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La prensa católica
ante nuevos e inexplorados retos
El columnista George Weigel insta a los periodistas católicos a
cubrir fuertes tendencias del catolicismo nacional que no suelen
atenderse
Jim
Lackey
Catholic News Service
Atlanta
Un destacado columnista católico instó a los periodistas católicos
del país a que presten atención a una serie de tendencias dentro
de la Iglesia sobre las que se ha informado insuficientemente;
estas tendencias ilustran, según el destacado columnista George
Weigel, la gran vitalidad que presenta actualmente el catolicismo
estadounidense.
Weigel hizo este señalamiento el 29 de mayo, al hablar ante unos
300 miembros de la Asociación de la Prensa Católica de los Estados
Unidos y Canadá, durante la convención anual de esta organización,
realizada en Atlanta, Georgia, del 28 al 30 de mayo. Weigel dijo
que, al informar sobre cuestiones tales como la renovación popular
del sentimiento religioso y el crecimiento del catolicismo en el
sur del país, el momento actual de crisis podría convertirse en
“una época de conversión y de oportunidad evangélica” para la
Iglesia.
Otras tendencias que han recibido poca atención informativa,
afirmó Wiegel, son el desarrollo reciente de la vida intelectual
católica, la influencia potencial del Catecismo de la Iglesia
Católica, las nuevas alianzas ecuménicas entre católicos y
protestantes evangélicos, y las gestiones para promover una
“reforma de la reforma” de las normas litúrgicas desde el Segundo
Concilio Vaticano.
Weigel, investigador titular del Centro de Ética y Política
Pública de Washington, y autor de una columna colegiada que
aparece en más de 40 periódicos estadounidenses, enumeró siete
temas que están “ampliamente por explorar”, comenzando con el
catolicismo en el sur del país.
“La demografía en rápida transformación de lo que fue la antigua
Confederación, sugiere que la Iglesia Católica puede estar a punto
de experimentar grandes progresos en una región donde ha sido
prácticamente invisible durante largo tiempo”, dijo Weigel,
hablando en una ciudad identificada como uno de los centros del
surgimiento de un “Nuevo Sur”.
Mencionando las tendencias migratorias dentro de los Estados
Unidos, así como la inmigración procedente de otros países y el
desarrollo de cuerpos estudiantiles católicos en universidades
como las de Duke, Carolina del Norte y Wake Forest, Weigel señaló
que los ricos recursos del catolicismo –tales como su doctrina
social– pueden influir notablemente en una región cada vez más
importante del país.
Otro tema carente de atención, dijo, es la “conformación de la
alta cultura estadounidense” por conversos al catolicismo –como el
P. Richard John Neuhaus o el senador Sam Brownback, republicano
por Kansas–, o por personas que han regresado a la práctica activa
de la fe, como Clarence Thomas, magistrado de la Corte Suprema de
Justicia.
“¿Qué les ofrece el catolicismo a estos pensadores críticos que no
pueden encontrar en ningún otro lugar? He aquí preguntas y
personalidades que merecen atención”.
El columnista añadió que la influencia del Catecismo de la Iglesia
Católica sobre la vida católica es “otro tema sobre el que aún no
se ha escrito”. Calificando al Catecismo de “valiente, coherente y
estimulante”, afirmó que su influencia sobre la reforma de la
educación religiosa católica y sobre la “responsabilidad
intelectual” en la Iglesia, es un tópico fascinante que aún no ha
sido explorado en la prensa católica.
Otra tendencia es la renovación de la piedad eucarística y mariana
y el desarrollo de nuevas formas de devoción, como la devoción a
la Divina Misericordia iniciada por Santa Faustina Kowalska, dijo
Weigel. “Al cabo de muchos años de abandono, la vida devota ha
revivido, en ocasiones como resultado de iniciativas populares”,
indicó.
En cuanto a la vida intelectual católica, Weigel afirmó que uno de
los tópicos más “fascinantes y menos explorados de la realidad
católica de los últimos años”, es el de si las más altas
instituciones educativas católicas, como la Universidad Georgetown
o Boston College, “pueden ser consideradas hoy –tomando el término
en un sentido serio– como universidades católicas”, debido a sus
programas de estudios, al estilo de su vida estudiantil o al papel
que la autoridad del magisterio de la Iglesia desempeña en el
desarrollo de la teología en dichas universidades.
En cambio, añadió, hay universidades católicas más pequeñas y
menos reconocidas que están ansiosas por reafirmar su identidad
como tales, lo cual hace de “la competencia por el futuro de la
vida intelectual católica” un “verdadero filón para los
periodistas emprendedores”.
Weigel afirmó que, aunque las luchas en torno de la vida litúrgica
de la Iglesia han recibido una atención periodística
razonablemente eficaz, la “historia fascinante” radica en “las
diversas partes del complejo movimiento que aboga por una ‘reforma
de la reforma’ de la liturgia”, procurando “un nuevo énfasis en lo
trascendente, lo sagrado y lo bello”. Y el desarrollo de este
debate “ejercerá una influencia importante en la vida católica de
los Estados Unidos”.
“Cada una de estas expresiones de un catolicismo vital es una
pieza en el rompecabezas de una reforma católica auténtica”, dijo
Weigel, añadiendo que la vía para salir de la actual crisis de la
Iglesia radica en “la recuperación y la renovación de las verdades
de la fe católica”.
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