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¿Una
cadena de televisión para toda América?
Ana RodríguezSoto MIAMI El Cardenal de República Dominicana tiene un sueño: crear una cadena de televisión católica que cubra a todo el continente americano, desde Alaska hasta Argentina. Ya esa cadena existe en la República Dominicana “y creo que las condiciones están maduras para que el proyecto internacional empiece a tomar forma”, dijo el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez a La Voz Católica en una entrevista. El cardenal López estuvo en Miami para asistir a la cuarta reunión anual de la Nueva Evangelización de América, un grupo que él dirige. En una conversación amplia, el Cardenal habló de la lucha que libra la Iglesia latinoamericana con las sectas fundamentalistas, las relaciones entre Norte y Sur América y la necesidad de una mayor cooperación entre los medios de prensa católicos en todo el continente. Un ejemplo que dio es que ya existe TeleVida, la cadena de televisión católica dominicana fundada hace seis años. El padre Alberto Cutié, director general de Pax Catholic Communications, las estaciones de radio de la Arquidiócesis de Miami, tiene un programa de televisión semanal en TeleVida titulado Padre Alberto y sus amigos. El padre Cutié se presenta ante una audiencia compuesta principalmente por jóvenes. En el mismo se discuten temas de actualidad con paneles de sicólogos y otros expertos. Además, se reciben llamadas de los televidentes. “Padre Alberto y sus amigos tiene una vasta audiencia entre los jóvenes”, dijo el cardenal López. “Y estoy seguro de que muchos adultos lo miran también, porque el padre Alberto tiene la valentía de discutir temas que son controversiales. No tiene miedo. Felicito al padre Alberto”. Para que el sueño de una cadena televisiva panamericana sea realidad, se necesita producir y compartir más programación de ese tipo, dijo el Cardenal. Su esperanza es que, eventualmente, la cadena pueda transmitir en inglés y español. “Lo fundamental a transmitir sería lo mismo: el Evangelio. Pero la forma de presentarlo, el lenguaje, el estilo tomaría en cuenta las idiosincrasias de las culturas anglo e hispanas”, dijo el cardenal López. A la pregunta de por qué una iglesia en una nación pobre como la República Dominicana haría de una cadena de televisión una prioridad, el Cardenal respondió que la evangelización “es una prioridad impostergable”. “La Iglesia Católica es una institución que lleva 2,000 años existiendo, inculturándose, tratando de encarnarse en todas las culturas. Ha dado respuesta desde el principio, bajo persecuciones de los emperadores romanos, en la Edad Media, durante el Renacimiento, en la Reforma Protestante y todos los siglos posteriores.”, dijo el cardenal López. “Ante esta avalancha de cosas que se ofrecen en todas partes, necesitamos volver al Evangelio en las noticias. El Evangelio de Jesucristo es la única salvación que existe. Todo lo demás son cuentos de hadas. Todo lo que el mundo hace hoy, la promiscuidad moral, el abuso, todo tipo de inmoralidades que conducen la creación de personas frustradas, gente triste, sin ningún punto de vista”. Dijo que las iglesias latinoamericanas tienen los recursos para fundar nuevas iniciativas de comunicaciones y miles de proyectos de desarrollo y ayuda ayuda que alivian las acuciantes necesidades de sus poblaciones. “América Latina también tiene mucha riqueza, el problema es que no está compartida”, dijo el cardenal López. “Tenemos que tratar de convencer a estas personas de que la democracia, la libertad, tienen un precio, que es la educación, el desarrollo, el empleo, que habilitará a las personas a recibir salarios justos. Necesitamos tener eso. Es por lo que tenemos escuelas y universidades católicas. Tenemos una gran cantidad de instituciones que tratan de responder a esas necesidades”. De hecho, a lo mejor la tendencia de algunos grupos de enfatizar en exceso los aspectos de justicia social del Evangelio contribuyeron al problema actual de América Latina con las sectas fundamentalistas, dijo el cardenal, haciendo referencia específicamente a la Teología de la Liberación. “Jamás enjuicio las intenciones de la persona”, subrayó. “Creo que muchos de ellos estaban de buena voluntad tratando de dar una respuesta a esa problemática. Son muchas veces situaciones desesperadas”. Sin embargo, “el ser humano no solamente es cuerpo, también es alma. Necesita también recibir respuestas a sus necesidades espirituales”, dijo el Cardenal. De hecho, hay muchas personas que sin grandes estridencias, ni gritos ni violencia están haciendo una gran labor social. En América Latina, son miles y miles las obras sociales que están en medio de la pobreza, en el campesinado, en el mundo obrero, que están tratando de responder a eso con respuestas muy concretas, educando, tratando de llevar servicios de salud. Todas esas obras que la Iglesia ha promovido”. A la pregunta de qué necesita América Latina de Estados Unidos, el cardenal López dijo que los inmigrantes habían encontrado en este país la posibilidad de trabajar, de formar a sus familias, de educar a sus hijos”. Pero los americanos deberían reconocer, dijo, “que América Latina no es una dependencia política de Estados Unidos”. “Creo ciertamente que se echa de menos que seamos más tenidos en cuenta, no en una actitud de dependencia sino de poder nosotros aportar ideas”, dijo el cardenal López. “Necesitamos reconocernos y aceptarnos como diferentes. Pero también como complementarios. Podemos recibir y podemos dar”.
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