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Ha sido rescatada una
importante
parte del pasado cubano

Rogelio
Zelada

Historia
de la Iglesia Católica en Cuba
Mons.
Ramón Suárez Polcari
Ediciones Universal, 2003
Para
muchos de nosotros, la Historia, la gran “maestra de la vida”, es
hoy, paradójicamente, una asignatura pendiente. Todo el que
desconoce el pasado de su pueblo, pierde la clave de lectura de su
presente.
Ignorar
el dato histórico es causa común de posturas equívocas, de
afirmaciones desmesuradas o de injustos y desenfocados juicios y
valoraciones.
Para el
historiador, el pasado se presenta como un inmenso tapiz cuyos
hilos, cuando están perfectamente anudados, le permiten ver con
suavidad la continuidad de la trama. Un buen historiador sabe
armar datos y sucesos a través de una narración equilibrada, que
ni agota por lo exhaustivo, ni deja grandes espacios en blanco. La
historia es, ante todo, una ciencia del equilibrio y la precisión,
el arte de la claridad y la fidelidad a la verdad, que usa
materiales de procedencia justificada y válidamente comprobada.
Mons. Ramón Suárez Polcari, Canciller de la Curia Arzobispal de La
Habana, nos hace recorrer con pie firme y ligero la historia de la
Iglesia Católica en Cuba desde los orígenes de la evangelización
de la Isla, en los albores de su descubrimiento, hasta el
nombramiento de Mons. Enrique Pérez Serantes, como Arzobispo de
Santiago de Cuba, en 1948.
Con
entusiasmo, precisión y sincera pasión, Mons. Polcari ha
consultado fuentes dignas de todo crédito y ha desempolvado viejos
folios de los archivos históricos de la arquidiócesis habanera, en
los que se ha topado con información hasta ahora no recogida ni
revelada por otros historiadores. De estos datos se ha servido
para dar un extraordinario apoyo documental a su obra.
Su
condición de párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad
y Profesor de Historia de América y de la Iglesia de Cuba en el
Seminario de San Carlos y San Ambrosio, se refleja en la sencillez
de un lenguaje que busca llegar a un público que no está
“adiestrado en este tema” . Para ello ha seguido un esquema
centrado en la cronología, en la que, en cada siglo de la historia
de Cuba, van desfilando los personajes que la hicieron, junto con
los hechos, acontecimientos, instituciones que fueron marcando el
devenir social, político y cultural de esa etapa. Ante nuestra
mirada pasan obispos, santos, frailes, indios, fiestas, momentos y
situaciones difíciles, absurdas o heroicas; sucesos curiosamente
interesantes, donde abunda la observación aguda y no carente de
humor. Así, poco a poco, vamos alcanzando una clara comprensión
del pasado guiados por el actuar de los protagonistas que, con sus
luces y sombras, con su humanidad, sus pecados y su gloria, fueron,
desde su fe, hijos de su tiempo y de sus circunstancias. Esta
Historia de la Iglesia Católica en Cuba es una excelente
herramienta para entender el porqué y el cómo de estos quinientos
años en los que se forjó la nacionalidad y la identidad del pueblo
cubano, y en los que la presencia y la acción de la Iglesia ocupan
un muy importante lugar.
Esta
obra, editada en dos tomos por Ediciones Universal, ayuda a
subsanar ese lamentable “hueco” histórico que padecemos los
cubanos, que ignoráramos casi en su totalidad esta importantísima
parte del pasado, en que el pensamiento liberal y anticatólico de
aquellos que, al comienzo de la vida republicana, diseñaron los
textos y programas académicos, tuvo la clara intención de ocultar
y aun borrar la presencia de la Iglesia Católica en la historia
cubana. Se trata sobre todo de reandar ese mismo camino, para
llegar a entender y comprender los hechos y las personas que
articularon las raíces cristianas de nuestra nación.
Mons.
Ramón Suárez Polcari –profundo conocedor de los contenidos de la
religiosidad popular cubana y estudioso de las religiones
afrocaribeñas–, fue ordenado sacerdote en 1976 en la catedral
habanera. Desde entonces ha combinado su trabajo pastoral en
parroquias rurales y urbanas, con su labor de profesor en el
Seminario de La Habana. Fue perito de Historia en el proceso de
Beatificación del Siervo de Dios, Presbítero Félix Varela, y formó
parte del equipo organizador de la visita del papa Juan Pablo II a
Cuba. Desde 1999, el Santo Padre lo nombró entre sus Capellanes.
Su Historia de la Iglesia Católica en Cuba nos queda como una
propuesta abierta, llamada a ser posteriormente completada; porque,
según el autor, “un período de 50 años no es distancia suficiente
para poder emitir juicios, porque quedan muchos personajes vivos y
muchos datos que aún se mantienen inéditos”. Ese momento deberá
llegar cuando esta parte que falta de la crónica pueda ser
serenamente asumida –desde un análisis preciso y justo– y descrita
por una generación que, en el futuro, quiera y sea capaz de
relatar, en su tiempo, y lugar, esta difícil parte de la historia
que ahora hacemos y vivimos tan intensamente.
zelada@miamiarch.org
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