Para entregarse a
su parroquia
Mons. Tomás Marín se despide
del Centro Pastoral de la Arquidiócesis

De
pie, el arzobispo John C. Favalora, la vicecanciller María
Galindo y Mons. Tomás Marín junto a su señora madre, María Elena
García. Sentados, Mons. Gilberto Fernández, obispo auxiliar,
Isabel Cabrera, María Eugenia Taylor y Noemí Quintana. (Foto:
Brenda Tirado Torres)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
Tras una década como Canciller de la Iglesia Católica de Miami,
Mons. Tomás Marín se despidió del Centro Pastoral arquidiocesano
el 4 de junio, para asumir plenamente sus funciones como párroco
de Our Lady of Guadalupe, en El Doral, al noroeste de Miami-Dade.
Su deseo de entregarse de lleno a la parroquia era un secreto a
voces.
“Cumplir con ambas obligaciones –Canciller y párroco– era difícil.
Por eso le solicité al Arzobispo que, por favor, me dejara, y él,
muy generosamente, me permitió salir de la Cancillería para estar
a tiempo completo en la parroquia”, dice Mons. Marín.
Fue Vicecanciller de la Arquidiócesis de Miami de 1992 a 1993,
cuando se convirtió en Canciller. Ha sido el único hispano en
ocupar dicha posición. También fue el más joven, hasta el
nombramiento de Mons. Michael Souckar, quien –al igual que lo
hiciera Mons. Marín– comparte obligaciones como Canciller con Mons.
William Hennessey.
Su ocupación le obligaba a trabajar fuera del Centro Pastoral,
particularmente en las parroquias y otras entidades de la
Arquidiócesis. Por su preparación médica, Mons. Marín también
velaba por las funciones relacionadas con dicha ciencia, desde los
hospitales y hospicios, hasta el seguro médico arquidiocesano y el
plan de pensiones. Además, representaba al Arzobispo en varias
funciones fuera de la Arquidiócesis.
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