|
|
|
|
|
|
Prensa manipula palabras del Papa
VATICANO (ZENIT) — La prensa alteró las palabras del Papa Juan Pablo II durante su discurso a la Rota Romana el 28 de enero, en el que afrontó la delicada cuestión del divorcio, explicaron exponentes episcopales y laicos de la Iglesia. El obispo Giuseppe Betori, secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana, aclaró que el Papa lanzó "un llamamiento a las conciencias" de los abogados y jueces, no una invitación a la "objeción de conciencia", que no está codificada jurídicamente en esta materia. El Papa no utilizó ese término sino que dijo literalmente: "Los abogados, al ejercer una profesión liberal, pueden declinar siempre el uso de su profesión para una finalidad contraria a la justicia, como es el divorcio. "Sólo pueden colaborar en una acción de este tipo —siguió diciendo— cuando, según las intenciones del cliente, no está orientada a la ruptura del matrimonio sino a otros efectos legítimos que sólo se pueden alcanzar en un determinado ordenamiento jurídico a través de la vía judicial". A principios de febrero, Mons. Betori tuvo un encuentro con miembros de la prensa para presentar unas conclusiones del episcopado italiano. Pero la reunión se convirtió en un comentario a la invitación que hiciera el Santo Padre a los abogados para que no participen en procesos judiciales que tienen por objetivo la ruptura del matrimonio. Betori constató que la "incapacidad de establecer relaciones estables y duraderas entre las personas" no debía preocupar "sólo a la Iglesia sino a toda la sociedad". El Papa, recordó el secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, "invita a todos, no sólo a los abogados y jueces, a no ser simples ‘notarios’ de la disgregación de una relación sino a sostenerla, a hacer todo lo posible por consolidar el lazo matrimonial". Para Mons. Betori, "ésta es la filosofía de fondo que empapa incluso las leyes civiles, que no parten nunca de la idea de promover situaciones de sufrimiento. "No se trata por tanto, como alguno ha escrito, de hacer ‘objeción de conciencia’ frente al divorcio, sino de adoptar opciones en coherencia con la conciencia personal. La ‘objeción de conciencia’ en este campo, por otra parte, no está prevista por la ley". Los abogados y los agentes del sector, explicó Mons. Betori, "deberían interrogarse si forman parte de un itinerario que lleva inevitablemente a la ruptura de la pareja, o si hay otras posibilidades para salir de la crisis". Por último, el Prelado constató que en la sociedad pluralista a todo el mundo se le permite dar su opinión sobre cualquier tema, pero cuando la Iglesia Católica se pronuncia sobre temas morales, entonces se le tacha de "fundamentalista".
|