|
|
|
|
|
|
La NEA: empeño de las comunicaciones católicas
La Nueva Evangelización de América, formada por profesionales de los
medios de prensa católicos del continente, aúnan fuerzas y talentos
Ana Rodríguez-Soto MIAMI — Le llaman una guerra y afirman que la única forma de ganarla es uniendo fuerzas. Representantes de cadenas radiales y televisivas católicas, portales de Internet, periódicos y compañías de producción de filmes de Hollywood se reunieron del 9 al 12 de enero en Miami y, echando una mirada al pasado, cuando el obispo Fulton J. Sheen salía al aire por televisión en la hora de mayor audiencia, y era popularísimo, discutieron sobre lo que puede hacer la Iglesia para “retomar” la cultura y de nuevo utilizar los medios para evangelizar. “En algún lugar del camino nos rendimos ante la cultura. Decidimos sentarnos en la parte de atrás”, dijo Ben Angelotti, presidente de Angel Communications. “Estamos en una guerra”, afirmó Owen McGovern, presidente de la Asociación de Prensa Católica de Estados Unidos y Canadá. Es la batalla que enfrentan los católicos estadounidenses a medida que intentan llevar a cabo la Nueva Evangelización a la que llamó el Papa Juan Pablo II en su documento Iglesia en América. Lograrlo es la meta de La Nueva Evangelización de América —NEA— entidad formada por unos 100 medios de prensa católicos. El grupo se formó hace cuatro años en respuesta al Sínodo de las Américas. Como el Papa se refiere a América como un solo continente, los miembros de NEA cuentan con la participación de obispos de Norte, Centro y Surámerica. Entre los que asistieron a la reunión celebrada en el Centro Radisson, estuvieron el primado de las Américas, cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, de Santo Domingo, República Dominicana, quien preside la NEA, y el arzobispo John P. Foley, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, la oficina vaticana que lidia con los medios de comunicación. Presente también estuvieron obispos de Argentina, Brasil, Honduras, México y Estados Unidos. Los obispos de América Latina confrontan retos ligeramente diferentes que los de los países de habla inglesa. Un número creciente de sectas fundamentalistas están debilitando sus lazos tradicionales con el catolicismo. “En México, barrios enteros se han convertido al fundamentalismo”, dijo el obispo Charles V. Grahmann, de Dallas, Texas, presidente de NEA. A diferencia de la Iglesia en Estados Unidos, sin embargo, las diócesis de América Latina tienen una fuerte presencia en los medios de prensa. La mayoría cuenta con cadenas de radio, algunas poseen estaciones de televisión, y los obispos de República Dominicana tienen la cadena de televisión TeleVida desde hace ya seis años. De las 15,000 estaciones de radio comerciales en EU, sólo el 10 por ciento, ó 1,500 son estaciones de radio cristianas. Sólo 50 son católicas, dijo Doug Sherman, presidente y fundador de la cadena Immaculate Heart Radio, que ahora tiene cinco estaciones en Nevada y California. “Tenemos probablemente la peor cadena de comunicaciones que existe. Los países de América del Sur están muy por delante de nosotros”, dijo el obispo Grahmann. Aunque la Iglesia en Estados Unidos tiene los mayores recursos financieros, añadió, “nunca hemos podido llevar a cabo una campaña de medios de prensa católica”. Los periódicos católicos en Estados Unidos tienen más de 20 millones de lectores. “Nuestros lectores contribuyen más a las colectas religiosas que el lector promedio de EU”, comentó McGovern. Hacer consciente a la sociedad del poder adquisitivo de los católicos es clave para ganar la batalla, dijo Angelotti. Sugirió que los profesionales de los medios católicos trabajen juntos para promover proyectos tales como cine. Podría anunciarse en los periódicos católicos y las estaciones de televisión y radio. Estos tratos promocionales podrían lograrse con distribuidores y los boletos de entrada se podrían vender en las parroquias. Si la Iglesia Católica pudiera enviar 1.5 millones de personas a ver la película “tendríamos la atención de la cultura”, dijo Angelotti. En realidad, la música cristiana es uno de los segmentos de más rápido crecimiento en la industria discográfica. Y el Papa Juan Pablo II es una estrella de los medios, atrae a millones, viejos y jóvenes, dondequiera que va. “Si hacemos nuestro trabajo y seguimos la voluntad de Dios, podremos tener éxito”, dijo el diácono William Steltemeier, presidente de la junta de Eternal World Television Network, que actualmente llega a 900 millones a través de cable, radio, Internet y la prensa escrita. El sugirió que los católicos pueden ganar la batalla cultural al enfocarse no sólo en los planes de negocios y la publicidad, sino confiando en su arma secreta: el poder de Dios. “Siempre hemos dependido del hombre sentado en el banco de la parroquia para que nos ponga en el sistema de cable”, dijo el diácono. “Nunca he recibido $1 de una fundación, ni siquiera $1. Pero sí rezamos”.
|