Independencia económica para los refugiados

La trabajadora María Zarranz ayuda a Guillermo Torres al llenar
sus solicitudes. Fotos BTT / LVC)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
HIALEAH — Los refugiados que llegan a la Florida traen consigo
sólo un puñado de pertenencias, pero sus sueños no caben ni en el
más amplio baúl. Lo primero que muchos enfrentan es la
incertidumbre y la confusión al conocer la gran cantidad de pasos
que tienen que dar para convertir esos sueños en realidad.
Ante tal situación, Caridades Católicas de la Arquidiócesis de
Miami ha respondido con la ayuda que ofrece a través del Programa
de Reasentamiento y Empleos de Refugiados, particularmente el
Programa de Empleo a Refugiados (R&P), el cual permite que
personas elegibles puedan aspirar a su independencia económica en
pocos meses con el programa Match Grant. El programa fue
establecido hace cuatro años por medio de una asignación de la
Oficina para el Reasentamiento de Refugiados (ORR por sus siglas
en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos del
gobierno federal. Este asigna fondos a distintas agencias de
servicio y orientación a refugiados y asilados políticos para
determinar si les conviene un programa como el de Match Grant o
asistencia pública como la del Departamento de Menores y Familias
(DCF) para ayudarles en el proceso de adaptación e independencia
económica en Estados Unidos.

Howard Keyes, supervisor del Programa de Reasentamiento y Empleos
de Refugiados, escucha las observaciones que Carmen Marrero
realiza sobre uno de los casos.
En el caso de R&P, la ORR otorga fondos a la Conferencia de
Obispos Católicos de EU y ésta supervisa su uso a través de
agencias como Caridades Católicas y su programa R&P.
“La fase principal de la ayuda a los refugiados es que consigan
empleo para que puedan independizarse de los programas de
asistencia, y el March Grant es un programa excelente”, expresó
Howard Keyes, supervisor de dicho programa y del de Servicios
Voluntarios y Donaciones (POWR).
Para ser elegible para el programa R&P, el cliente debe haber
entrado al país bajo una de tres condiciones: como cubano o
haitiano que llegó de manera ilegal y fue enviado a Krome para ser
procesado por el Servicio de Inmigración y Naturalización; a
través de la lotería de visas; o como refugiado político, no
necesariamente cubano o haitiano. También debe pasar por un
proceso de elegibilidad y cumplir con todos los requisitos del
programa.
Tanto el Match Grant como el del DCF son programas cuyo fin es que
el refugiado encuentre trabajo y logre independencia económica,
dijo Keyes. “Para recibir asistencia en efectivo, sellos de
alimentos y Medicaid en el DCF, debe estar asignado a una agencia
de empleo. El programa de Match Grant sólo sustituye la asistencia
económica para la cual sería elegible a través de DCF, no los
sellos de alimentos ni el Medicaid”, explicó.
Tan pronto está inscrito en el Match Grant, comienza a recibir
asistencia económica. Una vez encuentra trabajo, recibirá el
beneficio hasta cumplir cuatro meses. El primer incentivo que
ofrece el programa radica en trabajar y continuar recibiendo la
asistencia económica por un período hasta de 120 días contando
desde el momento en que se inscribió en el programa. El cliente
debe estar matriculado en el mismo antes de cumplir 30 días de
haber llegado al país bajo las circunstancias mencionadas
anteriormente.
Pero los incentivos del R&P no terminan ahí. Si el refugiado se
encuentra trabajando a los 120 días, recibe un bono en efectivo.
Si es un matrimonio y ambos han encontrado trabajo, cada uno puede
ser elegible para el bono dependiendo del núcleo familiar y si
están recibiendo asistencia económica. Además, si al tercer o
cuarto mes el cliente desea independizarse de su “patrocinador”
(la persona que le ha recibido en su casa y le ha ofrecido
albergue temporero) y opta por mudarse porque ha conseguido un
buen trabajo, el programa podría darle el dinero para el depósito,
el primer mes de renta o el primer pago de los servicios públicos.
“Siempre hacemos un análisis económico para ver la relación entre
su salario y sus nuevos gastos, como servicios de electricidad y
agua, por ejemplo. Si su ingreso no cubre esos gastos, no podremos
darle la asistencia económica porque el mes siguiente no tendrá
con qué pagarlos”, aclaró Keyes.
Anunció que en los próximos meses el Match Grant será ampliado
para poder cubrir más necesidades. Para ello quieren establecer
contacto con distintas compañías y negocios con el propósito de
que puedan crear oportunidades de empleo.
“Hay que dejarle saber a las empresas que existen incentivos
federales para las que ofrecen empleos a los refugiados”, dijo
Keyes.
Sin embargo, lamentó que algunos de los recién llegados al país
han recibido recomendaciones por parte de otros que les
precedieron para que escojan la asistencia pública en vez del
Match Grant “ya que supuestamente pueden recibir dinero por muchos
meses y pueden trabajar por la izquierda, pero esos tiempos
cambiaron”, advirtió.
“Ahora, para recibir asistencia económica, tienen que hacerse
responsables de sus vidas y la primera forma de hacerlo es
comenzando a trabajar. No sólo es bueno en términos económicos,
sino que es bueno para su propia autoestima. La persona que está
recién llegada y comienza a trabajar puede sentirse orgullosa al
poder decir ‘logré trabajar en EU y ahora puedo ayudar a mi
familia, aprender inglés, estudiar, revalidar mi título’”,
aconsejó Keyes. “Lo bueno cuesta trabajo, no se da de la noche a
la mañana, sino que puede obtenerse a largo plazo. Todo es
cuestión de cumplir y perseverar”.
(Para obtener más información sobre los servicios de la Oficina
para el Reasentamiento y Empleos de Refugiados, puede visitar la
oficina localizada en el 60 E 3 St., Suite 206, en Hialeah,
teléfono 305-883-4555.)
|