ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS MIAMI
 ARZ. J.C. FAVALORA
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 VATICANO
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENLACES

 

TIERRA SANTA


El sacerdote fraciscano Ibrahim Faltas se despide de un grupo de palestinos que salieron de la Basílica de la Natividad bajo la vigilancia israelí el 10 de mayo en Belén. (Foto Reuters)

Franciscanos: La Natividad demostró que diálogo trae paz

Tras el levantamiento del asedio de 39 días de la Basílica de la Natividad en Belén, los franciscanos afirmaron en un mensaje que este conflicto demuestra cómo la paz se alcanza con el diálogo, no con la violencia.

“En este caso la colaboración y la voluntad de diálogo han sido las únicas que han traído este rayo de luz que puede ser un paso adelante hacia un proyecto global de una paz estable”, dijo el ministro general de la Orden de los Frailes Menores, el padre Giacomo Bini.

El custodio de Tierra Santa, el padre Giovanni Battistelli, entró en el templo en la mañana de ese histórico viernes, 10 de mayo, cuando terminó el asedio. “La primera impresión fue de desolación, pues en la Basílica había muchas mantas y suciedad. Bajando a la Gruta de la Natividad”, dijo, “he podido constatar que lo que se decía sobre los mosaicos en parte era verdad: algunos han sido dañados. Es algo desolador”.

“Ahora bien”, añadió, “entré en la basílica con una enorme alegría y con mucha confianza. No se imaginan con cuánta fe he besado la losa en la que nació Jesús y me he arrodillado ante el pesebre. Ha sido una sensación única”.

En el mensaje enviado por el padre Bini, los franciscanos, custodios desde hace siglos de los Santos Lugares por petición de la Iglesia, hacen tres solicitudes a todos los hombres y mujeres de buena voluntad:

La primera: “Ayúdennos a curar las heridas abiertas por este conflicto entre dos pueblos que pueden y deben convivir en la misma tierra”.

La segunda: “Ayúdennos a reconstruir una cultura de la convivencia, a no avergonzarnos de este período de nuestra historia en el que hemos presenciado estas tragedias sin poder impedirlas”.

La tercera: “Ayúdennos a seguir esperando en una paz que es posible, basada sobre la justicia y sobre el perdón”. En la custodia de Tierra Santa trabajan 334 franciscanos de 32 naciones y custodian 74 Lugares Santos bíblicos.

 VATICANO


Al hacer un llamado a “revitalizar” el sacramento de la reconciliación, el Papa Juan Pablo II emitió una nueva carta apostólica en la que enfatizó la importancia de la confesión individual. En la foto, el padre Edmund Spillane escucha la confesión de un feligrés en una misión en Tanzania. (Foto: Ed Foster, Jr.)

 ‘Misericordia Dei’: revivir el sacramento de la penitencia

En una nueva carta apostólica en la que se hace un llamado a una “vigorosa revitalización” del sacramento de la penitencia, el Papa Juan  Pablo II dijo a los obispos que adopten una estricta línea en las normas de la Iglesia de la condición de “grave necesidad” para absolución general.

En la carta de 15 páginas, Misericordia Dei (Misericordia de Dios), también se pide a las conferencias de obispos que sometan las normas nacionales sobre absolución general al Vaticano para su aprobación “lo más pronto posible”.

El documento fue publicado en rueda de prensa el 2 de mayo por altos dignatarios del Vaticano en doctrina, sacramentos y ley canónica. El Papa hizo pública la carta motu proprio (bajo su propia iniciativa), estilo usado cuando se publican normas o decretos.

“Considero de utilidad revocar algunas de las normas canónicas en vigor con respecto a la celebración de este sacramento y aclarar ciertos aspectos... con el propósito de una mejor administración del sacramento”, escribió el Papa en la introducción del documento.

“Es una cuestión para asegurar una celebración más fiel, y por ende más fructífera” del sacramento, explicó.

El Papa dijo que la carta parecía especialmente necesaria porque “en algunos lugares existía la tendencia de abandonar la confesión individual y optar en forma errónea por una absolución ‘general’ o ‘comunal’.”

