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Siete
nuevos diáconos permanentes
Fueron
ordenados el 17 de noviembre en la
Catedral de Santa María

Los nuevos diáconos y sus
esposas. (Foto: B. Tirado Torres)
Brenda
Tirado Torres
La Voz Católica
MIAMI
— Recordándoles que estarán al servicio de la caridad
siguiendo el ejemplo de Jesucristo, el arzobispo de Miami,
Mons. John C. Favalora ordenó siete nuevos diáconos
permanentes en una Misa celebrada el sábado, 17 de noviembre
en la Catedral de Santa María.
"La
caridad está en el corazón del ministerio diaconal",
recordó el Arzobispo, inspirándose
en las palabras de Jesús en el Evangelio según San Juan:
amarnos unos a otros como El nos amó.
"Ustedes
son consagrados hoy de la manera que Jesús fue consagrado en
la Cruz por la salvación del mundo", dijo Mons. Favalora
durante su homilía. "Tan grande fue la caridad de Jesús
que se consagró totalmente a Su Padre dando la vida por sus
amigos".
Para
el cubano Jeffrey Joseph Reyes, el servicio a los más
necesitados es el motor detrás de su vocación al diaconado.
"El
ministerio que más me atrae es el servicio a los
desamparados", dijo Reyes. Junto a su esposa y sus dos
hijas ayudan a realizar lo que llaman la "Navidad en
junio" en su parroquia St. Louis, en Miami.
"Recibimos
de 20 a 50 niños desamparados para quienes compramos juguetes
nuevos y tenemos hasta a Santa Claus para celebrar la
‘Navidad’ con ellos", informó.
Junto
a Reyes fueron ordenados Steve William Apodaca, de la
parroquia Ntra. Sra. Del Rosario; Miklos Andras Beregszaszi,
de Sta. Catalina de Siena; John Edward Breitfelder, de St.
Maximilian Kolbe; José Manuel Gordillo, de Madre de Nuestro
Redentor; Frank Bernard O’Gorman, de St. Jerome; y Víctor
Manuel Pimentel, de St. Augustine. También fue ordenado como
diácono transicional Alfredo Rolón Ortiz, quien cursa su
quinto año de teología en el seminario San Vicente de Paul
en Boynton Beach y será ordenado sacerdote en los próximos
meses.
Tomando
como ejemplo los actos de heroísmo del 11 de septiembre, el
Arzobispo motivó a los candidatos a ser dignos ministros del
Evangelio de Jesús.
"Si
se les escapara el ejemplo de Jesús, hemos tenido un gran
ejemplo en los cientos de policías, bomberos y personal de
emergencia que dieron sus vidas
por salvar a personas que nunca conocieron",
expresó Mons. Favalora. "Esa es la clase de dedicación
que el mundo necesita ver".
Añadió
que su trabajo será presentar a Jesús a la gente o volverlo
a presentar a quienes le conocieron una vez.
"Mientras
mejor lo hagan a través de su enseñanza y su predicación, más
fieles serán a ese ministerio", les aconsejó.
Los
nuevos diáconos fueron asignados a sus respectivas parroquias
pero en algún momento podrían ser asignados a servir a
personas más necesitadas, les informó el pastor católico de
Miami.
"Pronto
tendremos necesidad de diáconos que nos ayuden en prisiones,
hospitales y hogares de ancianos", anunció Mons.
Favalora. "Deben estar preparados para esa
responsabilidad pues son los presos, los inmigrantes y los
enfermos quienes deben continuar escuchando la Buena Nueva de
Jesús".
Los
diáconos permanentes son hombres solteros o casados mayores
de 35 años. Si son casados, los candidatos deben contar con
la aprobación de sus esposas e hijos. Si un candidato es
soltero, no puede casarse una vez ordenado diácono y, de ser
casado, no puede volver a casarse si enviuda.
Con
la ordenación, los diáconos permanentes pasan a ser parte
del clero. Su apostolado principal es el servicio de la
caridad visitando cárceles, hospitales, hospicios y
atendiendo a los desamparados. También pueden
proclamar el Evangelio y predicar, celebrar bautizos y
funerales, ser testigos de matrimonios y asistir al sacerdote
en la Eucaristía. No pueden confesar, administrar la unción
a los enfermos o celebrar la Eucaristía pues estos tres
sacramentos están reservados para los sacerdotes.
Según
lo describe el libro de los Hechos, el diaconado tuvo su
inicio cuando los apóstoles escogieron algunos hombres de la
comunidad para atender a las viudas y los extranjeros. El
diaconado fue restaurado en 1967 por el Concilio Vaticano II
tras siglos de desuso. En la Arquidiócesis de Miami, el
programa se inició en 1977. Con los ordenados el 17 de
noviembre suman 141 los diáconos permanentes en la Arquidiócesis
de Miami.
Mons.
Favalora recordó la respuesta de Dios a Jeremías cuando éste
cuestionó si estaba preparado para ser su mensajero debido a
su falta de experiencia: "Yo pondré las palabras en tu
boca".
"Ese
debe ser el consuelo para todos ustedes por el resto de sus
vidas", les dijo el Arzobispo antes de terminar.
"Que ustedes siempre sean dignos ministros del evangelio
de Dios".
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