, la cadena global de TV católica
con sede en Atlanta, Georgia.
El
padre Antonio Lootens estuvo de paso por
los estudios de EWTN y Miami en estos días y explicó
la obra y la espiritualidad de los Ermitaños Eucarísticos
del Padre Celestial, congregación que él fundó.
“Nuestra
primera película se llama ‘Big Bang’, que es como los
científicos han nombrado el momento de la creación del
universo: ‘La Gran Explosión’, comenta el monje. En la
trama del filme, un profesor universitario de ciencia ateo
insiste en conversar con una de las ermitañas para
convencerla de lo absurdo de su fe y de que la única verdad
posible la ofrece la ciencia. La religiosa, una estudiosa de
teología y cosmología, accede al diálogo; aparentemente no
logra convencer al científico. Sin embargo, poco tiempo después,
por una experiencia personal, pero también por las dudas que
suscitó en él el diálogo entre religión y ciencia que
sostuvo con la monja, el ateo militante se convierte. El filme
está basado en un caso real.
El
padre Lootens es belga, pero reside en Colombia hace 7 años.
Anteriormente vivió 10 años en Honduras y 8 en Costa Rica,
donde fundó la congregación. El le atribuye al Padre Pío su
decisión de entrar al sacerdocio hace 37 años, empeño que
había abandonado cuando tuvo que dejar el seminario por
enfermarse cuando era misionero en Africa.
El
fraile conoció personalmente al Padre Pío y muchas veces,
dice, era su monaguillo. “En el momento de la consagración
se le abrían y sangraban las heridas, siempre había en la
Misa un sacerdote cerca de él con un pañuelo, para secarle
la sangre", cuenta el P. Lootens. "Fue el Padre Pío
quien me dijo que tenía que volver al sacerdocio. Tuve fe en
lo que me dijo y ya
ve...” El padre Lootens sintió siempre la atracción de la
vida contemplativa de ermitaño, y cuando se recibió de sacerdote, se le permitió ir a vivir
a una gruta en Sicilia. Allí, en un eremitorio antiguo
excavado cerca del mar, vivió
20 años.
La vida eremítica que llevan
estos monjes y monjas se basa en la concepción ermitaña
medieval, que consiste en
penitencia, soledad y silencio. Se levantan a las 4 de
la mañana y el día lo dividen en períodos de oración,
estudio y trabajo. Cada uno tiene su propia cabañita de tres
metros por tres, con una pequeña capilla. Ayunan dos días a
la semana y son vegetarianos. Todo lo que consumen lo producen
en sus mismos huertos. La reclusión solitaria, que sólo
interrumpen cuando se reúnen para la Eucaristía diaria, es
de lunes a viernes. Los que se dedican a las comunicaciones lo
planean de antemano y cada cual realiza su obra en la prensa o
el estudio de grabación. Los sábados y domingos se dedican
de lleno al trabajo apostólico en conjunto, cuando reciben a
personas para dirección espiritual, graban y filman para la
radio y TV.
Los
religiosos tienen un programa de radio en español, en onda
corta, diariamente a las 3:30 a.m. y otro a las 3:30 de la
tarde en EWTN.
Además, graban programas para 8 estaciones radiales de
Colombia, que los transmite diariamente; planean dentro de
poco tener su propia página web en Internet, además de
contar con su propia prensa. El padre Lootens tiene varios
libros publicados. Los ermitaños también han empezado ya a
construir un pequeño hospital para los pobres de esa región
de Bucaramanga.
“Los
aspectos de nuestra vida contemplativa son los mismos que nos
enseñó Jesús”, explica el padre Lootens. “Nos llamamos
Ermitaños Eucarísticos porque vivimos centrados en la
Eucaristía, que es la que nos da la fuerza y la
espiritualidad para toda nuestra obra evangélica",
explica Lootens. "La Eucaristía tiene tres dimensiones:
es tabernáculo de adoración, altar de inmolación y
hostia de irradiación. Nuestra vida quiere ser eso:
oración, ayuno y penitencia. La penitencia es
la inmolación y claro, la caridad es la
la irradiación del apostolado”.
De
acuerdo con el fraile, en estos momentos hay 15 jóvenes,
hombres y mujeres, en formación para entrar en la congregación.
Parte del noviciado se hace en España.
A
diferencia de otros tipos de vida consagrada por votos,
la de Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial y
otras de vida contemplativa, tienen numerosas vocaciones, de
acuerdo con el monje. “No hay crisis de vocaciones, lo que
sucede es que el llamado actual es a una vida
consagrada austera, ascética, de pobreza real”.
Además
de Colombia y Costa Rica, la congregación fundará próximamente
en Argentina y es posible que en Estados Unidos. El padre
Lootens dice que le gustaría que fuera en el estado de Georgia,
donde está ubicada la cadena de televisión EWTN. “Tenemos
varios hermanos que hablan inglés y pueden brindar un
gran servicio aquí, nos hace falta sólo conseguir un
terrenito”, comenta.
De
acuerdo con Lootens, la obra y la mística es lo que atrae a
los jóvenes, que ven cómo pueden usar sus diversos talentos
una vez integrados a la congregación. Entre los ermitaños
hay tres ingenieros civiles, un fisioterapeuta, un
veterinario, dos enfermeras, una profesora de química y otros
profesionales que renunciaron a todo lo que el mundo les ofrecía,
para tomar esta opción de vida eremítica.
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