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Miami
 

Reconocen su excelencia teatral

El joven Mauricio Salgado recibió una beca para estudiar en Juilliard


Mauricio Salgado y su profesora de teatro,
Ana Maderos-Blanco. (Foto: R. Salgado)

Brenda Tirado-Torres
La Voz Católica

MIAMI — Entre el dominó y el orgullo por sus raíces hispanas, Mauricio Salgado demostró que nació para el teatro.

Salgado, un colombiano de 18 años, fue galardonado con el premio Carbonell por su calidad en el arte dramático. El premio, otorgado a los estudiantes de teatro de escuela superior, es el equivalente al prestigioso premio Tony otorgado a los actores profesionales por su excelencia teatral.

Para Rocío Salgado, madre de Mauricio, el premio representa no sólo un reconocimiento al talento del joven sino una bendición por los esfuerzos de su familia en la formación de sus hijos. La familia Salgado está muy involucrada en los Encuentros Familiares, dirigidos por el padre Florentino Azcoitia, SJ donde Mauricio además ha participado activamente en el grupo juvenil.

“Descubran las oportunidades que tienen los colegios, expongan a sus hijos a las artes”, recomienda la orgullosa madre. “Si sus hijos no tienen talento deportivo, aliméntenles la creatividad porque todo niño tiene una capacidad tremenda para ser creativo”.

La escuela Coral Reef, al suroeste de Miami y de la que Salgado se graduó recientemente, fue escogida para recibir el primer lugar entre 30 escuelas del condado Miami-Dade por su puesta en escena de la obra Dominó.

En la misma, Salgado interpreta a un joven nacido en los Estados Unidos de una familia cubana. Durante los juegos de dominó con otras tres personas, incluyendo su abuelo, aprende la historia y costumbre de su patria y su cultura. Asimismo llega a conocer todo el proceso por el que atraviesa el inmigrante que llega a este país, la discriminación de la que es objeto, la dificultad de adaptación y su esfuerzo por asimilarse a una nueva cultura de la que debe distinguir sus aspectos positivos y negativos.

La joven madre verá a su hijo partir hacia Nueva York en un par de meses ya que Mauricio fue el único estudiante de la Florida en ser admitido a la prestigiosa Escuela Juilliard para las Artes, donde comenzará estudios a partir de septiembre y para los cuales obtuvo una beca de $20,000. A pesar de que ya ha comenzado a padecer el síndrome del “nido vacío”, ella asegura que no tiene qué lamentar.

“Me queda el gran consuelo de que lo he acompañado desde chiquito, que conocí a todos sus profesores y estuve presente en sus momentos buenos y en los malos”, comparte. “Le digo a los padres que disfruten a sus hijos”.