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Día
de las Madres en Cuba
Agostino Bono
Catholic News Service
La hermana de uno de los cubanos ejecutados recientemente por
tratar de escapar del país mediante el secuestro de una
embarcación de pasajeros, relató con lágrimas en los ojos cómo a
su madre no se le permitió ver el cuerpo de su hijo.
“Ella ni siquiera sabe si está muerto”, dijo Yordanis Montoya
Isaac.
Su hermano, Jorge Martínez Isaac, fue una de las tres personas
fusiladas el 11 de abril por el gobierno cubano, después del
frustrado intento de secuestro.
Las ejecuciones fueron criticadas por el Papa Juan Pablo II y por
los Obispos cubanos. El gobierno de los Estados Unidos, la Unión
Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA), también
expresaron sus condenas.
“Le enviaron una nota a mi madre para que fuera al Cementerio de
Colón, donde su hijo estaba enterrado”, dijo Montoya en una
conferencia de prensa celebrada en Washington el 29 de abril.
Montoya explicó que cuando su madre llegó al cementerio el 11 de
abril, los guardias se limitaron a indicarle el lugar del
enterramiento.
“Ya estaba enterrado. Nunca le permitieron ver el cuerpo”, dijo
Montoya, que vive en la Florida y habló con su madre por teléfono
después de la ejecución.
“Mi hermano fue asesinado simplemente por buscar la libertad. Él
no le hizo daño a nadie”, afirmó.
Montoya añadió que su familia en Cuba está bajo la vigilancia de
la Seguridad del Estado.
En la conferencia de prensa también hablaron familiares de dos
disidentes cubanos, sentenciados en marzo a prolongadas condenas
de cárcel por oponerse al gobernante cubano, Fidel Castro.
Todos los familiares de los condenados criticaron las ejecuciones
y los juicios sumarios, y dijeron que esta nueva ola de represión
confirma la naturaleza dictatorial del régimen de Castro.
La conferencia de prensa fue patrocinada por Judicial Watch, que
sigue la situación de los derechos humanos en Cuba y aboga por que
los Estados Unidos encabecen un derrocamiento armado de Castro
como la mejor manera de poner fin a los abusos de su régimen.
Los dos disidentes cuyos familiares asistieron a la conferencia de
prensa, forman parte de un grupo de casi 80 personas acusadas por
el gobierno cubano de ser agentes a sueldo de los Estados Unidos
para fomentar la subversión. Todos los acusados fueron declarados
culpables y condenados a penas que van de seis a 28 años de cárcel.
Isabel Roque dijo que su hermana, la economista Marta Roque, fue
condenada a 20 años “por escribir un documento en que se critica a
Castro”. Roque añadió que su hermana se encuentra en una prisión
de máxima seguridad, y sólo se le permite recibir a un visitante
durante 10 minutos, una vez al mes.
La madre del periodista independiente Normando Hernández González
dijo que su hijo fue sentenciado a 25 años de cárcel. Parte de la
evidencia contra Hernández, de 33 años de edad, fue que éste
visitó seis veces la misión diplomática de los Estados Unidos en
La Habana, dijo su madre, Blanca González, quien añadió que su
hijo sólo puede recibir visitas una vez cada tres meses. |