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Nueva iglesia para la misión de la
Altagracia en Allapatah

El matrimonio dominicano de Miguel y Victoria García, Juanita
Romero y los cubanos José y Bermaida Pérez, forman parte del
grupo de laicos que dio inicio a la evangelización puerta por
puerta en la zona donde se encuentra la misión de la Altagracia,
de la parroquia Corpus Christi. (Fotos: Brenda Tirado Torres)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
MIAMI – Para que los dominicanos sientan que en el Sur de la
Florida están “como en su casa”, la parroquia Corpus Christi ha
comenzado la construcción del nuevo templo de la misión de la
Altagracia, en el barrio de Allapatah.
Los trabajos dieron inicio el domingo, 26 de mayo, con la
colocación de la primera piedra en terrenos adyacentes al local
donde se encuentran los estudios de Radio Paz y la capilla de la
Altagracia en la calle 28 y la avenida 17 del noroeste de Miami.
La iglesia se asemejará al Santuario de Nuestra Señora de la
Altagracia en Higüey, República Dominicana, pero a menor escala,
informó el padre José Luis Menéndez, párroco de Corpus Christi,
parroquia a la que pertenece la misión.
“Algo de lo que uno se da cuenta aquí es de que Miami es un
mosaico de nacionalidades y culturas, y la única manera en que
todos se van a sentir como si ésta fuera su casa es si pueden
identificarse con un trozo de ella, que piensen que Miami también
es de ellos”, dijo el sacerdote.

El padre José Luis Menéndez, párroco de Corpus Christi, estudia
fotografías del Santuario de la Altagracia, en Higüey. "De la
misma manera que yo, como cubano, me siento orgulloso de la
Ermita de la Caridad, los dominicanos podrán tener su misión
aquí", afirmó.
“Muchas veces la imagen que se tiene de Miami es que es de los
cubanos, que es de tal grupo”, anotó. “Pero ya Miami se ha
convertido en la gran capital de América y uno de los sitios donde
tenemos una concentración grande de dominicanos es Allapatah”.
De hecho, el censo informa que en el año 2000 residían 764,945
dominicanos en Estados Unidos; MiamiDade es el quinto condado de
la nación con mayor cantidad de dominicanos. En 1990 residían
23,961 dominicanos en el condado, cifra que aumentó a 36,454 en el
año 2000. Esto refleja un aumento de 52.1 por ciento en el número
de habitantes procedentes de la República Dominicana, según
información recopilada por el Programa Interuniversitario de
Investigación Latina de la Universidad de Notre Dame, en Indiana.
“De la misma manera que yo, como cubano, me siento orgulloso de la
Ermita de la Caridad, que es como nuestra embajada divina, los
dominicanos podrán tener su misión aquí dedicada a su patrona, la
Virgen de la Altagracia”, continuó Menéndez. “Por eso es que la
estamos construyendo, igual que lo hemos hecho en el pasado en
Wynwood con la misión de San Juan Bautista, patrono de los
puertorriqueños, y también estamos tratando de hacerlo por los
peruanos. Siempre intentaremos lograr que en Miami exista algo que
se convierta en el corazón religioso de esa comunidad”.
La parroquia Corpus
Christi está dividida en sectores. La capilla de la Altagracia fue
construida para atender las necesidades espirituales de Allapatah,
incluyendo a los ancianos que residen en el Malcolm Ross Senior
Center —conocido como las Tres Torres— para que tuvieran la
oportunidad de llegar a las Misas, ya que sin transportación no
podían ir. Ese detalle permanece fresco en la memoria de Victoria
García, una de las líderes laicas de la misión.
“Al principio la Misa se celebraba en un comedor de las Tres
Torres, hasta que se adquirió este terreno. Fue un cambio bueno
porque hemos ido creciendo y ha sido una gran bendición”, declaró
García, quien es dominicana.
“Hemos ido de puerta en puerta, anunciando la Buena Nueva de que
Jesucristo vive para darnos vida eterna”, añadió. “Realmente ha
sido una experiencia que me ha hecho crecer como persona, esposa y
madre con todos los hermanos que Dios me ha dado en esta comunidad”.
Con ella coincidieron otros laicos de la comunidad, como la cubana
Bermaida Pérez, quien se inició como evangelizadora en la misión
de la Altagracia.

Cuadro de la patrona de los dominicanos en la misión de Nuestra
Señora de la Altagracia, en Miami. El nuevo templo servirá también
como reconocimiento a los esfuerzos y al trabajo de la comunidad
dominicana del Sur de la Florida, informó el padre Menéndez.
“Lo que más me motivó y me dio fuerza e impulso fue ver a tantos
viejitos completamente desorientados. No sabían que nosotros
habíamos iniciado una misión en el mismo comedor de las Tres
Torres; nos dimos cuenta de que no había espíritu católico, que
quizás cuando eran jóvenes iban a Misa pero ahora no eran
practicantes. Al ver el espíritu que teníamos, se fueron motivando”,
recordó Pérez. “Había también muchos viejitos que le tenían miedo
a la gente de otras sectas, porque llegaban en grupos grandes.
Nosotros llegábamos identificados con la Altagracia y les decíamos
que éramos católicos. Así nos abrían las puertas para poder
evangelizarles”.
La misión de la Altagracia también servirá como reconocimiento al
esfuerzo de la comunidad dominicana, “una comunidad trabajadora,
sacrificada y entregada”, como la describió el padre Menéndez.
“Queremos reconocer a la comunidad dominicana como una que ha
sabido construir y ser positiva”, concluyó el padre Menéndez.
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