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Regulan
‘emigración’ de sacerdotes
Preocupa
al Vaticano que sacerdotes de países de misión se 'instalen'
fuera de sus diócesis

El cardenal Jozef Tomko.
VATICANO
— El Vaticano ha hecho pública una normativa que regule la
duración del servicio pastoral de los sacerdotes de países
de misión fuera
de sus diócesis.
En
los últimos años, sacerdotes de Asia, Africa o América
Latina han sido enviados a tierras europeas o de América
planteando así nuevos desafíos, señala el nuevo documento
de la Congregación Vaticana para la Evangelización de los
Pueblos.
Con
el título “Instrucción sobre el envío y la permanencia en
el extranjero de los sacerdotes del clero diocesano de los
territorios de misión”, el documento fue dado a conocer el
pasado 12 de junio.
En
su presentación, el cardenal Jozef Tomko explicó que muchos
sacerdotes de tierras de misión viajan inicialmente a Europa
o América del Norte para realizar estudios y acaban
prolongando su estancia en las diócesis que les acogen.
Al
hacerlo, estos sacerdotes pueden enfrentar una doble tentación:
por una parte se ven tentados a quedarse en esos países por
motivos que no son propiamente misioneros, como puede ser las
mejores condiciones de vida. Por otra parte, las Iglesias de
Occidente, que sufren una cierta crisis de vocaciones,
recurren con facilidad a sacerdotes africanos, asiáticos o
latinoamericanos para cubrir puestos vacantes en parroquias
sin pensar en el posible daño que esto puede acarrear a las
frágiles comunidades jóvenes.
Por
ejemplo, en Italia hay 1,800 sacerdotes de países de misión,
800 de ellos en trabajos pastorales a tiempo completo.
“¿Puede
Italia considerarse a sí misma
como un territorio misionero?”, preguntó el cardenal
Tomko.
Del
mismo modo en una diócesis de Europa hay 39 sacerdotes de
India, un país para
el que casi no se conceden visas a los misioneros que quieren
entrar y donde la evangelización y la atención a sus 16
millones de católicos se ve comprometida por la falta de
sacerdotes.
“Hay
diócesis de África y Asia que tienen una tercera parte o
incluso la mitad del clero
diocesano en
el extranjero por motivos económicos”, continuó
denunciando el Cardenal eslovaco quien colaboró en su
elaboración antes de dejar el puesto al frente del citado
dicasterio vaticano.
El
fenómeno ha asumido una dimensión tal, dijo, que los obispos
han pedido una reglamentación al respecto, que ahora se hace
pública.
La
Instrucción señala como principio básico que la movilidad
de estos sacerdotes “no debe perjudicar sino ayudar al
crecimiento de las iglesias en los territorios de misión",
aclaró el Cardenal.
El
documento, por tanto, se dirige a las iglesias jóvenes y a
las más antiguas para “regular estas situaciones
especialmente a través de acuerdos entre obispos y sacerdotes
diocesanos de los territorios de misión que son enviados al
extranjero y los obispos que los acogen”.
El
documento también trata temas específicos como el
seguimiento de los católicos que emigran fuera de sus países
y necesitan atención pastoral. En estos casos, el obispo de
cada diócesis, la que recibe y la que envía, debe confirmar
por escrito el tipo y la duración del servicio del sacerdote.
El
documento reconoce que a veces los sacerdotes se ven forzados
a dejar su país debido a persecución, guerra y otra razón
seria. En tales casos las nuevas normas especifican que un
obispo que acoge a un sacerdote 'refugiado' en su diócesis
debe consultar con la Congregación para la Evangelización de
los Pueblos, en el Vaticano, antes de encomendarle una tarea
pastoral.
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