San
Pedro y el Vaticano: El Legado de los Papas
Museo de Arte de Fort Lauderdale,
23 de agosto a 23 de noviembre de 2003
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Molde de la mano del Papa Juan Pablo II, por Cecco
Bonanotte. 2002, Bronce.
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Caridad con Cuatro Querubines, por Gian Lorenzo Bernini
(1598- 1680). Terrracota, rastros de hojuelas de oro.
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Redacción
La Voz Católica
Durante más de 2,000 años, la Iglesia y los papas han ejercido una
influencia notable sobre la historia mundial, y dejado una
impronta indeleble en la conformación de la cultura occidental. A
lo largo de varios siglos, el Vaticano ha sido el centro del
catolicismo mundial, y año tras año es visitado por millones de
personas, atraídas por su alta significación religiosa, histórica
y cultural. Los museos del Vaticano cuentan con algunas de las más
ricas colecciones del mundo, y ahora, por primera vez, una parte
de esas colecciones podrá ser vista en el sur de la Florida.
San Pedro y el Vaticano: El Legado de los Papas,
la mayor colección de obras de arte y de objetos del Vaticano que
haya visitado los Estados Unidos, será inaugurada el sábado 23 de
agosto en el Museo de Arte de Fort Lauderdale, y estará abierta al
público hasta el 23 de noviembre. La ciudad del sur de la Florida
será la segunda sede de la exposición en su recorrido de 18 meses
por cuatro ciudades norteamericanas, que se inició en Houston a
comienzos de este año y se trasladará en diciembre al Museo de
Cincinatti, para concluir en el Museo de Arte de San Diego, en
mayo de 2004.
En San Pedro y el Vaticano: El Legado de los Papas, el
público podrá ver más de 300 obras de arte y diversos objetos de
significación histórica, en una muestra sin precedentes que recrea
la trayectoria bimilenaria de la Iglesia Católica, desde los
tiempos de su primer papa, San Pedro, hasta el papa actual, Juan
Pablo II. Los objetos que integran esta exposición han sido
prestados por el Vaticano, los Museos Vaticanos, los Archivos de
la Congregación para la Propagación de la Fe, la Sacristía
Pontificia, y algunos de ellos pertenecieron antiguamente a la
Capilla Sixtina, a varias iglesias romanas administradas por el
Vaticano y a la Casa Buonarroti, de Florencia. Gran parte del
contenido de esta colección no había salido nunca del Vaticano.
Quienes visiten la exposición podrán admirar obras maestras de
orfebrería, realizadas en oro y en plata; piezas de mármol
esculpidas por grandes artistas; ricas y complejas vestiduras
litúrgicas bordadas en seda; anillos y joyas pontificias; cuadros
de destacados pintores, y muchas otras obras de gran valor
artístico y documental reunidas en una recreación ambiental e
interactiva, lo que ofrece a los visitantes una experiencia
multisensorial con la veracidad de los diversos contextos
históricos en que dichas piezas fueron creadas.
Entre los mayores atractivos de la exhibición se encuentran una
reproducción de la tumba de San Pedro; el Mandylion de Edessa,
una imagen en lino (de entre el siglo III y el V) considerada como
la más antigua representación del rostro de Jesucristo; Busto
de un Ángel, una obra atribuida a Giotto, el pintor más
importante de comienzos del siglo XIV; dibujos de Miguel Ángel,
incluyendo estudios de figuras para el cielo raso de la Capilla
Sixtina; la escultura Caridad con Cuatro Querubines, de
Bernini; la tiara papal de Pío IX, un símbolo pontificio hecho de
plata, oro, perlas, diamantes, esmeraldas y otras piedras
preciosas; el báculo pastoral del papa Pablo VI, y una thanka
budista, confeccionada en seda y perlas por el Dalai Lama como
regalo para Juan Pablo II.
El contenido de la exposición está organizado en doce secciones o
Galerías. La exhibición se inicia en la Galería 1 con un vídeo
acerca del descubrimiento de la tumba de San Pedro en 1968. En la
Galería II se presenta una reproducción de la necrópolis vaticana
del siglo II, sobre la cual se erigiría después la Basílica de San
Pedro. La Galería III contiene objetos de la tumba de San Pedro y
su historia; las paredes están adornadas con frescos que
representan a varios de los discípulos.
La Galería 4 está dedicada a la construcción de la antigua
Basílica, con dibujos y modelos arquitectónicos, frescos y
mosaicos entre los cuales se destaca el Busto de un Ángel,
atribuido a Giotto. La Galería 5 corresponde a la antigua Basílica
propiamente dicha y contiene objetos de arte originales, como un
fresco que representa a San Pedro (siglo V), y el Mandylion de
Edessa, obra a la que se han atribuido poderes milagrosos. La
Galería 6 muestra la construcción de la actual Basílica de San
Pedro (iniciada en 1450 y concluida en 1626), a la cual
contribuyeron artistas de la talla de Bernini, Rafael y Miguel
Ángel. El punto focal de la Galería 7, dedicada también a la
Basílica , es la Caridad con Cuatro Querubines, de Bernini.
La Galería 8 ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer
cómo pintó Miguel Ángel el techo de la Capilla Sixtina, así como
las ceremonias que rodean la muerte de un papa y la elección de su
sucesor.
En la Galería 9 se exhiben notables objetos litúrgicos, entre los
cuales se cuentan una cruz procesional toscana del siglo XV, un
cáliz del siglo XVI confeccionado en cristal de roca, plata,
esmalte y perlas, y misales del siglo XIX que pertenecieron al
papa León XIII. En la Galería 10 se presenta el trabajo que
realiza el Papa a la cabeza de la Iglesia: su compromiso con las
misiones y su diálogo con otras religiones y con el mundo;
valiosos documentos históricos se exhiben en las paredes.
La Galería 12 se abre al nuevo milenio, y representa el espíritu
de renovación de la esperanza para la humanidad. Al salir de la
exposición, los visitantes pueden colocar sus manos sobre un molde
en bronce de las manos de Juan Pablo II, como símbolo de su
contacto personal con el sucesor de San Pedro.
“Estamos muy complacidos de que se haya escogido al Museo de Arte
de Fort Lauderdale como uno de los cuatro museos en los Estados
Unidos que albergarán esta exhibición de clase mundial”, declaró
Louis Dill, presidente de la Junta Directiva de dicho museo. “Es
un honor para nosotros ofrecer a los residentes de la Florida, y a
los visitantes en general, esta importante experiencia histórica,
artística y cultural”.
“Hay algo de interés para todos: amantes del arte, amantes de la
historia y los devotos de todas las denominaciones religiosas”,
dijo Jim Naugle, alcalde de Fort Lauderdale. “Exhibiciones como
ésta nos dan la oportunidad de compartir la historia y observar la
belleza hecha posible por el Vaticano”.
Busto de un Ángel,
por Giotto de Bondone (126?-1337).
Mosaico policromo.
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