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Fascinante
y útil para estudiosos de la Biblia
Rogelio
Zelada
Los
Evangelios sinópticos y la cultura mediterránea del siglo I.
(Bruce J. Malina & Richard L. Rohrbaugh. Comentario desde
las ciencias sociales. Verbo Divino, Estella, 1996, 418 pp. Título
en inglés: Social-science
comentary on the Synoptic Gospels.)
Los
autores de esta obra logran introducirnos al fascinante mundo
del pensar y del sentir correspondiente a los lectores
inmediatos a la redacción de los evangelios
sinópticos. Guiados por un trabajo de rigor científico,
se nos invita a descubrir un mundo cuyos escenarios de lectura
y conceptos acerca de la vida y las relaciones sociales son
muy distantes y diferentes de nuestra cultura actual,
occidental, industrial y postmoderna.
Siguiendo
uno a uno y paso a paso la totalidad de los sinópticos, Bruce
Malina y Richardf Rohrbaugh recorren cada párrafo del texto
evangélico analizando las expresiones, los significados, el
modo de pensar de la época, las costumbres, las actitudes,
etc., desde un análisis serio y sencillo que nos hace
entender mucho mejor y con mayor precisión lo que quisieron
decir al narrar Mateo, Marcos y Lucas para acceder con mayor
fidelidad a su mensaje.
"La
distancia entre nosotros y la Biblia, además de temporal y
conceptual, es social. Tal distancia social incluye
diferencias radicales respecto a estructuras sociales, roles
sociales, valores y rasgos culturales genéricos. Puede ser
que tal distancia social sea la más fundamental de
todas", dicen los autores.
El
uso de las ciencias sociales como herramienta de lectura para
interpretar los textos escritos en el contexto de una sociedad
agraria mediterránea oriental, permite al lector contemporáneo
acceder con mayor claridad al genuino mensaje que estos
escritos evangélicos pretendían decir a sus destinatarios
originales. Para eso el libro utiliza dos recursos
complementarios: cada pasaje evangélico está
acompañado por breves e interesantes notas al texto
insertadas al pie de estos y además, al final del libro los
autores han colocado una colección de escenarios de lectura,
que a modo de "diccionario" fundamental permiten que
el lector se asome a las claves interpretativas del texto
sagrado. Es decir, ya que los redactores del evangelio dan por
supuesto que sus lectores somos mediterráneos orientales del
siglo I, que compartimos su mismo sistema social y que
entendemos el complejo sistema de honor-vergüenza que rige
las relaciones interpersonales, etc; se impone adentrarnos en
el conjunto de escenarios mentales propios de esa
época, lugar y cultura. Dicho de otra manera, hay que
partir de la certeza de que "ninguno de los evangelistas
pensaba en los hombres y las mujeres de hoy en el momento de
escribir".
Este
libro, que es una herramienta muy útil para el estudioso de
la Biblia, nos permite acceder a la comprensión de lo que
realmente pretendía decir el autor sagrado, al uso de ciertos
giros y expresiones propias de la época que a nosotros
simplemente se nos escapan. Es interesante entender cómo la
sociedad del mundo de Jesús era una sociedad de "alta
contextualización".
Un
modo de entender la realidad y las relaciones humanas en el
que se da por supuesto la existencia de un conocimiento
perfecto, ampliamente compartido, del contexto de todo lo
mencionado en la conversación o en la escritura. Por eso
cuando hablan o escriben, no necesitan explicar al detalle lo
que para ellos era evidente. El resultado era abundantes
textos y expresiones esquemáticas, codificadas en
afirmaciones simbólicas o estereotipadas bien conocidas por
todos. Se daba por descontado que los lectores estaban
familiarizados con el contexto y entendían con toda claridad
las referencias implícitas al narrar. Por ejemplo: cuando
Lucas afirma que Isabel "era estéril" no ve
necesario explicarnos la situación de las mujeres estériles
en la vida de las sociedades agrarias, o cuando Herodes
"llama aparte" a los Magos no cree necesario
hacernos ver que ese gesto está cargado de indignidad, ya que
era del todo evidente que solamente lo torcido y perverso se
ventilaba en privado y aparte.
Bruce
Malina nos permite descubrir el texto "no escrito"
de la Biblia. Es esa parte de toda obra literaria que incluye
los aspectos del funcionamiento del mundo del autor
ampliamente conocidos por la audiencia y que se dejan entre líneas
para no abarrotar de datos la narración. El redactor depende
y toma en cuenta al desarrollar su mensaje con el mundo
cultural del lector al cual va destinado, lector que debe
completar con la imaginación y la experiencia lo que el texto
le propone.
Por
ejemplo, hablar de la "Ermita" en el contexto
cubanocatólico de Miami hace innecesario especificar que es
"de Nuestra Señora de la Caridad, patrona de los cubanos
y que está situada junto a la Bahía de Biscayne" y
quien hable de la "Gritería" a un auditorio nicaragüense
no necesita explicar que se trata de la vigilia de la fiesta
de la Inmaculada Concepción de María, patrona de Nicaragua.
Este
comentario bíblico aporta la novedad de aclarar muchos de
esos significados claves para una inteligente lectura entre líneas
de lo que nos cuentan los autores de los evangelios con sus
peculiares propósitos y su singular forma de narrar lo que
dijo e hizo Jesús de Nazaret.
Este
libro forma parte de la colección Agora, que la editorial
Verbo Divino ha preparado para adentrarnos en la comprensión
crítica del mundo del Nuevo Testamento y la figura histórica
de Jesús.
A
la venta en las librerías del SEPI (305) 279-0605;
Pauline Books & Media (305) 559-6715 y en otras
librerías católicas.
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