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La
humanidad mostró su corazón
En el Mes de la Vida recuerdan
a los héroes del 11 de septiembre
WASHINGTON
— La respuesta a los ataques terroristas del 11 de
septiembre ha sido una muestra de lo mejor del humanismo y el
respeto a la vida, ha señalado el cardenal William Keeler en
su mensaje anual del Mes de la Vida.
"Nos
enteramos de trabajadores que, mientras escapaban para salvar
sus vidas, se detuvieron para ayudar a otros", dijo el
Cardenal en el comunicado emitido por los obispos de los
Estados Unidos. Mons. Keeler recuerda también a los bomberos
"que arriesgaron y, en ocasiones, sacrificaron sus
propias vidas en el esfuerzo por salvar a los demás; a la
gente común y corriente que enfrentaba la muerte y cuyas últimas
palabras fueron para asegurar a sus esposas y a sus hijos que
les amaban".
Las
declaraciones del Arzobispo de Baltimore forman parte del
comunicado de los obispos con el que se inició el Programa
del Respeto a la Vida.
Recordó
el mensaje del Papa Juan Pablo II en la encíclica El
Evangelio de la Vida, indicando que "al entregarnos
nosotros mismos al servicio de los demás es como nos hacemos
verdaderamente vivos, verdaderamente humanos. El ‘evangelio
de la vida’ es, simplemente, el propio Evangelio, el cual
contiene la verdad sobre nuestro más alto destino
humano".
La
Iglesia Católica de los Estados Unidos designa un período
durante el mes de octubre para el lanzamiento del programa del
Respeto a la Vida en el que se enfatiza la gratitud por la
vida humana, el primer regalo de Dios. El pasado 7 de octubre
fue declarado "Domingo del Respeto a la Vida" y marcó
el inicio del programa, el cual centra su atención en temas
como el aborto, la eutanasia, la pena capital, la investigación
con células embriónicas y la clonación humana.
"El
programa del Respeto a la Vida busca llevar a la atención de
los católicos la información sobre estos y otros temas
dentro del contexto de la dignidad y la santidad de la vida
humana", expresa el Cardenal. "Se motiva a los católicos,
individual y comunitariamente, a construir una cultura en la
que cada vida humana, en cada etapa y bajo cualquier
circunstancia, sea defendida y apreciada. Ahora más que nunca
el promover esta cultura de la vida y del amor es esencial
para nuestra civilización".
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