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Colegio
Sta. Rosa de Lima cumple 50 años
MIAMI
— En 1954, Bud Kindelan, un líder en la parroquia Santa
Rosa de Lima, organizó un evento de recaudacion de fondos
para la construcción de un convento para las Dominicas de
Adrián, las religiosas que estaban encargadas de la escuela
parroquial. En el año 2000, su hija, la Hna. Nancy Kindelan,
del Inmaculado Corazón de María, se mudó a dicho
convento al reemplazar a la Hna. Rita Murphy, IHM, como
directora del Colegio Sta. Rosa de Lima.
“Quizás
tuvo el presentimiento de que un día su hija se convertiría
en directora”, dijo el padre Seamus Doyle, párroco de Sta.
Rosa, durante la Misa del 50 aniversario de la escuela.
La
Hna. Kindelan fue una de los muchos alumnos que asistieron a
la celebración especial junto a las ex directoras Jean
Rosario, OP, y Margaret Gradl, IHM.
Betty
Waddell, de 61 años, fue una de las primeras alumnas de la
escuela. Waddell recuerda a las siete religiosas dominicas y
la directora, la Hna. Kathleen Marie, con sus largos y
almidonados hábitos blanco y negro.
“Eran
muy estrictas”, recordó Waddell. “Sabíamos que una monja
se acercaba porque sonaban las cuentas de sus rosarios”.
Waddell
y otra docena de estudiantes pioneras respondieron al llamado
del arzobispo John C. Favalora de ponerse de pie para ser
reconocidas durante la Misa de Aniversario.
“No
aparentan la edad que tienen”, les dijo el arzobispo
Favalora tras recibir un aplauso.
El
Arzobispo luego pidió a los actuales estudiantes que se
pusieran de pie.
“Ustedes
son los beneficiarios de todos los que les precedieron”,
dijo a los jóvenes. “Ustedes llevan el legado. Espero que
recuerden este día y confío que muchos asistan al centenario
de Sta. Rosa dentro de 50 años”.
Cuando
abrió sus puertas en 1951 los estudiantes utilizaban bolígrafos
para hacer sus tareas. Ahora utilizan el Internet. Pero una
cosa permanece igual: su misión de motivar un ambiente
formativo y espiritual para sus más de 600 estudiantes.
La
escuela ha sobresalido académicamente. El Departamento de
Educación de los Estados Unidos le ha otorgado la cinta azul
como Premio a la Escuela de Excelencia en 1986 y 1994,
convirtiéndola en una de las pocas escuelas católicas en los
Estados Unidos en recibir dicho reconocimiento dos veces.
“Gran
parte del crédito corresponde a las hermanas y los maestros
laicos por su compromiso con el servicio”, expresó el padre
Doyle.
Las
edificaciones de la escuela han aumentado con los años.
Cuando se dedicó un nuevo edificio en 1961, la iglesia
original se convirtió en el auditorio. En 1989, se
construyeron salones adicionales a su alrededor para un centro
de cuidado de niños, salones de arte y computadoras y locales
para almacenamiento y mantenimiento. A finales de los 70 se añadió
el edificio Mons. James Enright, llamado así en honor del
primer párroco de Sta. Rosa. Este alberga las oficinas de la
escuela, salones de ciencia, una biblioteca y un salón de
reuniones.
Marlene
Quaroni es reportera del periódico de la Arquidiócesis de
Miami ‘Florida Catholic’.
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