|

P. Eduardo Alvarez, SJ
¿Qué son los Ejercicios Espirituales en la vida diaria?
Ignacio de Loyola (1491? – 1556), fundador de la Compañía de Jesús,
escribió el libro-método de los Ejercicios Espirituales. El define
en castellano antiguo los Ejercicios Espirituales o retiros como
“un método y modo de examinar la conciencia, de meditar, de
contemplar, de orar vocal y mentalmente, y de otras espirituales
operaciones”. En castellano moderno y de forma sencilla los
definimos como una forma de conocer cuál es la voluntad de Dios
para mí.
Ignacio comenzó a escribir las ideas centrales, las meditaciones
más importantes, durante la etapa de peregrino, mendigo y ermitaño
en la cueva de Manresa (1522). Viviendo una vida de austeridad y
de largas horas de oración, encontró la voluntad de Dios en su
vida. Durante los meses en la cueva de Manresa plasmó método y
reglas para encontrar cúal era el plan de Dios.
El siguiente paso fue compartir lo aprendido de su experiencia con
Dios. Fue así que empezó a aplicar su método a la conversión de
sus compañeros y amigos de la Universidad de París. Al terminar
sus estudios universitarios de filosofía y teología (1534), ya
había dado los Ejercicios Espirituales a decenas de compañeros que
generosamente se entregaban a Dios.
A través de los siglos, los jesuitas fundados por Ignacio de
Loyola han aplicado el método ignaciano de diversas formas. Se dan
retiros predicados de tres u ocho días de duración. En ellos el
director del retiro explica a un grupo de personas las ideas
capitales de Ignacio y luego, en silencio, cada uno medita en lo
presentado.
Se dan también retiros personalizados de tres días o una semana en
donde diariamente la persona se entrevista con el director de
ejercicios.
El ejercitante cuenta y describe al director del retiro lo que ha
sucedido en su oración. Por su parte el ejercitador explica
individualmente al ejercitante el método de meditaciones
ignacianas. Estos dos tipos de retiros, el predicado y el
personalizado, implican tomar tiempo libre para hacerlo.
Como a veces no se puede tomar tiempo de vacaciones para hacer un
retiro espiritual, Ignacio aplicó su método a la vida diaria. Día
tras día y de forma privada por una hora se hace oración con las
ideas centrales de los Ejercicios Espirituales. Una vez por semana
la persona que hace el retiro se reúne con el director.
El ejercitador o director explicará y adaptará a la persona el
material que debemos llevar a la oración todos los días.
La oración se puede hacer por la mañana o por la noche, antes o
después del trabajo, según convenga.
Los Ejercicios Espirituales en la vida diaria pueden durar por
varios meses. Se necesita para éstos un doble compromiso: primero,
reunirme con el director del retiro una vez por semana, y segundo,
comprometerme a hacer una hora de oración diaria en mi casa o en
la iglesia a la hora que se pueda. Así se va cubriendo poco a poco,
y en forma práctica y en la vida diaria, el libro de los
Ejercicios Espirituales de San Ignacio.
Si te interesa conocer más explícitamente cómo son los Ejercicios
Espirituales en la vida diaria, te sugiero que leas En Casa con
Dios, del P. Hedwig Lewis, S.J. Este libro te ayudará con la
oración diaria a buscar la voluntad de Dios para ti.
El P. Eduardo Alvarez, S.J. es jesuita, capellán y director del
Departamento de Humanidades del Colegio de Belén. Lleva muchos
años dando los Ejercicios Espirituales en la Casa de Retiros Juan
Pablo II (A.C.U.) y en Casa Manresa (Encuentros Familiares).

Visión de “La Storta”. Iglesia de San Ignacio, Santiago de
Chile. San Ignacio de Loyola murió un 31 de julio, fecha en que
se celebra su fiesta de entrada a la vida eterna.
|