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La iglesia Epiphany: Grandeza y espectacularidad

El nuevo templo de 23,000 pies cuadrados abre sus puertas al sur de Miami


Fachada exterior de la iglesia Epiphany. (Fotos: Robert O'Steen)

Robert O’Steen
La Voz Católica

MIAMI — "Mi corazón está lleno de gozo", expresó Mons. Jude O’Doherty a las 1,000 personas congregadas para la dedicación del costoso, pero espectacular nuevo templo de la iglesia Epiphany al sur de Miami.

"Maravilloso y grandioso", manifestó el arzobispo John C. Favalora durante la Misa de la dedicación celebrada el 17 de marzo.

Lo describió como una combinación de la grandeza tradicional con la belleza contemporánea.


Momento en que el arzobispo John C. Favalora asperja las paredes del nuevo templo. Le acompaña Mons. O'Doherty, párroco de Epiphany.

"Este es un edificio hermoso, muy hermoso", dijo de la escructura cruciforme de 23,000 pies cuadrados que da a Red Road en el sur de Miami. Tiene 243 pies de largo, 165 de ancho y 82 de alto en sus torres. Fue diseñado por el arquitecto Hilario Candela con la asistencia de los arquitectos Aramís Alvarez y José Bonilla.

"Sencillamente estoy maravillado por lo que el Monseñor hizo con $3.5 millones", bromeó el arzobispo Favalora sobre el proyecto de $10.5 millones haciendo reír a los 1,000 asistentes.

El Arzobispo dijo que sería una "magnífica tradición que durará por las siguientes generaciones" y que su hermoso exterior "recuerda a todos en la comunidad que Dios vive aquí".

"Ha sido el proyecto más difícil de mi vida", admitió Mons. O’Doherty, "pero mi corazón está lleno de gozo".


Vista del altar durante la Misa celebrada parar dedicar y bendecir el nuevo templo de la parroquia Epiphany, al sur de Miami.

Anteriormente, Mons. O’Doherty había hecho referencia a las dos iglesias temporeras que la parroquia había utilizado durante sus 51 años, y expresó que "deseamos que nuestra nueva iglesia permanente continúe sirviéndole favorablemente a nuestro pueblo por los próximos 200 años".

Recordó una declaración que hizo durante la colocación de la primera piedra hace casi cinco años, cuando dijo que "nosotros somos la Iglesia y todo lo que hace falta es construir paredes a nuestro alrededor".

Al explicar la ceremonia de dedicación, el Arzobispo dijo que la aspersión de las paredes purifica el edificio, mientras que la consagración del edificio y del altar con el aceite crismal lo transformaba en un lugar sagrado de culto.

El arzobispo Favalora explicó que el altar representa a Cristo, y es el lugar más sagrado de la iglesia, con excepción del sagrario, reservado para la Eucaristía.


El templo, construido a un costo de $10.5 millones, cuenta entre sus atractivos con un majestuoso órgano.

Preguntó por qué la Iglesia levantó una estructura tan hermosa. "Porque es la muerte y resurrección de Jesucristo. La única razón por la que esta iglesia existe es para mantener presente en nuestras mentes lo que Jesús hizo por todos nosotros de manera que podamos vivir como un pueblo con esperanza".

Mons. O’Doherty contó que cuando llevaron a los niños de la escuela a la puerta de entrada, uno de ellos preguntó: "¿Qué es esto?".

"Le respondí, ‘Esta es la casa de Dios’. El miró hacia arriba y dijo, ‘Es una casa muy agradable'". La gente rió.

El párroco agradeció a todos los pre-sentes por su generosidad y les recordó que había sido para la gloria de Dios.

Además de los cinco obispos y un abad de Missouri, en la Misa inaugural estuvo presente el gobernador Jeb Bush, quien asistió a esa parroquia en la década del 80.

"Esto es espectacular", expresó Bush mientras se dirigía a su limosina al terminar la Misa, donde hizo una de las lecturas. "Todas las iglesias son hermosas de manera distinta, pero esta iglesia es elegante".

"Es una revelación", exclamó Pat Reilly, dirigente del equipo de baloncesto Miami Heat. "Es un increíble testimonio sobre Monseñor. Todos podemos encontrar consuelo aquí. No puedo esperar a regresar".

"No me lo perdería por nada del mundo", indicó Adriana Estrellas, quien fue miembro de la parroquia pero en la actualidad asiste a St. Agnes, en Key Biscayne. "Tuve que venir. Es un tremendo proyecto. Es fantástico, lo mejor que le pudo haber pasado a la fe católica en esta área".