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Un año de
“esfuerzo monumental”
La Conferencia Episcopal de los EE. UU. se reúne en St. Louis
Jerry Filteau
Catholic News Service St. Louis
Durante el último año, los obispos estadounidenses han hecho un
“esfuerzo monumental” para tratar todos los aspectos de la crisis
causada por el abuso sexual por clérigos contra menores, dijo el
arzobispo Harry J. Flynn, de St. Paul-Minneapolis, el 21 de junio.
El arzobispo Flynn, director del Comité Ad Hoc Sobre Abuso Sexual,
de la Conferencia de Obispos, entregó un informe sobre el asunto
el último día de la reunión nacional de los obispos, realizada del
19 al 21 de junio en St. Louis.
La reunión también incluyó una sesión cerrada de medio día el 19
de junio, en la cual los obispos discutieron las metas y la
metodología de una encuesta nacional que se está realizando en
todas las diócesis por el Colegio John Jay de Justicia Penal, de
Nueva York, para determinar cuán extenso ha sido el abuso sexual
contra niños en la Iglesia de los Estados Unidos desde 1950.
El arzobispo Flynn dijo que los obispos estaban enfrentando
“quizás la peor crisis en la historia de la Iglesia en nuestro
país”, en su reunión decisiva realizada en el pasado junio en
Dallas.
En esa reunión los obispos aprobaron unos estatutos sobre la
protección de los niños, y comenzaron el proceso de establecer
normas legales obligatorias para remover a todos los sacerdotes
que cometan abusos.
“Todavía hay un camino largo frente a nosotros”, añadió Mons.
Flynn, quien también señaló que poco después de la reunión de
Dallas, los obispos ampliaron el comité que se ocupa de los casos
de abuso sexual, y formaron una Junta Nacional de Revisión
completamente laica para supervisar el cumplimiento de la carta de
las diócesis.
Mons. Flynn dijo que la junta realizó una búsqueda nacional que
culminó con la designación de Kathleen McChesney, ex funcionaria
de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI), para dirigir la
Agencia Para la Protección de Niños y Jóvenes, la cual ayuda a las
diócesis a implementar los estatutos y ayuda a la junta de
revisión a supervisar el proceso y a realizar la investigación
ordenada por los obispos.
El arzobispo Flynn rechazó la percepción común de los medios de
comunicación, según la cual los cambios en las normas legales
iniciados por el Vaticano y aprobados por los obispos, debilitan a
los obispos.
“Contrariamente a las opiniones expresadas a veces en la prensa,
los cambios hechos a las normas fortalecen nuestra habilidad, no
la debilitan, para actuar efectiva y rápidamente cuando tratamos
estos casos”, dijo.
El arzobispo Flynn señaló que más de 200 abogados canónicos de los
Estados Unidos han participado en sesiones de entrenamiento
especial realizadas por la Congregación Para la Doctrina de la Fe,
del Vaticano. El Vaticano, que tiene jurisdicción especial sobre
los crímenes de abuso sexual cometidos por clérigos, para
capacitarlos en el manejo de los juicios de sacerdotes acusados de
acosar a niños.
También señaló que su comisión ha patrocinado “una serie de
talleres regionales de entrenamiento para obispos”, para
prepararlos para cooperar en las certificaciones de cumplimiento
que la Agencia Para la Protección de Niños y Jóvenes realizará en
cada diócesis.
Los talleres también se enfocaron en la “extensión pastoral hacia
las víctimas y sus familias”, dijo Mons. Harry J. Flynn.
“Debe decirse que estos esfuerzos no siempre tienen éxito”, añadió.
“A veces debido a nuestras limitaciones, pero a veces también al
clima de litigio, la extensión puede resultar seriamente
restringida. Aun así, en nuestros talleres les hemos pedido a los
obispos que ellos no permitan que el litigio obstruya la atención
pastoral”.
El arzobispo Flynn señaló que los sacerdotes de órdenes religiosas,
que componen aproximadamente un tercio de todos los sacerdotes
estadounidenses, también están sujetos a las normas.
En una conferencia de prensa realizada después de la reunión, el
arzobispo Flynn recalcó que en la mayoría de los casos comprobados
de abuso de un menor, si el culpable aún está saludable y en edad
de trabajar, debe pasar, de manera voluntaria o forzosa, al estado
laico.
Pero Mons. Flynn señaló que la carta también estipula excepciones
en casos de edad avanzada o enfermedad. En esos casos, dijo, es
responsabilidad del obispo o del superior de la comunidad
religiosa a la que pertenezca el sacerdote garantizar que éste sea
observado.
Presidenta interina de la Junta Nacional de Revisión
Anne M. Burke, magistrado de la
Corte de Apelaciones de Illinois, desempeñará el cargo de
presidenta interina hasta que la Conferencia de Obispos Católicos
de los Estados Unidos designe oficialmente a la persona que
ocupará el puesto dejado vacante en la Junta Nacional de Revisión
por la renuncia de su presidente, Frank Keating. Burke hizo
declaraciones a The Catholic New World en Chicago, después
de la renuncia de Keating el 16 de junio.
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