No
a la detención discriminatoria de inmigrantes, dice Obispo Thomas
Wenski

Mons.
Tomas Wenski
CNS
La nueva política del Departamento de Seguridad Nacional de
detener automáticamente a los solicitantes de asilo procedentes de
un conjunto de 33 países, es preocupante, según el presidente de
la Comisión de Inmigración de los Obispos Estadounidenses.
El Obispo Auxliar de Miami, Thomas G. Wenski, dijo en una
declaración emitida el 20 de marzo, que esta política, llamada
Operación Escudo de la Libertad, permitiría que los solicitantes
de asilo fueran detenidos durante meses o años, aunque no
representen una amenaza a la seguridad de la nación.
Los 33 países incluidos en la lista son aquellos en que se sabe
que viven los sospechosos de pertenecer a Al Qaeda y sus
partidarios, o donde operan otros sospechosos de terrorismo.
La política, anunciada el 17 de marzo, es parte de una acción
combinada de varias agencias, que incluye un incremento en la
vigilancia de las costas y las fronteras, nuevas restricciones en
el espacio aéreo, seguridad ferroviaria, seguridad cibernética,
precauciones en la salud pública y vigilancia de los soprechosos
de terrorismo y de sus posibles partidarios.
El obispo Wenski señaló que uno de los objetivos de la política de
la administración [del presidente Bush] para eliminar el actual
gobierno de Irak, es “liberar al pueblo iraquí de décadas de
persecusión y horror”.
“La formulación de este objetivo es incoherente con encarcelar a
quienes llegan a nuestras costas tratando, posiblemente, de
escapar de los abusos del gobierno iraquí, o de similares
gobiernos o fuerzas no gubernamentales en el Medio Oriente y en
cualquier otra parte”, dijo Mons. Wenski.
Una política general como ésta de detener a las personas basándose
en su origen nacional, daña a quienes huyen del terror, es
inapropiadamente discriminatoria, viola normas del derecho
internacional y socava la tradición de los Estados Unidos de
servir de refugio seguro a los oprimidos, afirmó Wenski,
“Comprendemos el legítimo papel del gobierno en proteger la
seguridad de los ciudadanos de los Estados Unidos en estos
momentos de conflicto”, dijo el prelado. “Sin embargo, no debemos
adoptar una política de detención general y discriminatoria para
lograr este objetivo. Las leyes estadounidenses e internacionales
ofrecen ya lo necesario para identificar y tratar adecuadamente a
los solicitantes de asilo que representen una amenaza a la
seguridad de los Estados Unidos.
El obispo Wenski apremió al Departamento de Seguridad Nacional
para que abandone esta política discriminatoria e injusta, y
realice evaluaciones individuales de las solicitudes de asilo para
determinar si representan una amenaza a la seguridad.
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