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La batalla contra
el aborto: compromiso de cada parroquia y cada católico
El P. Frank Pavone, director internacional de Sacerdotes por la
Vida, hace un llamado radical para poner fin al aborto
Paul
Storer
Catholic News Service
El P. Frank Pavone, un sacerdote de la Arquidiócesis de Nueva York
que es director internacional de Priests for Life (Sacerdotes por
la Vida), dijo que hay una serie de acciones que cada católico y
cada parroquia pueden llevar a cabo para terminar con el aborto.
Por encima de todo, los católicos deben orar por el fin del aborto,
dijo el P. Pavone. “Es algo simple que usted puede hacer”, dijo el
27 de abril en una charla patrocinada por la agencia pro-vida de
la Diócesis de Joliet.
Pero también sugirió que las parroquias apoyen a las
organizaciones que se ocupan de las crisis ocasionadas por
embarazos, y a los albergues locales que ayudan a las mujeres
embarazadas en situación de necesidad, y que realicen eventos de
recaudación de fondos para contribuir a que las iglesias ayuden a
las mujeres y a las familias que encaren crisis causadas por
embarazos.
Las parroquias también deben contar con algún tipo de ministerio
post-aborto, para ayudar a las mujeres y a sus familias en el
proceso de sanación, añadió el P. Pavone. Además, insistió en que
todos escriban constantemente cartas a los editores de periódicos
de sus respectivas áreas para expresar su oposición al aborto.
Otro aspecto de la batalla contra el aborto es “cambiar la
política pública, eligiendo a las personas apropiadas para ocupar
los cargos”, señaló el P. Pavone.
Con este fin, Priests for Life ofrece gratuitamente a las
parroquias, materiales sobre las elecciones –ninguno de los cuales,
tal como la ley lo exige, apoya a ningún candidato o partido
específicos–. Y en lo que constituye una nueva iniciativa, la
organización también estimula a las iglesias para que creen
instalaciones de inscripción de votantes in situ, con el fin de
recordar a los ciudadanos su obligación de votar.
Según el P. Pavone, las vidas de más de 4,000 niños no nacidos son
destruidas diariamente por el aborto en los Estados Unidos.
Cada interrupción de embarazo es “una nueva tragedia” y “necesita
una respuesta nueva”, dijo ante la audiencia de Joliet.
Para ilustrar su posición, se valió del ejemplo de un incendio.
Cuando estalla un incendio, los bomberos acuden presurosamente al
lugar para salvar a las personas que están en peligro inminente,
explicó. Los bomberos pueden orar mientras están en camino, pero
no se detienen para realizar un servicio religioso, dijo.
Con el mismo ánimo, “ustedes deben acudir a los centros de matanza”,
afirmó, refiriéndose a las clínicas donde se practican abortos.
En esta época, la palabra “aborto” ha perdido su significado, de
acuerdo al P. Pavone. Se realizan abortos, pero el público no es
testigo de ellos, explicó.
Sin embargo, otros muchos tipos de operaciones quirúrgias aparecen
en televisión diariamente, destacó. “¿Por qué no la más común: el
aborto?” Para educar a las personas sobre el problema del aborto,
“deben verlo”, afirmó.
Priests for Life recomienda que los defensores de la vida muestren
el procedimiento del aborto desplegando imágenes reales en sus
manifestaciones. “Esto prueba que el aborto realmente mata”, dijo
el P. Pavone.
Añadió que, según estudios realizados, el público tiende a ser
menos hostil hacia los manifestantes pro-vida que despliegan
carteles con representaciones gráficas, en contraste con los que
sólo emplean palabras contra el aborto.
“Así pueden ver que [el aborto] es un acto de violencia”, afirmó.
Tales imágenes han salvado vidas, según el sacerdote, porque,
después de verlas –explicó– las personas que han visto lo que es
el aborto dicen: “yo nunca podría haberle hecho eso a mi bebé”.
El P. Pavone destacó que durante los últimos 10 años, más de la
mitad de las clínicas abortistas de los Estados Unidos han cerrado
sus puertas, y atribuyó este logro al poder de la oración.
“Vivimos tiempos espirituales emocionantes”, añadió.
Priests for Life –que radica en Staten Island, Nueva York– trabaja
actualmente para que las más de 19,000 parroquias católicas de los
Estados Unidos identifiquen las 715 clínicas abortistas
autoestables que quedan en el país, para orar por sus respectivos
cierres. Cada parroquia puede conocer cuáles son las clínicas
abortistas que le corresponden en www.priestsforlife.org/mills.
La organización ha preparado también una oración especial, que
puede recitarse en público y en privado con este fin. Funcionarios
de la organización están animando a sacerdotes, diáconos,
catequistas y otros ministros pastorales a que aporten maneras
creativas de involucrar a los feligreses en esta campaña de
oración.
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