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Doble victoria para los defensores de la vida

No al aborto por parto parcial

ACI
Washington

En la más importante victoria pro-vida desde la legalización del aborto en los Estados Unidos, el Senado de este país aprobó el 13 de marzo la prohibición del brutal aborto por parto parcial.

La ley recién aprobada contra esta forma de aborto ––que el Congreso venía tratando como una forma de infanticidio temprano––, se vio sometida a una larga y tortuosa batalla durante la administración del presidente Bill Clinton, pues pese a haber sido aprobada dos veces por ambas cámaras, fue vetada por Clinton reiteradamente, para beneplácito de las organizaciones abortistas.

Esta vez, sin embargo, la nueva ley, titulada en inglés The Partial Birth Abortion Ban Act (Ley de Prohibición del Aborto por Parto Parcial), fue aprobada por el Senado por 65 votos contra 32. En un esfuerzo de última hora por tratar de contener la victoria pro-vida, los senadores favorables al aborto solicitaron una votación “principista” ––es decir, sin carácter legal––, en la que los senadores se declaran “respetuosos” del derecho al aborto establecido por la decisión de la Corta Suprema de 1973. La decisión fue aprobada por una votación de 52 contra 46.

Esta previsión ––una concesión a los abortistas que no lograron introducir ni una sola cláusula limitante en la nueva ley–– podría ser eliminada durante la próxima sesión, cuando la Cámara de Representantes considere darle la última aprobación.

El presidente George W. Bush ha anunciado que “gustosamente” firmará la ley; pero las organizaciones abortistas han señalado que llevarán su caso a la Corte Suprema, para que la declare inconstitucional y, en consecuencia, sin efecto.

Durante la mañana del 13 de marzo se pronunciaron numerosos y encendidos discursos a favor del derecho a la vida del no-nacido; pero la tarea más fuerte recayó sobre el senador Rick Santorum, quien tuvo la responsabilidad de responder a cada una de las objeciones presentadas por los abortistas.

Además de argumentos, el senador Santorum recibió acusaciones y ataques personales, como el que tuvo lugar cuando la senadora demócrata Barbara Boxer, defensora del aborto, lo acusó de ser “brutalmente insensible ante los niños incapacitados”, quienes, según ella, estarían mejor si hubieran sido abortados.

Al concluir la votación, en cambio, muchos de los senadores se acercaron a Santorum para felicitarlo y alentarlo por su enérgica defensa del derecho a la vida.

 

Votación histórica regocija a católicos

CNS

Washington

Dignatarios católicos alabaron al Senado de los Estados Unidos por la votación de 64 contra 33 que aprobó, el 13 de marzo, el proyecto de ley para la Prohibición del Aborto por Parto Parcial.

“Esta votación histórica coloca la prohibición en camino de ser la primera ley federal que limita el aborto”, desde la decisión del año 1973 de la Corte Suprema Corte en el caso conocido como Roe contra Wade, mediante la cual se legalizó el aborto, dijo Cathy Cleaver, directora de planificación e información del Secretariado de los Obispos de los Estados Unidos para Actividades en favor de la Vida.

El proyecto de ley, presentado por el senador Rick Santorum, republicano por Pensilvania, se aprobó después de tres días de intensos debates.

Mediante este proyecto, se les prohíbe a los médicos que cometan un “acto patente” con el designio de privar de la vida a un feto dado a luz parcialmente, y en él se incluye una excepción para los casos en los que el procedimiento sea necesario para salvar la vida de la madre.

En una declaración posterior a la votación, el presidente Bush se refirió a la acción del Senado “como un importante paso en la construcción de una cultura de la vida en los Estados Unidos”, y dijo que esperaba que la Cámara presentara decretos legislativos y trabajara con el Senado para resolver cualquier diferencia, “de manera que yo pueda firmar el decreto legislativo como ley que prohíba el aborto por parto parcial”.

Cleaver dijo que esperaba que la Cámara aprobara rápidamente la prohibición, y calificó la votación del Senado como “el principio del fin de este cruel procedimiento”.

Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, dijo, por su parte, que “esperaba la aprobación de una legislación similar en la Cámara”. “Todavía nos queda un largo camino por recorrer para construir lo que el papa Juan Pablo II ha llamado la cultura de la vida”, dijo Anderson; pero añadió que “la prohibición del aborto por parto parcial es un paso bueno y necesario” para erradicar el aborto.

Barbara Garavalia, presidenta del Consejo Nacional de Mujeres Católicas, apeló de manera semejante al Congreso para que “acelere el envío de este proyecto de ley a manos del Presidente, con el fin de que la historia del aborto por parto parcial en los Estados Unidos dure poco tiempo, como reflejo de la oposición fuerte y extendida del país contra este procedimiento inhumano”. El cardenal Anthony J. Bevilacqua, de Filadelfia, presidente de la junta directiva del Comité de los Obispos de los Estados Unidos para Actividades en Favor de la Vida, había urgido previamente al Senado a aprobar la Ley de Prohibición del Aborto por Parto Parcial de 2003, sin enmienda alguna.