Dijo que la práctica no solamente era infiel a los planes de Dios para el sacramento, sino que también causaba “serio daño” a la vida espiritual de los fieles y a la santidad general de la Iglesia.

En la conferencia de prensa, el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Doctrina, dijo que la obligación personal de confesar los pecados cometidos por uno había sido instituida por Cristo mismo, “y que incluso el Papa estaba obligado a ello”.

“No está en el poder de la Iglesia substituir la confesión personal con una absolución general,” dijo.

ESTADOS UNIDOS

Hispanos ven la necesidad de tener mayor voz en asuntos religiosos y cívicos

La creciente población hispana en Estados Unidos está pidiendo mayor voz para los latinos en la vida religiosa y pública, dijeron dirigentes religiosos hispanos en una conferencia en Washington.

Los hispanos son blanco de discriminación frecuentemente en sus iglesias y en la sociedad en general, observaron muchos de los oradores.

Mediante los resultados de una encuesta presentados en la conferencia del 3 y 4 de mayo se demostró que la religión juega un papel clave que le da forma a las actitudes de los hispanos y que los hispanos quieren que sus iglesias tomen un papel más activo en asuntos sociales y políticos.

La conferencia fue patrocinada por Iglesias Hispanas en la Vida Pública Americana, organización ecuménica que estudia el impacto de las actitudes religiosas de los hispanos en  acciones públicas de política.

“Mediante la encuesta se reafirma el papel importante de la religión en la vida de los hispanos. Una seria obligación de nuestra Iglesia es: ¿Cómo facilitamos que la gente tenga acceso al poder en asuntos públicos?”, dijo el padre Virgilio Elizondo, sacerdote de la arquidiócesis de San Antonio quien es codirector de la organización ecuménica.

Los hispanos han tenido que luchar para ser aceptados por la Iglesia Católica de los Estados Unidos, dijo el padre Elizondo, profesor de teología latina en la Universidad de Nuestra Señora y fundador del Centro Cultural Mexicoamericano, que entrena gente para el ministerio hispano.

“Muchas de las iglesias católicas no nos permitían entrar. Pero nosotros queríamos permanecer y ser parte de la Iglesia Católica”, dijo.

Los hispanos han tenido experiencias similares en otras iglesias cristianas, dijo el reverendo Jesse Miranda, codirector de la Organización Ecuménica Hispana y ministro de las Asambleas de Dios.

Mediante los resultados de la encuesta nacional comisionada por Iglesias Hispanas en la Vida Pública Americana con fondos de “The Pew Charitable Trusts”, se demostró que el 52 por ciento de los que respondieron dijo que “la religión proporciona mucha guía” para la vida diaria; el 21 por ciento indicó que “bastante” guía; y el 8 por ciento dijo que la religión no le proporciona guía alguna.

 
El presidente George W. Bush hizo un llamado urgente al Senado para que apoye la legislación que fortalecería el trabajo de las agencias caritativas del país. En la foto aparecen también, desde la izquierda, Brian Gallagher, de United Way, Sheryl Anthony, de Judah International, y el padre Michael Boland, administrador de Caridades Católicas de Chicago. (Foto Reuters)

 Bush habla a dirigentes religiosos hispanos

 Entremezclando un poco de español en su plática, el presidente Bush animó a los dirigentes religiosos hispanos a que apoyaran su proyecto de ley con base a la fe para hacer más asequibles los fondos federales dentro de programas de servicio social de la iglesia.

Bush llamó a las personas que participan en los programas con base a la fe “escuadrones en el ejército de la compasión,” y dijo que ayudar al pobre es algo firmemente establecido en la vida hispana

“Se entiende que Dios tiene especial cuidado por el pobre, y que los que ayudan y curan en la comunidad están realizando el trabajo más importante de todos – reparar las vidas rotas, llevar amor a los bolsillos de la desesperanza y desesperación”, dijo.

El presidente habló el 16 de mayo aproximadamente ante 700 pastores y dirigentes religiosos hispanos en el primer Desayuno Hispano de Oración Nacional.