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Hispanos para servir a todos

NCCHM invita a los católicos a Raíces y Alas 2002 para dialogar con la sociedad


El padre Allan Figueroa Deck, Carmen Aguinaco y Arantxa Aguado salen de la parroquia Nuestra Señora Reina de los Angeles de los padres claretianos en la 'Placita' de Los Angeles. (Fotos: A. Cantero)

Araceli M. Cantero
La Voz Católica

ORANGE, CA — Lo que empezó como un sueño, hace 10 años, es ya una realidad que da frutos y por eso las organizaciones que pertenecen al Consejo Nacional Para el Ministerio Hispano (NCCHM) se dieron cita en Los Angeles para celebrar.

"Estamos capacitando al laicado latino para que logre vivir su fe en la sociedad ejerciendo su liderazgo", dice Armando Contreras, director ejecutivo de NCCHM, un consejo formado por unas 50 organizaciones católicas al servicio de los hispanos.


El director de NCCHM, Armando Contreras.

Y porque NCCHM valora este compromiso, durante su banquete del décimo aniversario reconoció a la abogada católica Antonia Hernández del Mexican American Legal Defense Fund (MALDEF), por su labor en defensa de los trabajadores emigrantes.

El acto tuvo lugar al iniciarse la reunión anual de NCCHM en la que se concretaron los planes de trabajo para la celebración del III Congreso Raíces y Alas que tendrá lugar en la Universidad de Notre Dame del 1 al 4 de agosto del año 2002.


Mons. Jaime Soto, obispo auxiliar de la Diócesis de Orange y presidente de NCCHM.

"Notre Dame está comprometida con la comunidd hispana", dijo Allison Heuring, directora de conferencias en la Universidad.

"Estamos muy conscientes de los grupos emergentes en la Iglesia. Raíces y Alas encaja muy bien en nuestro deseo de llegar a la gente joven".

La meta del Congreso es facilitar un diálogo ente el liderazgo católico hispanos y los representantes del mundo de los negocios, los trabajadores y los medios, para avanzar la nueva evangelización y nueva cultura que ya surge en América.

"El reto que enfrentamos es entrenar un liderazgo latino preparado para servir no sólo a los hispanos sino a toda la Iglesia", señala Lidia Menocal del Instituto Pastoral del Sureste ( SEPI). Y recuerda las estadísticas del censo que señalan que los hispanos son ya un 35 por ciento de la población católica y que dentro de 10 años serán más de la mitad de la Iglesia en los Estados Unidos.

"Cuando una comunidad se convierte en mayoría tiene que aceptar el reto de convocar no sólo a los suyos, sino a toda la Iglesia. Esto es lo que Raíces y Alas 2002 quiere lograr", dice.


Allison Heuring, de la Universidad de Notre Dame en donde tendrá lugar el Congreso Raíces y Alas 2002, del 1 al 4 de agosto.

Menocal está convencida de que la comunidad hispana está en un momento de discernimiento. "Tiene que caer en la cuenta de que como mayoría tendrá que responder fiscalmente de los programas y de la misma Iglesia y tendrá que generar mayor número de vocaciones religiosas y sacerdotales".

Y subraya que las familias hispanas tendrán que fomentar las vocaciones entre sus hijos e hijas porque "si queremos religiosos y sacerdotes que sean sensibles a nuestra lengua y a nuestra  cultura tendrán que salir de nuestra comunidad".

Ella señala que esto es lo que hicieron anteriormente otros grupos de inmigrantes como los irlandeses e italianos… que son quienes han mantenido las estructuras de la Iglesia. "Ellos no van a querer dejar esas estructuras en manos de personas que no las sepan administrar", comenta Menocal.

Y no es que los hispanos no estén respondiendo. Armando Contreras ofrece el ejemplo de NCCHM que en estos 10 años ha logrado reunir a unas 50 organizaciones nacionales y regionales y ha creado una estrategia de desarrollo para mantener a la organización fiscalmente sana.

Junto a otros latinos y como director ejecutivo de NCCHM ha recibido entrenamiento en aspectos de filantropía y recaudación de fondos y pasa gran parte de su tiempo visitando a posibles donantes. Sabe bien que  el futuro de NCCHM depende de los fondos que pueda recaudar para mantener la pequeña oficina y los proyectos ya desarrollados. Entre ellos un programa de entrenamiento de líderes, desarrollado a lo largo de varios años y que ya se ha convertido en material para el uso en universidades y centros de formación pastoral.

Además el Consejo ha sido el instrumento para convocar a la juventud bajo una organización nacional que se conoce como 'La Red: National Catholic Network de Pastoral Juvenil Hispana' y que pronto tendrá identidad corporativa propia.

"Sin dar por descontado todo lo que NCCHM ha conseguido, nuestro mayor éxito es que hemos logrado sobrevivir estos 10 años", dice el padre Allan Figueroa Deck, S.J. primer presidente de NCCHM.

"Seguimos creciendo y con Raíces y Alas 2002 queremos enfrentar el reto de la participación de los hispanos como católicos en la sociedad", señala el sacerdote.

El reconoce una toma de conciencia en la sociedad norteamericana sobre el papel de los latinos. "Nos ven como jugadores clave en la política, la economía y la vida social…" Y además él detecta que surge todo un grupo de profesionales jóvenes que están interesados en conectarse con los valores de su cultura y de su herencia  católica hispana para motivarse y aportar a la vida profesional y social "y esto es algo que NCCHM puede ayudarles a hacer".

El obispo Jaime Soto es el presidente de NCCHM y opina que esto es crucial al momento presente y algo sobre lo que los obispos sienten gran inquietud. "Saben que si no tomamos las decisiones oportunas podemos perder totalmente toda una generación de latinos jóvenes que son el futuro de a Iglesia".

Mons. Soto es obispo auxiliar de la Diócesis de Orange y se unió a NCCHM representando a su región como Vicario Hispano cuando aún no era obispo. En su opinión el reto mayor que enfrenta la comunidad hispana es la formación de un liderazgo que pueda servir a toda la Iglesia con sensibilidad hacia las distintas culturas.

"Nuestra historia y nuestra experiencia de ‘mestizaje’ pueden ser la inspiración y el genio que ayuden en este momento multicultural que vive la Iglesia en los Estados Unidos", dice. Al referirse al pasado recuerda la historia de otros grupos de emigrantes a quienes se les exigió dejar atrás el pasado de su cultura y de su memoria histórica para agarrar una nueva visión del futuro y una identidad norteamericana.

"No queremos olvidar el pasado", dice. "Para nosotros el pasado tiene que ver con el futuro", dice el Obispo. "Y en este pasado nuestro la fe católica es parte de nuestra cultura y nuestros valores y juega un papel bien importante".

Por eso el interés de Mons. Soto y de NCCHM  por llegar a las nuevas generaciones de latinos "que se sienten católicos pero andan desconectados de sus raíces aunque deseosos de redescubrir los valores recibidos de sus padres", explica el padre Deck.

"A esas gentes queremos decirles vengan, porque les vamos a ayudar a vivir mejor su vida y a tener un impacto en la sociedad".

Más información sobre Raíces y Alas 2002 y sobre NCCHM en la pagina web: www.ncchm.org.