Las
escuelas católicas son para todos
Una
educación de excelencia no debe
ser sólo para los privilegiados

Hno. Richard DeMaria

Corey Pérez, Juan Pablo
Acosta, Nicole Suárez
y Katherine Mojena en el salón de computadoras
de St. John the Apostle, en Hialeah.
Les observa su maestra, Adis Roca.
(Foto: B. Tirado-Torres)
Brenda
Tirado-Torres
La Voz Católica
MIAMI
— Todos los estudiantes del sur de la Florida deben tener la
oportunidad de estudiar en las escuelas de la Arquidiócesis
de Miami.
Eso
es lo que el Hno. Richard DeMaria, Superintendente de Escuelas
Católicas, quiere que sepa
la comunidad.
"Yo
estoy tratando de eliminar la creencia de que sólo los
estudiantes ricos, los inteligentes o los atletas pueden estar
en las escuelas católicas", dijo el religioso de la
Congregación de los Hermanos Cristianos (Christian Brothers)
al hablar sobre los programas para estudiantes con necesidades
especiales y defender los bonos escolares.
El
40 por ciento de las escuelas de la Arquidiócesis de Miami
tiene programas para estudiantes con necesidades especiales.
Hay 22 escuelas católicas que cuentan con un programa en el
cual los estudiantes con necesidades especiales permanecen
diariamente en un salón de clases y salen a tomar una clase
especial durante un período específico. De éstas, 11 están
en el condado Miami-Dade, diez en Broward y una en Monroe.
Otras
seis escuelas de la Arquidiócesis cuentan con un programa
para estudiantes que no pueden funcionar en el tradicional salón
de clases pero que pueden asistir a una escuela regular. Para
un mejor desempeño escolar permanecen en un salón para
estudiantes con necesidades especiales y comparten con el
resto de los estudiantes en actividades no académicas.
El
tercer programa es el que se realiza en el Marian Center, en
Opa Locka, para
estudiantes que no pueden funcionar adecuadamente en un
recinto escolar tradicional.
"Es
importante recordarle a la gente que la Arquidiócesis tiene
este compromiso", dijo el Hno. DeMaria al enfatizar que
la educación católica debe estar al alcance de todos, no sólo
de los privilegiados.
El
superintendente defendió el programa de bonos escolares
porque entiende que todo el mundo debe tener acceso a la
educación de calidad que se ofrece en las escuelas católicas.
"Todo
padre y madre debe tener el derecho a escoger la educación
que desee para sus hijos y ese es nuestro principio básico",
declaró el Hno. DeMaria.
"En
los Estados Unidos siempre se lucha contra el monopolio
—como lo hemos visto en el caso de Microsoft— pero se ha
dejado creer que el monopolio en la educación es
correcto", señaló el religioso. "El gobierno dice
a la gente que va a recaudar impuestos para que sus hijos
puedan asistir a la escuela pero llegado el momento les indica
que ‘sólo pueden usar ese dinero en tal escuela’. Eso no
es correcto".
En
el estado de la Florida existen tres programas de bonos
escolares. El programa original permite que los padres con niños
en escuelas que han fracasado los matriculen en una escuela
privada. Este programa fue declarado inconstitucional pero tal
decisión fue revocada y nuevamente se encuentra en apelación.
Para
que una escuela estuviera en la lista de
"fracasadas" sus estudiantes tenían que haber
fallado en dos de las tres partes de un examen. Eso debía
suceder durante dos años consecutivos dentro de un período
de cuatro años.
"En
estos momentos sólo dos escuelas al norte del estado son
elegibles para este programa de bonos", informó el Hno.
DeMaria.
El
segundo programa, llamado la Beca McKay, entró en efecto en
septiembre del 2000.
"Este
programa es para padres cuyos hijos tienen dificultades de
aprendizaje según definido por el sistema de educación pública",
explicó. "Si estos padres no están satisfechos con la
educación que reciben sus hijos, pueden matricularlos en otra
escuela pública o privada".
El
programa ha sido puesto en práctica exitosamente en el
colegio católico Ntra. Sra. del Rosario, donde la matrícula
se duplicó de 35 estudiantes durante el primer año a 70 el año
siguiente. También está en práctica en la escuela Sta. Mónica,
en Carol City.
"Ni
la prensa ni el sistema escolar público lo atacaron, quizás
porque involucra a niños de educación especial", comentó
el superintendente católico. "Este programa de bonos ni
siquiera fue mencionado en los periódicos. Llegó y como que
nadie se dio cuenta, pero ha sido muy exitoso donde lo hemos
puesto en práctica. El proyecto, ya mejorado, pasó la última
sesión legislativa y nadie lo ha retado".
En
el tercer programa de bonos escolares las compañías que
deben al menos un millón de dólares al estado de la Florida
tienen la opción de pagar un porcentaje de su deuda a cambio
de que el resto lo entreguen a la agencia Florida Child para
becas y asistencia educativa. Sólo los estudiantes de bajos
ingresos son elegibles y por el momento el programa puede ser
utilizado para niños que pasarían de la escuela pública a
la privada. Sin embargo, si el estudiante estuvo en una
escuela privada el año pasado y desea regresar a la misma, no
es elegible.
"Por
ejemplo, si unos padres tenían a su hijo en el colegio de
Corpus Christi el año pasado, ese estudiante no puede recibir
la ayuda. Pero si estaba en la Escuela Pública #15 y desean
matricularlo en Corpus Christi, no hay problema", explicó
el Hno. DeMaria. "De todos modos estamos muy agradecidos
por ese proyecto y esperamos la próxima sesión legislativa a
ver si es mejorado".
(Para
obtener información sobre los programas especiales de las
Escuelas Católicas, puede llamar al (305)762-1076 en
Miami-Dade o en Broward al (954)522-5157 ext. 1076.)
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