La
esperanza en medio del dolor

La misa fue para los familiares de los hombres y mujeres
hispanos que están en la guerra. La nicaragüense Aida Prieto
aparece aquí con la foto de su hija, Laura Pérez, miembro de la
reserva de la Fuerza Naval. (Fotos: Brenda Tirado Torres)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
“Tengo que asumir el papel de Job. El Señor me lo dio hasta que Él
quiera”. Éstas fueron las palabras de César Coronado, resignado
ante el hecho de que su hijo,Víctor Hugo Coronado, se encuentra
luchando en la guerra de Irak.
Los padres del joven ecuatoriano de 29 años participaron en el
rosario y la misa por la paz realizados en la iglesia St. Brendan
la noche del 27 de marzo. Su hijo, residente en California, es
miembro de la Marina de Guerra estadounidense, y su esposa está
esperando el primer bebé de ambos.
“Me siento muy fortalecida”, expresó Betty Coronado, madre de
Víctor Hugo. “Confiamos en el Señor, que Él lo va a cuidar, pero
aceptamos Su voluntad”.
El rosario y la misa fueron organizados por Radio Paz, la emisora
católica de la Arquidiócesis de Miami. Tan prontó se inició el
conflicto en Irak, la directiva de Radio Paz decidió suspender
hasta pasada la Semana Santa su radiomaratón bianual de
recaudación de fondos, y sustituirlo por un Maratón de Oración. La
idea del rosario y la misa fue inspirada por Amor y Libertad, un
grupo de apoyo y oración establecido recientemente en el sur de la
Florida por familiares y amigos de soldados en la guerra.
Ante más de 1,200 personas, el Padre Alberto Cutié, director de la
emisora, presentó un mensaje de esperanza. “La guerra es uno de
los procesos más deshumanizantes, pero la vocación del ser humano,
especiamente del cristiano, es amar”, dijo el sacerdote cubano.
“Tenemos que confiar en que Dios, como Padre bueno, siempre está
con nosotros. Debemos preguntarnos cuál es nuestro horizonte de fe,
porque Dios ve más allá de lo que nosotros vemos. Nos acompañará
durante los momentos de tristeza y de dolor”.
Aida Prieto sostenía un cuadro con la foto de su hija, Laura Pérez,
que le cubría la mitad de su rostro lloroso. Pérez, nicaragüense,
es miembro de la reserva de la Fuerza Naval. Al igual que Aida
Prieto, decenas de personas sostenían fotografías de sus
familiares o amigos actualmente activos en el campo de batalla.
El Padre Cutié oró por la protección de quienes se encuentran en
el terreno de las operaciones, y pidió misericordia para quienes
han provocado el conflicto. Radio Paz, a través de su ministerio
de Intercesión, ha creado una lista con los nombres de los
soldados, para orar por ellos. Cada voluntario del ministerio de
Intercesión ha “adoptado” a un soldado, como también lo hicieron
los asistentes al rosario y a la misa en St. Brendan.
“La idea es que cada uno tenga a otras personas orando por él o
ella”, explicó Marité Alfonso, directora de programación de Radio
Paz. “Hemos recibido muchas llamadas de esposas, de abuelas,
hermanas, tías, amigos; todas piden oración. Lloramos con los que
lloran, consolamos a quienes lo necesitan. Nos sentimos muy
privilegiados de ser instrumentos de paz para nuestra audiencia”,
concluyó.
(Para comunicarse con el ministerio de Intercesión de Radio Paz,
llamar al (305) 638-9729. En internet
www.paxcc.org.)

El hijo de Rosa Herrera, peruana, es Carlos Manuel Herrera, de
27 años, y se halla en Jordania.
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