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Recuerdan
al sacerdote que pereció entre los escombros del World Trade
Center

Bomberos de Nueva York y
miembros del equipo de rescate sacan
al capellán franciscano Mychal Judge de los escombros tras
el ataque al World Trade Center. (Fotos Reuters)

Un sacerdote bendice el ataúd del padre
Michal Judge tras la Misa de Resurrección por el capellán.
NUEVA
YORK (CNS)— Los católicos de esta ciudad recordaron la
gentileza, la generosidad y el ministerio sacerdotal del
capellán franciscano que falleció a consecuencia de la caída
de escombros mientras daba la unción de los enfermos a lasvíctimas
del ataque terrorista del 11 de septiembre en el World Trade
Center.
El
padre Mychal F. Judge, de 68 años, era capellán del
departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York. Murió
poco después de que la primera torre fuera atacada por un avión
comercial pilotado por terroristas.
El
padre Cassian A. Miles, director de comunicaciones de la
provinciade Holy Name, a la que pertenecía el padre Judge,
expresó que el capellán acompañó a los bomberos que se
dirigían hacia la torre antes de que esta se derrumbara.
El
alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, llegó hasta la
torre, habló con el padre Judge y con otros a su alrededor y
luego partió. Minutos después, el cuerpo de una mujer cayó
sobre uno de los bomberos y algunos escombros cayeron sobre el
padre Judge mientras él le daba la unción de los enfermos a
ambos, dijo el padre Miles. El sacerdote se había quitado el
casco para administrar la unción, se informó.
Al
verle agonizando, uno de los bomberos tomó el óleo y ungió
al sacerdote "porque eso es lo que vio que hacía el
padre Judge", indicaron unas fuentes. Otros bomberos
llevaron el cuerpo del capellán a la iglesia St. Peter. El párroco
de los franciscanos en la iglesia St. Francis of Assisi donde
vivió el padre Judge, reclamó su cuerpo, el cual fue
trasladado a una estación de bomberos frente a la iglesia y
luego a la funeraria. El cardenal Edward M. Egan, de Nueva
York, celebró la Misa fúnebre el 15 de septiembre. Fue
sepultado en el Cementerio Holy Sepulchre en Paterson, Nueva
Jersey.
El
sacerdote era capellán de los bomberos desde el 1992. Era
también conocido por su trabajo con pacientes de SIDA y otros
ministerios. Entró en la orden franciscana en 1954, hizo su
profesión final en 1958 y fue ordenado en 1961.
John
Zawadzinski, quien trabaja en comunicaciones en la provincia
del padre Judge, dijo que el sacerdote era generoso con todos
pero "vivía para su apostolado con el Departamento de
Bomberos".
Al
describir que el sacerdote murió realizando su ministerio,
Zawadzinski lo imaginó continuando su capellanía más allá
de la muerte.
"Dios
escogió a la persona apropiada para estar en el cielo con los
otros bomberos", observó.
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