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Para
que sanen las heridas
Con el Proyecto Raquel, la Iglesia ofrece una solución al síndrome
post aborto

Miembros del grupo juvenil
de la parroquia St. Boniface, en Pembroke Pines,
participaron en la Cadena por la Vida. (Fotos B. Tirado
Torres)

Parroquianos de St. Boniface
y St. Maximilian Kolbe, en Pembroke Pines, durante la Cadena
por la Vida.
Brenda Tirado
Torres
La Voz Católica
PEMBROKE
PINES — Los carteles a favor de la vida formaron una cadena
de solidaridad a lo largo de distintas carreteras del sur de
la Florida el pasado 7 de octubre, dando inicio así al Mes
del Respeto a la Vida.
"Jesús
perdona y sana" y "La Vida: el primer derecho
inalienable" eran algunos de los carteles que niños, jóvenes
y adultos de las parroquias St. Maximilian Kolbe y St.
Boniface mostraban a los conductores a lo largo de University
Drive y la calle Johnson. A punto de cumplirse un mes de los
ataques terroristas del
11 de septiembre, los mensajes cobraban mayor significado.
"Me
parece que ahora hay más conciencia que antes sobre aquellas
personas que matan a otras", dijo el diácono Carl
Carieri, de St. Maximilian Kolbe. "A la vez, esto nos
puede ayudar a crear más conciencia sobre el horror del
aborto, pero también a que debemos centrarnos en el perdón".
Aunque
la muerte de miles de personas por los ataques terroristas ha
ayudado a enfatizar el respeto por la vida humana, todavía
hay que insistir en que la vida también debe ser defendida en
las primeras etapas de
su desarrollo, indicó durante una entrevista telefónica la
Hna. María José Socías, SCTJM, quien se desempeña como
consejera en la Oficina del Respeto a la Vida de la Arquidiócesis
de Miami.
"Tenemos
que orar y pedirle al Señor que esa apertura de corazón para
reconocer la santidad de la vida se extienda a todos los
estados de la vida humana", expresó la religiosa,
experta en consejería postaborto.
"La
realidad del 11 de septiembre es una que ha golpeado a toda la
nación y este es el momento donde tenemos que responder
reconociendo que la vida es santa, no solamente de adultos
sino desde el momento de la concepción hasta el momento de la
muerte natural", añadió al explicar la prioridad en
defender la vida del niño por nacer.
"Si
no comenzamos por el principio, ¿cómo vamos a defender el
resto de la vida?", preguntó. "Si no se respeta
desde el momento de la concepción, entonces la vida pierde
valor totalmente, no importa en qué estado esté: sea un
adolescente, un convicto, un anciano o un enfermo que está
muriendo en el hospital".
La
inquietud por la defensa de los niños por nacer fue la que
llevó a Alex Díaz, de 18 años, a participar en la Cadena
por la Vida.
"Yo
creo en la defensa de la vida porque tengo varias amigas que
se han hecho abortos y pensaban que dada su juventud no podían
hacerse cargo de un bebé", compartió Díaz, miembro de
la Pastoral Juvenil de St. Boniface. "He visto cómo sus
vidas se han hecho más difíciles pues se preguntan por qué
lo hicieron y no tienen respuesta. Quiero decirle a todas las
mujeres que Dios les va a ayudar".
Y
lo está haciendo a través del Proyecto Raquel, un programa
donde consejeros de la oficina del Respeto a la Vida asisten
—bajo estricta confidencialidad— a quienes desean superar
el trauma del aborto. La Iglesia Católica de los Estados
Unidos lleva más de una década ofreciendo asistencia a través
de este programa.
"Lo
primero que piensa la mujer que ha tenido un aborto es que
Dios no la ama y que las puertas de la Iglesia están cerradas
para ella", señaló la Hna. Socías al añadir que el
Proyecto Raquel "es esa salida que la Iglesia, como
Madre, le ofrece con los brazos abiertos".
En
el mes de octubre la Arquidiócesis de Miami está realizando
una campaña de promoción bilingüe con anuncios en televisión
por cable así como en autobuses. Como resultado de la campaña,
la Oficina del Respeto a la Vida ha visto un incremento en el
número de llamadas de personas que necesitan ayuda, la mayoría
de las cuales son hispanas que residen al sur de Miami.
"Hemos
tenido casos de personas muy mayores que se hicieron abortos
hace muchos años", comentó la religiosa. "Están
activas en la Iglesia pero todavía su corazón no se
encuentra en paz a pesar de haber ido a la confesión. A través
del Proyecto Raquel pueden obtener la sanación que les
permita continuar sus vidas alcanzando primero el perdón a sí
mismas dado su sentimiento de culpabilidad".
La
Hna. Socías considera que este es el momento apropiado para
que la gente vea en el Proyecto Raquel "una alternativa
para quienes se encuentran sufriendo horriblemente a
consecuencia de un aborto y no encuentran una salida".
Para
ella, su trabajo es una bendición.
"He
sido testigo del cambio en estas personas que llegan hasta aquí
con el corazón verdaderamente destrozado", afirmó,
"y luego puedo contemplar cómo obra en ellas la mano de
Dios".
La
línea de auxilio del Proyecto Raquel es el 18779081212. También
se puede obtener más información llamando a la Oficina del
Respeto a la Vida, al (305)653-2921/2966.
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