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Escuela Superior McCarthy
celebra su primera graduación

Christy Johnson y Ben Martin se felicitan tras graduarse de la
Escuela Superior Arzobispo McCarthy, en Cooper City. (Fotos: Ana
Rodríguez-Soto)
Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic
CORAL SPRINGS — Camila Dematos lo resumió con muy buenas palabras
ante la clase 2002 de la Escuela Superior Arzobispo McCarthy:
“Hemos sido seniors por cuatro años”.
Efectivamente, los 185 estudiantes que se graduaron el 17 de mayo
componen la primera clase graduanda de la primera escuela católica
que se ha abierto en el condado Broward en los últimos 36 años.
“Es increíble, no hay una mejor sensación”, expresó Bryan Sánchez,
quien recuerda cuando él y sus compañeros del noveno grado eran
“los únicos en el recinto”.
“Era muy agradable, muy pequeño. Conocía a todos en la clase por
su nombre”, recordó su compañero Robert Emery.
“Los alumnos han alcanzado la visión de grandeza a la que han sido
llamados”, dijo el arzobispo emérito Edward A. McCarthy, cuyo
nombre lleva la escuela. El Arzobispo ha mantenido correspondencia
con los estudiantes desde que la escuela abrió sus puertas en
1998.
El Arzobispo elogió no sólo a la clase graduanda, sino también a
la facultad y al personal que, en cuatro cortos años, transformó a
McCarthy High “de pasto para el ganado que era, en un gran
instituto educativo”.
“Los logros no son menos que milagrosos”, indicó el padre Edmond
Whyte, supervisor general y párroco de su iglesia vecina, St.
Mark, en Cooper City.
La escuela dio inicio a las clases con ocho maestros y 190
estudiantes. En la actualidad cuenta con 64 miembros en su
facultad y casi 1,000 estudiantes. Este fue el primer año en que
todas las clases, desde el noveno hasta el duodécimo grado, se
encontraban en la escuela.
Dematos se graduó con un promedio académico de 4.8, y estudiará
ingeniería en Georgia Tech.
“Hicimos historia en la escuela McCarthy y continuaremos haciendo
historia”, predijo Anika Nichlany, quien se graduó con notas de
4.84, la más alta de la clase. Nichlany estudiará biología en la
Universidad de Miami.
“Esta clase no sabe cómo fracasar. Superaremos todos los
obstáculos. Nunca dejaremos de aprender”, añadió Nichlany.
Richard Pehrla, director de la escuela, recordó cómo, hace cuatro
años, “la gente comentaba que los estudiantes no deberían venir a
McCarthy, porque no llegarían a la universidad. Pero ese no es el
caso”, dijo, al destacar que el 98 por ciento de los graduados de
McCarthy han sido aceptados en universidades desde Purdue a John
Hopkins, desde Auburn a Tulane.
Diez de los graduados obtuvieron notas sobresalientes que les
hicieron elegibles para ayuda económica bajo el programa de
Florida Academic Scholars, mientras que otros 67 lo fueron bajo el
programa Florida Merit Scolars.
“Ustedes son la primera clase y de primera clase”, les dijo Perhla
a los graduados, cuyas togas reflejaban los colores de la escuela,
plateado y verde azulado.
“Se siente bien ser de los primeros en graduarse”, expresó Christy
Johnson. “Es algo que no cambiaría por nada en el mundo”.

El arzobispo Edward McCarthy recibió el anuario de la clase 2002
“acabado de imprimir".
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