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Miami
 

Que no mueran de sida

Los estudiantes de las escuelas católicas aprenden sobre la prevención del VIH

Brenda Tirado Torres
La Voz Católica

MIAMI — Las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Miami no sólo educan intelectual y espiritualmente a sus estudiantes, sino que también se han comprometido a salvar sus vidas. En la actualidad, la formación religiosa de los jóvenes en el sistema educativo católico incluye una sesión sobre los peligros del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida).

“El sida es una de las amenazas más serias a los jóvenes de este país, si no del mundo”, advirtió Irene Miranda, educadora del Ministerio de VIH/SIDA de Caridades Católicas.

“Tenemos que reforzar los valores y las enseñanzas cristianas”, dijo Miranda, quien visita las escuelas católicas en el condado Miami-Dade para educar a los estudiantes sobre los peligros de un comportamiento arriesgado que puede culminar en una infección con el VIH.

Ante el aumento en el número de jóvenes con VIH y  sida, las escuelas han seguido las recomendaciones de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos.


Miembros del club de Conciencia Sobre el Sida, de la parroquia St. Brendan. (Foto: B. Tirado Torres)

“La gente necesita educación y motivación de manera que pueda escoger sabia y correctamente. El proveer información precisa y apropiada es un punto de partida lógico y necesario”, dicen los obispos en un documento emitido en  el  año 1989.

Datos acumulados hasta diciembre del 2000 por el Centro para el Control de las Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), en Atlanta, Georgia, y actualizados en agosto del presente año muestran que la Florida ocupa el tercer lugar entre los estados de la nación en número de casos por sida (80,416) mientras que la ciudad de Miami ocupa el cuarto lugar entre las ciudades metropolitanas, con 24,151 casos.

A nivel nacional, en 1999 había 29,629 casos de sida en jóvenes entre 13 y 24 años de edad. La incidencia de infección por el VIH ha mostrado un aumento entre los jóvenes adultos de 22 a 34 años.

“Tomando en consideración que pueden pasar 10 años desde el momento de la infección hasta el diagnóstico positivo al VIH, no podemos obviar el hecho de que muchas de estas personas se contagiaron durante su adolescencia”, explicó Miranda.

Según el CDC, al menos la mitad de los nuevos casos de infección de VIH en los Estados Unidos se presentan en personas menores de 25 años, la mayoría de las cuales contrae el virus por un contacto sexual. En el caso de los jóvenes entre 13 y 19 años, se reportó una proporción mucho mayor de infección de VIH en las féminas (64%) que en los varones (36%).

Otro estudio dado a conocer por la Casa Blanca el año pasado demuestra que en el país los jóvenes entre los 13 y 24 años contraen el VIH a razón de dos por hora. A juicio de la educadora, la prevención es la manera de contrarrestar el aumento en los casos y enfatizó que “la única forma segura de prevenir una infección con VIH es la abstinencia”.

Miranda advirtió que ahora “es crucial conocer la historia romántica y física de la persona con la que se piensa compartir a nivel íntimo pues eso pudiera significar la diferencia entre la vida y la muerte”.

Estas amenazas son algunas de las razones por las que Ainhoa Tollinche aceptó ser la moderadora del club de Conciencia Sobre el sida de la escuela St. Brendan.

“Nuestros estudiantes están muy motivados a trabajar para concientizar sobre esta enfermedad”, explicó la joven maestra de religión, quien cree “que más personas debieran involucrarse porque esto no es un problema regional, sino mundial”.

Una de sus estudiantes desea que la gente se libre de los prejuicios.

“Dios es el Señor del amor y del perdón, que tiene los brazos abiertos para todos”, enfatizó Carolina Vizcaíno, de 16 años. “Así como lo hace El, nosotros también tenemos que amar a todos sin importar nuestras diferencias porque fuimos creados a imagen y semejanza de Dios”.

Precisamente ese es un elemento importante en la concientización de los jóvenes. “Es lamentable escuchar a algunos ‘cristianos’ decir que quienes tienen el sida se lo merecen”, expresó Miranda, para quien el sistema de escuelas católicas tiene la ventaja del ejemplo humano a seguir en la figura de Jesús.

“Cristo fue compasivo con los enfermos y marginados”, recordó. “Basados en Su modelo podemos entender mejor el verdadero significado de la compasión y el amor”.

 

No se puede tapar

el cielo con la mano

Miranda sabe que algunas personas no se sienten cómodas con el hecho de que sus hijos estén recibiendo esta información en las escuelas.

“Aparte de la educación intelectual, nuestra enseñanza fomenta la madurez de conciencia. La conciencia involucra la moral, con la que están de acuerdo si decidieron matricular a sus hijos en el sistema educativo católico”, puntualizó. “Basados en la moral católica creemos que las relaciones sexuales están reservadas para el matrimonio, dentro de una relación fiel y monógama; fallaríamos como educadores si no alimentamos el discernimiento para que los estudiantes tomen las decisiones correctas en la vida”.

Los jóvenes están expuestos a muchos peligros. “Los que ingieren alcohol o utilizan drogas son más propensos a sostener relaciones sexuales”, advirtió. “Por otro lado, aquellos que tienen las destrezas sociales para rechazar las proposiciones sexuales, también saben rechazar la tentación a usar drogas”.

 

Hay que derrumbar mitos para salvar vidas

Hay personas que ni quieren pensar en la posibilidad de que  sus hijos o hijas puedan estar teniendo relaciones sexuales. La realidad es que probablemente lo están haciendo “y de las maneras más peligrosas posibles”, advirtió Miranda.

Su preocupación es que si no se trata el tema con los jóvenes dentro del aspecto teológico y cristiano, su noción sobre la sexualidad quedará moldeada por la cultura popular, la cual muchas veces describe como ‘bueno’ lo que provoca daño físico, emocional y espiritual.

Aún prevalecen mitos sobre esta enfermedad que ya entra en su tercera década. Para Miranda es urgente aclarar estas dudas porque el fomentarlas puede resultar trágico.

“En primer lugar, piensan que el sida es una enfermedad que ataca exclusivamente a los homosexuales o a quienes utilizan drogas por vía intravenosa” , explicó. “También creen que no se puede contraer el VIH al sostener relaciones sexuales con una persona una sola vez y que sólo las personas promiscuas lo adquieren”.

Otra creencia equivocada es que la enfermedad ya tiene cura porque ven que un deportista como Earvin “Magic” Johnson ya lleva una década con el virus sin desarrollar el sida.

“Se asombran cuando les informo que el paciente de sida o VIH debe ingerir más de 30 pastillas al día”, dijo la educadora, “Los efectos secundarios son terribles: diabetes, deshidratación por vómitos y diarrea, daño irreparable al hígado, los riñones… no tienen idea de las implicaciones”.

Una vez los estudiantes obtienen la información correcta y se dan cuenta de la realidad, se motivan a trabajar por la causa.

“Los jóvenes tienen una necesidad genuina de servir e involucrarse en actividades donde dan el máximo en esfuerzo y trabajo”, recordó la educadora. “Su entrega es completa; por eso es que tenemos el deber de guiarles por el camino correcto”.

Misas por las víctimas del VIH/SIDA

La Arquidiócesis de Miami celebrará dos Misas el domingo, 2 de diciembre en memoria de las víctimas del sida y los enfermos con el VIH. En Miami-Dade se realizará en la iglesia Prince of Peace, 12800 NW 6 St.,en Miami, a las 3:30 PM. En Broward será en la iglesia St. Charles Borromeo, 123 NW 6 Ave., en Hallandale, a las 3:00 PM.

Más información llamando al (954)630-9404.