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Los gastos de
atención médica son
“moralmente indefendibles”
CNS
Orlando
El mal empleo de fondos en la administración del sistema de
atención médica en los Estados Unidos es ineficiente, y representa
una carga económica moralmente indefendible, dijo un economista de
Princeton a los directores de la atención médica católica el 11 de
junio.
Uwe E. Reinhardt, profesor de economía aplicada a la atención
médica en la Universidad de Princeton, analizó el impacto
económico internacional del sistema estadounidense de atención
médica en la Conferencia anual Flanagan, con la cual se clausuró
la convención de la Asociación Católica de la Salud (CHA, por su
sigla en inglés), realizada en Orlando, Florida, del 8 al 11 de
junio.
Reinhardt dijo que los Estados Unidos gastan más en atención
médica que cualquier otro país desarrollado en el mundo: $4,631
por persona en el año 2000. Alemania sólo gastó el 56 por ciento
de esa cifra, señaló Reinhardt, pero cuando se analiza la
aplicación real de la atención médica y de las medicinas, resulta
que los Estados Unidos gastaron por persona $390 menos que
Alemania.
“Se ha llegado a la conclusión de que los estadounidenses gastamos
(por persona) $360 más en administración, y otros $259 en otras
cosas que no fue posible identificar, pero sospecho que fue
también en administración”, dijo Reinhardt.
“Ustedes, como líderes en el campo de la atención médica, tienen
realmente que enfocarse en eso un poco más”, añadió. “De los
ahorros que exprimimos de nuestra gestión médica, los $390, todo
eso se malgasta en burocracia”.
Reinhardt dijo que la Iglesia Católica debe decirle a la industria
de seguros privada: “Lo que ustedes están haciendo es pecaminoso.
Esto no es aceptable. Tenemos a 41 millones de personas sin seguro,
y ustedes malgastan todo este dinero en sus dichosos papelitos,
que nadie es capaz de entender”.
Reinhardt también dijo que los Estados Unidos padecen de un
“déficit de generosidad”, en términos del porciento del producto
nacional bruto (GDP, por su sigla en inglés) que se dedica a la
ayuda exterior. Dinamarca, Noruega y los Países Bajos donan el
0.80 por ciento de su GDP a otras naciones, mientras que el total
de lo que dan los Estados Unidos es sólo el 0.12 de su GDP, dijo.
“Pero no sabemos esto, porque el Presidente insiste en decirnos
que somos la nación más generosa del mundo”, dijo Reinhardt.
“Es importante que los líderes de la atención médica católica
recuerden a nuestros políticos… que el poderío militar y la
globalización del comercio no son los únicos medios –ni siquiera
los mejores medios, cuando se piensa bien en ello– para
impresionar a los demás”, añadió. “Podríamos lograr más con la
ayuda exterior, ganándonos los corazones y las mentes de los
pueblos, en lugar de asustarlos”.
La Conferencia anual Flanagan comenzó en 1978 en homenaje al
sacerdote jesuita John J. Flanagan, director ejecutivo desde 1947
hasta 1968 de lo que entonces se llamaba la Asociación de
Hospitales Católicos. Flanagan murió en 1977.
En otra charla ofrecida durante la convención, Carol Bayley,
vicepresidenta de educación en ética y justicia de la Asociación
Católica de la Salud en San Francisco, dijo que los líderes de la
atención médica católica deben mirar la reforma de la atención
médica desde una perspectiva amplia, si es que van a realizar
verdaderos cambios.
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