
Rogelio Zelada
LIBROS
La historia de la Acción Católica en Cuba
Teresa Fernández Soneira:
Con la estrella y la cruz.
Historia de la Federación de las
Juventudes de Acción Católica Cubana
( 2 Tomos) Ediciones Universal,
Miami, Florida, 2002
La república cubana nació impregnada de un profundo laicismo de
inconfundible tinte anticlerical; la Iglesia católica, que había
quedado prácticamente anulada al final de la larga guerra de
independencia, comenzaba el siglo XX con una presencia en la
sociedad nada significativa y del todo opaca. La asistencia al
culto era escasa y los hombres no frecuentaban los templos, ni los
sacramentos. En los programas académicos y en la enseñanza oficial
ofrecida en escuelas públicas y universidades de la nación, toda
referencia a la presencia o el papel de la Iglesia católica en la
historia cubana, y todo aquello que recordara la raíz católica de
su cultura, fue sistemática y sutilmente eliminado.
A escasos años de vida de la recién estrenada nación, un grupo de
estudiantes de colegios católicos de La Habana fundaba la
Federación de la Juventud Católica Cubana. Era el 11 de febrero de
1928, y con ese gesto había comenzado un fecundo camino de
renovación espiritual y apostólica que, durante un cuarto de
siglo, sería pieza clave para la evangelización y el crecimiento
de la Iglesia en Cuba.
Con la estrella y la Cruz es una obra documental en dos tomos, con
la que Teresa Fernández Soneira quiere reconstruir y dejar memoria
histórica de un importantísimo período de la Iglesia cubana,
marcado por la presencia del apostolado de los laicos.
Con ingenio y paciencia, la autora nos ofrece testimonios, datos,
documentos, eventos significativos, entrevistas, que van trazando
y trenzando, como hilo de telar, el tapiz de un cuadro vivo,
formado por una multitud de hombres y mujeres con el fuego y la
pasión de vivir encarnadamente el Evangelio dentro de la sociedad
que les tocó vivir. Había sonado para Cuba la hora de los laicos,
y ese empeño apostólico pudo nacer y crecer gracias a que encontró
firme resonancia entre los obispos, el clero y los religiosos, que
lo apoyaron con entusiasmo y tesón.
Fernández Soneira recoge anécdotas y entrevistas hechas a
conciliarios y a líderes nacionales o diocesanos. Busca en la
memoria de antiguos miembros, todavía activos en su servicio a la
Iglesia, y a través de ellos identifica momentos claves del
crecimiento y la especialización de lo que a partir de 1941 se
convertiría en las cuatro ramas de la Acción Católica Cubana. Un
movimiento que fue el fruto y la continuidad de la Federación
nacida en 1928 con el impulso y la dirección del Siervo de Dios,
el Hno. Victorino de LaSalle.
Desde su comienzo, la Federación vivió momentos de gran
intensidad, marcados por el crecimiento de sus estructuras y la
profundización del compromiso de sus miembros. Durante la
dictadura de Batista, vio con horror el martirio de los dirigentes
Luis Armando Morales, Juan Fernández y Ciro Hidalgo; vivió con
esperanza la apoteosis del Congreso Católico Nacional de 1959, y
asistió impotente a la muerte de Arnaldo Socorro, miembro de la
Juventud Obrera Católica, asesinado por militares y milicianos en
la frustrada procesión de la Virgen de la Caridad, el 10 de
septiembre de aquel año: con sangre inocente se iniciaba el
período de la represión comunista.
La Acción Católica Cubana fue oficialmente disuelta por el
episcopado de la Isla en mayo de 1967. En aquel momento pareció a
los obispos que era mejor convertirla en una organización
estructurada a base de equipos de trabajo parroquial. Estaban
convencidos de que sería más funcional y menos visible al control
gubernamental.
Con la Estrella y la Cruz es un canto a los cientos de hombres y
mujeres que trabajaron y siguen trabajando por el Reino de Dios en
Cuba ––en la diáspora de los cubanos–– y un documento de consulta
para entender uno de los momentos más luminosos de la vida
eclesial en su patria. Es profético que el título de esta obra
haya sido tomado del himno de la “Juventud” que en 1935 escribiera
Julito Morales Gómez, con la música del Hno. Victorino de LaSalle,
donde se concibe y se anhela una Cuba “creyente y dichosa”, fiel
al mandato del amor, la concordia y la paz.
Teresa Fernández Soneira nos ha regalado un formidable espacio de
lectura, repleto de viviencias y recuerdos, que van más allá de la
nostalgia y la añoranza. Su obra es, para las nuevas generaciones
de católicos en Cuba o en el Exilio, la posibilidad de encontrar
una clave que les permita mirar con mayor claridad el pasado. Tal
vez sea la única forma de andar a pie firme el futuro.
zelada@miamiarch.org

La presentación del libro tuvo lugar en la Ermita de la Caridad,
el 1º de marzo.
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