ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS MIAMI
 ARZ. J.C. FAVALORA
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 VATICANO
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENLACES

 

Legislación asesta duro golpe al aborto

WASHINGTON (CNS) – El Senado de Estados Unidos aprobó el 18 de julio la Ley para la Protección de los Niños Nacidos Vivos, la cual espera la firma del presidente George W. Bush, quien anunció que la firmaría.

La medida, aprobada por unanimidad en el Senado, garantizaría ciertos derechos bajo la ley federal a los niños que nazcan vivos, aun cuando su nacimiento suceda durante un aborto. La Cámara de Representantes aprobó la medida el pasado marzo.

La Ley para la Protección de los Niños Nacidos Vivos enmendaría la definición legal de “persona”, “ser humano”, “niño” e “individuo” para incluir a un niño que haya nacido con vida a pesar de un aborto. La medida define al niño como “nacido vivo” solamente si él o ella demuestra latidos del corazón, respiración y/o movimientos voluntarios después de “la expulsión completa o la extracción  de su madre”.

Douglas Johnson, director legislativo para el Comité Nacional del Derecho a la Vida, indicó que la ley era necesaria porque “algunos infantes, especialmente aquellos nacidos vivos durante los abortos, han sido tratados como si no fueran personas”.

“Esta medida indica que todo niño nacido vivo, incluso durante un aborto y aunque sea prematuro, es una persona bajo la ley federal”, añadió.

En una declaración el pasado marzo, la administración del presidente Bush expresó su fuerte apoyo a la legislación, la cual “aseguraría que los infantes nacidos vivos, en cualquier etapa del desarrollo, son seres humanos individuales con derecho a la completa protección de la ley” y “garantizaría protección legal sin importar que el nacimiento haya sido natural o como resultado de un aborto”.

También, el pasado marzo, Cathy Cleaver, directora de planificación e información del Secretariado para Actividades Pro Vida de los obispos de Estados Unidos, describió la Ley como “una legislación de sentido común la cual, desafortundamente, es necesaria en estos tiempos en que la vida de los niños nacidos y por nacer es vista cada vez más como prescindible”.

En otro asunto relacionado, el Comité Judicial de la Cámara de Representantes aprobó el 17 de julio la Ley para la Prohibición del Aborto de Nacimiento Parcial, con el propósito de responder a inquietudes surgidas en el caso Stenberg vs. Carhart, considerado ante la Corte Suprema en el año 2000.

La Cámara ha aprobado medidas en tres ocasiones para prohibir los abortos de nacimiento parcial. El entonces presidente Bill Clinton vetó la medida dos veces, pero el presidente Bush ha indicado que la firmaría para su aprobación.

Más de la mitad de los estados han aprobado leyes para prohibir este tipo de abortos. Las encuestas han demostrado que al menos el 70 por ciento de los estadounidenses apoyan la prohibición.