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La campaña de
recaudación de ABCD
se acerca a $8 millones
La Arquidiócesis de Miami destaca
el papel de la mayordomía
Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic
A pesar de un año marcado por el escándalo de los abusos sexuales,
la posibilidad de una guerra y la incertidumbre económica, los
católicos del sur de la Florida se han comprometido a aportar más
de $7.8 millones a la Campaña de Caridades y Desarrollo del
Arzobispo (ABCD, por su sigla en inglés).
“De todos los años en la historia de ABCD, sospecho que ninguno ha
sido más difícil que el que tuvimos en 2002”, dijo el arzobispo
John C. Favalora a los pastores arquidiocesanos durante la reunión
de información anual, celebrada el 4 de marzo. “Les digo gracias,
en nombre de todos los pobres que recibirán este beneficio”.
En 2002 se recibió casi $1 millón en compromisos después de la
fecha del informe anual. Los organizadores de ABCD dijeron que
esperaban un incremento similar este año, porque algunas
parroquias todavía se encuentran en medio de sus campañas.
Alrededor de 21,000 donantes de los tres condados de la
arquidiócesis contribuyeron a la campaña de 2003, aproximadamente
el mismo número que el año pasado.
“Hemos recaudado más dinero en la fecha de esta reunión de
información, que cuando se realizó la reunión del año pasado”,
dijo Dean McGrady, director de desarrollo de la Arquidiócesis.
“Tenemos confianza en que seguiremos recaudando. La campaña,
realmente, no se detiene”, señaló. “Pero tenemos que fijar una
fecha límite”, para que la oficina financiera de la Arquidiócesis
pueda enviar a cada donante el estado de sus aportaciones. De
hecho, se realizó una cena para clausurar la campaña ABCD el 19 de
marzo, en el Centro de Convenciones Radisson, de Miami.
McGrady dijo que su meta era llegar a $9 millones en compromisos
de entre 26,000 y 27,000 donantes. La Arquidiócesis había
establecido una meta de $12 millones, porque ésta es la cantidad
que necesita para proveer de fondos adecuados sus programas y
agencias. Muchos pastores pensaron que esta meta no era realista,
dada la incertidumbre económica y política.
“Me hubiera gustado muchísimo llegar a $12 millones, pero tenemos
que respetar las condiciones económicas y las condiciones de
seguridad”, dijo McGrady. “Éstos son tiempos en que nuestros
temores nos impiden dar con generosidad”.
McGrady insistió, sin embargo, en que “las necesidades nunca
terminan. Las necesidades aumentan. Esto es lo que les pedimos a
todos que tengan presente. Las necesidades de la Iglesia son las
necesidades de los pobres, y como las necesidades de ellos nunca
terminan, tenemos que seguir pidiendo”.
La Arquidiócesis, destacó, insiste en la mayordomía como un
compromiso para todo el año de parte de los católicos, más que
como una campaña que tiene lugar una vez al año. Durante la
reunión de información, varios pastores que han instituido
programas de mayordomía en sus parroquias, compartieron sus
experiencias con sus compañeros pastores. Destacaron que la
mayordomía no sólo abarca los caudales de la gente, sino también
su tiempo y su talento. “Los hispanos no se destacan por dar mucho
dinero. Sin embargo, he descubierto que dan cuando se les invita a
participar con su tiempo y su talento”, dijo el P. Raúl Angulo,
párroco de Mother of Christ, una parroquia mayoritariamente
hispana en la zona occidental del condado de Miami-Dade.
“Cuando identificamos la mayordomía con el dinero, pienso que nos
equivocamos. La mayordomía abarca a la persona completa, para que
ofrezca todas sus capacidades”, explicó el P. Angulo.
“Creo firmemente en la mayordomía, en cualquier idioma y para
cualquier cultura”, dijo el P. Aníbal Morales, administrador de la
parroquia St. Francis de Sales, de Miami Beach. Morales sugirió
que los pastores den a sus feligreses “un espacio para que puedan
trabajar, dar algún tiempo y talento. Una vez que hayan llegado a
la conclusión de que son parte esencial de la Iglesia, se ocuparán
de esa iglesia”, afirmó el P. Morales.
El P. Rolando García, actualmente párroco de la iglesia St. Agatha,
en la zona occidental del condado Miami-Dade, recordó su
experiencia como párroco de la iglesia St. Martin de Porres, en
Leisure City. Gracias a que educó a sus feligreses en la
mayordomía, esta comunidad relativamente pobre ––integrada
mayoritariamente por trabajadores rurales e inmigrantes recientes––
fue capaz de realizar el sueño del P. García: edificar una nueva
iglesia.
El programa de mayordomía de St. Agatha se llama PAC, que
significa “Por Amor a Cristo”. “PAC es una agencia de empleos,
pastoralmente hablando”, dijo el P. García. “La gente da su tiempo
y su talento”.
Los tres pastores animaron a sus compañeros sacerdotes para que
asistan o envíen representantes a un seminario en español sobre
mayordomía, que tendrá lugar en el hotel Sheraton de West Palm
Beach, del 4 al 5 de abril. Los tres habían asistido a seminarios
sobre mayordomía antes de establecer el programa en sus parroquias.
“Ha sido una hermosa experiencia personal como sacerdote”, subrayó
el P. García.
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