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Miami
 

Inserción cultural para anglos

Religiosos y laicos de la nación vinieron a aprender lengua y cultura hispanas


En el curso, los alumnos aprenden sobre la variedad y riqueza cultural de las naciones hispanas.
(Fotos: Dora Amador Morales)

Dora Amador Morales
La Voz Católica

MIAMI — De afuera no se escuchaba nada, por el cristal sólo se veían su marcado interés y los labios en movimiento, pero al abrir la puerta se oyó un coro de voces que con fuerte acento inglés, decía en español: “Y mi boca proclamará tu alabanza”.

Así se iniciaba para 25 norteamericanos llegados de todas partes de la nación otra sesión de intensa inserción en la lengua y la cultura hispanas.

Por tres semanas en el aula del seminario de St. John Vianney se vivieron de nuevo las palabras del Concilio Vaticano II: “Es preciso cultivar el espíritu de tal manera que se promueva la capacidad de admiración, de intuición, de contemplación y de formarse un juicio personal, así como el poder cultivar el sentido religioso, moral y social. Porque la cultura… “

“La cultura, específicamente esa riquísima variedad de culturas que componen lo que en Estados Unidos se llama “la cultura hispana”,  eso vinieron a conocer. Para la admiración y el asombro de los 23 religiosos y 2 laicos era la primera vez en su vida que ubicaban alguna diferencia entre ser mexicano o cubano, puertorriqueño o nicaragüense, español u hondureño. También parecía ser la primera vez que se detenían ante un gran mapa de América Latina y escuchaban a grandes rasgos las abismales diferencias que surgían al cruzar una frontera.


Los alumnos también aprenden algunos temas populares de la música hispana.

“Lo que más me impresiona es la calidad, la excelencia de la instrucción”, comenta uno de los alumnos, el obispo de la diócesis de Savannah, Monseñor Kevin Boland.

 “Me siento muy cómoda en este idioma y esta cultura en tan poquito tiempo, y me asombra la fe profunda de estos instructores”, dice la Hermana Madeline Contorno, benedictina de  Cullman, Alabama.

Los instructores son del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI): Juan José Rodríguez, coordinador del curso, y Lidia Hoyos, a cargo de la música y la fonética.

“A mí de veras me maravilla el deseo de comprender que tienen, la disponibilidad y dedicación con que viven todo esto para poder servir mejor en las comunidades hispana donde trabajan”, comenta Hoyos.

El curso consta de tres elementos básicos:  comunicación, instrucción sobre las diferencias culturales de los hispanoamericanos y dimensión pastoral  lingüística y cultural.

“Todo esto se logra por medio de las clases, principalmente, en la que les leemos incluso documentos de la Pastoral Hispana; la oración, la liturgia, los cantos, todo en español, por supuesto”, explica Rodríguez. “Algo que resulta importantísimo y que los ayuda mucho a tomar conciencia de cuán grandes son las diferencias entre hispanos son las presentaciones culturales que hacemos de cada país”.

  La mayoría de los alumnos jamás ha tenido este tipo de experiencia de inserción cultural tan intensa. “Date cuenta que empezamos a las 8 de la mañana y muchas veces es hasta por la noche”, dice Hoyos. Este año, explica, son tres los grupos que presentarán a su país, su historia y su cultura a la clase: cubanos, mexicanos y nicaragüenses. Ofrecerán charlas,  actos musicales y establecerán un diálogo con los estudiantes sobre lo que los caracteriza como etnia y cultura. “Imagínate lo que descubren al escuchar y conversar con cada grupo, amplían enormemente su concepto de lo que es ser hispano, la diversidad que los caracteriza”, comenta Hoyos.

“Yo tengo que trabajar con hispanos, por lo que quiero poder conocer mejor esa realidad, y por lo menos entender y hablar un poquito”, dice la religiosa franciscana Marieta Miller.

De acuerdo con Monseñor Boland todas las diócesis de su área en Georgia están muy necesitadas de personas que puedan trabajar en ministerios con hispanos. “Sé que no voy a dominar a  la perfección el idioma, pero sí quiero y creo que podré celebrar los sacramentos en español”.