ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS MIAMI
 ARZ. J.C. FAVALORA
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 VATICANO
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENLACES

 

Nace la Pastoral de Acogida a los Refugiados

Brenda Tirado Torres
La Voz Católica

HIALEAH — Con el propósito de que los refugiados que llegan al sur de la Florida se sientan acogidos por la Iglesia, el Programa para el Reasentamiento y Empleo de Refugiados de Caridades Católicas ha establecido el proyecto piloto de Parroquias Organizadas para Recibir a los Refugiados (PORR, o POWR por sus siglas en inglés).

PORR tiene como fin motivar a distintas parroquias para que desarrollen una pastoral de acogida a los refugiados que pertenecen al Programa para el Reasentamiento y Empleo de Refugiados.

El programa obtiene información sobre el refugiado antes de que éste llegue a Estados Unidos de manera que pueda evaluar la capacidad o las limitaciones del "patrocinador". En este caso, el término "patrocinador" no es utilizado para describir a quien reclama a una persona en otro país, responsabilizándose de cubrir sus necesidades económicas para que no tenga que solicitar asistencia del gobierno. Para efectos de PORR, el "patrocinador" es quien asume voluntariamente la responsabilidad de proveer albergue temporero al refugiado y ayudarle en las gestiones que deba realizar durante las primeras semanas o meses de su llegada.

Si el patrocinador tuviera, por ejemplo, dificultades en proveer transportación al refugiado, una parroquia cuyo ministerio de acogida se dedique a la transportación puede ayudar a dicho refugiado con el fin de que  logre realizar sus gestiones.



Miguel Bravo Serrano

 

"La idea principal es crear una red de parroquias que desarrollen un ministerio específico de acogida a los refugiados", explicó Miguel Bravo Serrano, coordinador de voluntarios para PORR. "Por ejemplo, si nosotros sabemos que el patrocinador no puede llegar al aeropuerto para recibir al refugiado y una parroquia tiene un ministerio de recibimiento, podemos procurar de antemano que esta necesidad sea satisfecha".

Desde el momento en que el Programa para el Reasentamiento y Empleo recibe un aviso del gobierno federal sobre la próxima llegada de un refugiado, el caso es asignado a un especialista, quien se entrevistará con el patrocinador y verá con qué facilidades cuenta y de qué carece. Luego aprobará o no las condiciones en que vivirá temporeramente el refugiado.

La pastoral de acogida estará integrada por un equipo de personas, una de las cuales estará en contacto con Bravo Serrano para identificar las necesidades del refugiado. "De esta manera se establecerá una estructura y la parte relacionada con la documentación se procesará con más eficacia", declaró el coordinador.

Insistió que las parroquias deben concentrar sus esfuerzos en un área específica del ministerio de acogida, pues "su potencial y su capacidad se diluyen al realizar muchas cosas".

Hay áreas relacionadas con la acogida en las cuales las parroquias se pueden especializar, por ejemplo, orientación al recién llegado para recomendarle zonas donde pueden establecerse de acuerdo con su situación; el área de la amistad, que daría seguimiento a los refugiados, procurando su adaptación; y una que puede encargarse de recoger bienes y alimentos donados.

El coordinador aseguró que la Pastoral Social parroquial es instrumental en el desarrollo de los ministerios de acogida, porque ésta puede recomendar las comunidades en las que PORR sería más exitoso.

"Estamos en el proceso de seleccionar diez parroquias para reunirnos con sus párrocos y brindarles más detalles sobre este proyecto", dijo. "Queremos iniciarlo limitadamente para asegurarnos de que tendrá éxito. Luego podremos utilizar la experiencia adquirida para extenderlo".

Aclaró que el proyecto "es algo voluntario y ninguna parroquia se debe sentir en la obligación de crear una pastoral de acogida. Tampoco esperamos que todos los refugiados se encuentren en una situación tal que necesiten la ayuda de las parroquias".

Bravo Serrano tiene la intención de que el proyecto se desarrolle a través de toda la Arquidiócesis de Miami. En estos momentos se está concentrando en el condado MiamiDade ya que el número de refugiados que llega a Broward es mucho menor.

"Con este proyecto estaremos dando un testimonio de fe", indicó Bravo. "Al acoger al extranjero estaremos cumpliendo con el mandato de Cristo".